Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Lunes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario 22092025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Lunes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario.

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Comienzo del libro de Esdras 1, 1-6.

 

El año primero de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había anunciado por boca de Jeremías, movió a Ciro, rey de Persia, a promulgar de palabra y por escrito en todo su reino: «Ciro, rey de Persia, decreta: «El Señor, Dios del cielo, me ha entregado todos los reinos de la tierra y me ha encargado construirle un templo en Jerusalén de Judá. Los que entre vosotros pertenezcan a ese pueblo, que su Dios los acompañe, y suban a Jerusalén de Judá para reconstruir el templo del Señor, Dios de Israel, el Dios que habita en Jerusalén. Y a todos los supervivientes, dondequiera que residan, la gente del lugar proporcionará plata, oro, hacienda y ganado, además de las ofrendas voluntarias para el templo del Dios de Jerusalén.»»
Entonces, todos los que se sintieron movidos por Dios, cabezas de familia de Judá y Benjamín, sacerdotes y levitas, se pusieron en marcha y subieron a reedificar el templo de Jerusalén. Sus vecinos les proporcionaron de todo: plata, oro, hacienda, ganado y otros muchos regalos de las ofrendas voluntarias.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

Uno de los errores en los que se ha caído a lo largo de la historia es el pensar que Dios únicamente habla al «pueblo escogido», sean los judíos, o en nuestro caso, a los cristianos. Uno de los aportes importantes del Concilio Vaticano II fue el reconocer que Dios se comunica de muchas maneras con todos los hombres, sin importar su credo. Al reconocer la existencia de un solo Dios, se afirma que este Dios es el mismo de las demás religiones, aunque ellos mismos no lo reconozcan o no lo acepten. Es importante aceptar a todos, sin dejar por ello de orar por aquellos que no han tenido la oportunidad de conocer con más profundidad la verdad de nuestro Dios, la cual ha sido revelada por su Hijo único, Jesucristo. Recordemos que estamos llamados a formar un solo pueblo y una sola familia. Seamos promotores del amor, aceptando incluso a aquellos que no piensan como nosotros.

 

Salmo 125, 1-6.

 

R/. El Señor ha estado grande con nosotros

 

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R/.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos.»
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R/.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R/.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 8, 16-18.

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

Cuántas veces hemos escuchado la expresión: «Tiene un brillo especial en sus ojos». Esa persona, ese sacerdote, esa amiga, ese señor tiene una luz especial. Esa luz que nos hace brillar es Cristo. Hoy el Evangelio nos dice que la lámpara hay que ponerla arriba de la mesa para que alumbre.

Ahora bien, ¿Cómo se enciende esa lámpara? Con el famoso binomio: con amor y servicio. Con el amor de Cristo y el de los demás; con el servicio a los demás. Cuando vivimos centrados en el otro, nuestra llama, encendida en el bautismo, se hace más fuerte y puede iluminar a más personas. Cuando vamos a la Eucaristía, cuando recibimos los Sacramentos, esa llama crece y crece, y alumbra ya no solo a mí, sino que alumbra a todos los que me rodean.

Cristo quiere encender nuestro corazón para que podamos iluminar a toda persona con la que tengamos contacto. Cristo quiere iluminar a través de nosotros a todos los que nos rodean. Alimentémonos del amor y del servicio. Dejémonos tocar por su amor para que encienda nuestra lámpara e iluminemos a nuestra familia, nuestra casa, nuestro colegio, nuestro trabajo, nuestra sociedad. No olvidar que una llama enciende a otra y sin darnos cuenta encenderemos el mundo, nuestro mundo, con la Luz de Cristo.

Hoy iluminar el mundo, mi mundo de cinco personas, ese mundo que me rodea: iluminarlo con una sonrisa, con un ‘te quiero’, con un abrazo, con un gracias, con una mirada cordial, con un decir: ‘sí’. Hoy ilumina el mundo que te rodea.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Paola Treviño, consagrada del Regnum Christi. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, los niños Tlaxcaltecas Cristóbal, Antonio y Juan, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés y Opus Dei de México.

 

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