Solemnidad de Corpus Christi – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Jueves de la IX Semana del Tiempo Ordinario 04062026

Imagen: ¡Bendito y alabado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar!, (P. José Gabriel Ansaldi OSE).

 

Parroquia Santa Rosa de Lima, Riobamba, Chimborazo – Ecuador

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Martín Ávalos Magaña,  desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo,  desde los Templos de Pochauixco, Topiltepec, Mazatepec, Acatlán, La Mojonera y Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Antonio Román Bahena,  desde la Diócesis de Chilpancingo, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra de la Solemnidad del Corpus Christi – Jueves de la IX Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Lecturas y Santo Evangelio de la Diócesis de Jaca, España.

 

PRIMERA LECTURA

 

Te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres

 

Lectura del Libro del Deuteronomio 8, 2‑3. 14b‑16a

 

Habló Moisés al pueblo y dijo:

Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para probarte y conocer lo que hay en tu corazón: si observas sus preceptos o no.

Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para hacerte reconocer que no solo de pan vive el hombre, sino que vive de todo cuanto sale de la boca de Dios.

No olvides al Señor, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud,  que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, con serpientes abrasadoras y alacranes, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal; que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

 

Salmo responsorial Sal 147, 12‑13. 14‑15. 19‑20

 

R/. Glorifica al Señor, Jerusalén.

 

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión, que ha reforzado los cerrojos de tus puertas y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina; él envía su mensaje a la tierra y su palabra corre veloz. R/.

Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así ni les dio a conocer sus mandatos. R/.

 

SEGUNDA LECTURA

 

El pan es uno; nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 10, 16‑17

 

Hermanos:

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo?

Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SECUENCIA (forma  larga)

 

Alaba, alma mía a tu Salvador;

alaba a tu guía y pastor

con himnos y cánticos.

Pregona su gloria cuanto puedas,

porque Él está sobre toda alabanza,

y jamás podrás alabarle lo bastante.

 

El tema especial de nuestros loores

es hoy el pan vivo

y que da vida.

 

El cual se dio en la mesa de la sagrada cena

al grupo de los doce apóstoles

sin género de duda.

 

Sea, pues, llena, sea sonora,

sea alegre, sea pura

la alabanza de nuestra alma.

 

Pues celebramos el solemne día

en que fue instituido

este divino banquete.

 

En esta mesa del nuevo rey,

la pascua nueva de la nueva ley

pone fin a la pascua antigua.

 

Lo viejo cede ante lo nuevo,

la sombra ante la realidad,

y la luz ahuyenta la noche.

 

Lo que Jesucristo hizo en la cena,

mandó que se haga

en memoria suya.

 

Instruidos con sus santos mandatos,

consagramos el pan y el vino,

en sacrificio de salvación.

 

Es dogma que se da a los cristianos,

que el pan se convierte en carne,

y el vino en sangre.

 

Lo que no comprendes y no ves,

una fe viva lo atestigua,

fuera de todo el orden de la naturaleza.

 

Bajo diversas especies,

que son accidente y no substancia,

están ocultos los dones más preciados.

 

Su carne es alimento y su sangre bebida;

mas Cristo está todo entero

bajo cada especie.

 

Quien lo recibe no lo rompe,

no lo quebranta ni lo desmembra;

recíbese todo entero.

 

Recíbelo uno, recíbenlo mil;

y aquél lo toma tanto como éstos,

pues no se consume al ser tomado.

 

Recíbenlo buenos y malos;

mas con suerte desigual

de vida o de muerte.

 

Es muerte para los malos,

y vida para los buenos;

mira cómo un mismo alimento

produce efectos tan diversos.

 

Cuando se divida el Sacramento,

no vaciles, sino recuerda

que Jesucristo tan entero

está en cada parte como antes en el todo.

 

No se parte la sustancia,

se rompe sólo la señal;

niel ser ni el tamaño

se reducen de Cristo presente.

 

He aquí el pan de los ángeles,

hecho viático nuestro;

verdadero pan de los hijos,

no lo echemos a los perros.

