San Pío de Pietrelcina – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Martes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario 23092025

Imagen de San Pío de Pietrelcina – mirada misericordiosa.org

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia de Nuestra Señora del Santo Rosario, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario.

 

MI MADRE Y MIS HERMANOS SON LOS QUE ESCUCHAN LA PALABRA DE DIOS Y LA PONEN EN PRÁCTICA.

 

Hoy Celebramos al SANTO PADRE PÍO.

 

PRIMERA LECTURA.

 

Del libro de Esdras 6, 7-8. 12b. 14-20.

 

En aquellos días, el rey Darío escribió a los jefes de la región del otro lado del río Éufrates: “Dejen que el gobernador y los dirigentes de los judíos reconstruyan el templo de Dios en su antiguo sitio. Estas son mis órdenes acerca del proceder de ustedes con los dirigentes de los judíos, en lo que se refiere a la reconstrucción del templo de Dios: Con los impuestos de la región del otro lado del río, destinados al rey, se les pagarán puntualmente los gastos a esos hombres, para que no se interrumpa el trabajo. Yo, Darío, he promulgado este decreto para que se cumpla a la letra”. Así los dirigentes de los judíos avanzaron con rapidez en la reconstrucción del templo, alentados por las palabras de Ageo y de Zacarías, hijo de Ido, y llevaron a cabo la reconstrucción, conforme a lo mandado por el Dios de Israel y por Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia. El templo se terminó el día tres del mes de marzo del año sexto del reinado del rey Darío. Los israelitas sacerdotes, levitas y todos los demás que habían vuelto de la cautividad celebraron con júbilo la dedicación del templo de Dios. Para la dedicación del templo ofrecieron cien toros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos, y como sacrificio por el pecado de todo Israel, doce machos cabríos, conforme al número de las tribus de Israel. El servicio del templo de Jerusalén se encomendó a los sacerdotes, y a los levitas, según el orden que les correspondía, conforme a la ley de Moisés. Los israelitas que habían vuelto de la cautividad celebraron la Pascua el día catorce de abril. Todos los sacerdotes y los levitas se habían preparado para celebrarla y estaban puros; inmolaron, pues, la víctima pascual para todos los que habían vuelto de la cautividad, para sus hermanos los sacerdotes, y para sí mismos.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Del Salmo 121.

 

R. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: “Vayamos a la casa del Señor”! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R.

 

SANTO EVANGELIO.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 8, 19-21.

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte”. Pero él respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

REFLEXIÓN.

 

“Quienes escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica.” Estas son las dos condiciones para seguir a Jesús: escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica. Esta es la vida cristiana, nada más. Muy simple. Quizás la hemos hecho un poco difícil con tantas explicaciones que nadie entiende. La vida cristiana es así: escuchar la Palabra de Dios y practicarla. Cada vez que hacemos esto, abrimos el Evangelio, leemos un pasaje y nos