 

Figuras lo representaron:

Isaac fue sacrificado;

el cordero pascual, inmolado;

el maná nutrió a nuestros padres.

 

Buen pastor, pan verdadero,

¡oh Jesús!, ten piedad.

Apaciéntanos y protégenos;

haz que veamos lo bienes

en la tierra de los vivientes.

 

Tú, que todo lo sabes y puedes,

que nos apacientas aquí siendo aún mortales,

haznos allí tus comensales,

coherederos y compañeros

de los santos ciudadanos.

Amen

 

SECUENCIA (forma breve)

 

He aquí el pan de los ángeles,

hecho viático nuestro;

verdadero pan de los hijos,

no lo echemos a los perros.

 

Figuras lo representaron:

Isaac fue sacrificado;

el cordero pascual, inmolado;

el maná nutrió a nuestros padres.

 

Buen pastor, pan verdadero,

¡oh Jesús!, ten piedad.

Apaciéntanos y protégenos;

haz que veamos lo bienes

en la tierra de los vivientes.

 

Tú, que todo lo sabes y puedes,

que nos apacientas aquí siendo aún mortales,

haznos allí tus comensales,

coherederos y compañeros

de los santos ciudadanos.

Amen.

 

 

Aleluya Jn 6, 51‑52

 

Aleluya, aleluya.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo —; dice el Señor—; quien coma de este pan vivirá para siempre.

Aleluya.

 

SANTO EVANGELIO.

 

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida

 

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan 6, 51‑59

 

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».

Disputaban los judíos entre sí:

«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».

Entonces Jesús les dijo:

«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.

Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.

Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Liturgia de la Palabra del Jueves de la IX Semana del Tiempo Ordinario (Para las Diócesis que celebrarán el Corpus Christi el próximo domingo 7 de junio)

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la segunda carta de san Pablo a Timoteo 2, 8-15.

 

Haz memoria de Jesucristo el Señor, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David. Este ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor. Pero la Palabra de Dios no está encadenada. Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna. Es doctrina segura: «Si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él. Si lo negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.» Sígueles recordando todo esto, avisándoles seriamente en nombre de Dios que no disputen sobre palabras: no sirve para nada y es catastrófico para los oyentes. Esfuérzate por presentarte ante Dios y merecer su aprobación como un obrero irreprensible que predica la verdad sin desviaciones.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 24

 

R/. Señor, enséñame tus caminos.

 

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas,
haz que camine con lealtad;
enséñame porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

El Señor es bueno y recto
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con los fieles
y les da a conocer su alianza. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 12, 28b-34.

 

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús: «El primero es: «Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser.» El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios.»
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

“Si morimos con Cristo, viviremos con Él”.
Se aprecia un camino sencillo y verdadero de la Fe firme en Tito, que ha de ser educada y fortalecida por su maestro. Le avisa, le explica, le protege, le enseña, etc. cómo ha de estar y colaborar en la comunidad, conociendo la realidad, para mantener la pureza y limpieza del tesoro que tiene y conserva.

En estos versículos, Pablo le enseña la clave, la esencia, lo que fortalece y produce la perseverancia: es Cristo, su realidad redentora directamente dirigida y aplicada a cada uno, que nos salva y fortalece para reconocer y anunciar la verdad que ha de difundir a todos “si morimos con Él, también viviremos con Él”.

Se percibe una orientación práctica para fortalecer y un lanzamiento a la misión del discípulo.

El texto nos muestra que, sobre un primer don de ser cristiano, de sentirse salvado, se necesita pedir y aportar el impulso desde nuestra iniciación por la fuerza de Cristo.

“Señor, muéstrame tus caminos”
Se suelta la tensión de la lectura y se avanza con paz en la certeza de la confianza en el Señor. Se trasvasa la propia realidad y el cierto «esfuerzo» que supone al cristiano ser consecuente, a la certera actitud experimentada en el salmo: “instrúyeme en tus sendas que son misericordia y lealtad”. El Señor nos conforta y recoge, tras la lucha y el esfuerzo, en su descanso.

Impresiona encontrar en los salmos cada estado o situación de nuestro ser, de nuestra vida, cómo descubres que, en el Corazón y los planes de Dios, todo estaba previsto para seguir y culminar el Evangelio; que Él nos conoce, acompaña y auxilia en cada momento y circunstancia, porque el Señor “se confía a los que lo temen y les da a conocer su alianza” porque Él es “Camino, la Verdad y la Vida”.

Hacia la plenitud
Las cosas son de otra manera, Él es Dios de vivos, no de muertos y nuestra naturaleza mortal no alcanza a comprender “las cosas de allá arriba”, lo que forma parte de los vivientes del Cielo.

¡Cuántas veces nos pasa! Y no entendemos ni podemos entender, ni está a nuestro alcance… es que realizar las obras de salvación requiere la fuerza del Resucitado, del Espíritu que nos regaló, “los vivos son quienes te alaban”. Y en verdad que nos desborda, porque pretendemos juntar dos realidades: lo que somos y tenemos como pobres mortales y lo que es fruto y regalo de la Resurrección, del Espíritu que nos ilumina y hace capaces y nos va conduciendo a lo único y más importante, lo que ya comienza y dura siempre, lo que nos admira y comienza a hacerse realidad en nosotros: el “mandamiento primero : amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser” y tratándose del Amor, que es difusivo, consecuentemente, “amarás al prójimo”. Parece inalcanzable, muy superior a nuestras fuerzas y capacidad, pero precisamente así constatamos que es un Don de Dios añadido a nuestra naturaleza.

En este Evangelio se concreta la esencia del cristianismo, el intercambio y diálogo con el Señor que pone gradualmente en el corazón el camino a seguir desde la “escucha” o apertura a Él para “que ya no sea yo, sino Cristo en mi” hasta el acercamiento a la plenitud de la ley en y por el Amor. Es un proceso, un camino que se va realizando en nosotros con el tiempo, fidelidad y paciencia porque es la obra del Espíritu que es Quien nos santifica en realidad.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar.

 

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Homilía de hoy con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magníficat TV, desde Madrid, España.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Mes del Sagrado Corazón de Jesús, el canal Espiritualidad Católica OSE nos trae una reflexión para cada día, hoy escucharemos la reflexión: Consagración al Sagrado Corazón de Jesús, Cuarto día, con el P. José Gabriel Ansaldi (OSE) desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador.

 

 

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Para rezar del 3 al 11 de Junio
(Rezada diariamente por el p. Pio)

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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① Primera invocación

Oh Jesús mío, que dijisteis: «En verdad os digo, pedid y recibiréis, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá» — heme aquí llamando a Vuestra puerta, buscando y pidiendo la gracia de…

Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre

¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero!

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② Segunda invocación

Oh Jesús mío, que dijisteis: «En verdad os digo, todo lo que pidáis a Mi Padre en Mi Nombre, Él os lo concederá» — heme aquí pidiendo a Vuestro Padre, en Vuestro Nombre, la gracia de…

🙏 Padre Nuestro
🙏 Dios te salve, María
🙏 Gloria al Padre

❤️ ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero!

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③ Tercera invocación

Oh Jesús mío, que dijisteis: «En verdad os digo, el Cielo y la Tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán» — heme aquí apoyándome en la infalibilidad de Vuestras santas palabras, pidiéndoos la gracia de…

Padre Nuestro
Dios te salve, María
Gloria al Padre

¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío y espero!

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Oh Sagrado Corazón de Jesús, a quien es imposible no compadecerse de los desgraciados, tened piedad de nosotros, pobres pecadores, y concedednos la gracia que os pedimos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de Vuestra tierna Madre, que es también la nuestra.

San José, Padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, rogad por nosotros.

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.

 

 

Conozcamos a san Francisco Caracciolo, con los canales de youtube el santo del día y Movimiento Mundial Católico.

 

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas del Jueves de la IX Semana del Tiempo Ordinario.

 

Ver también: San Carlos Lwanga y Compañeros, mártires de Uganda – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Miércoles de la IX Semana del Tiempo Ordinario 03062026

 

Descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

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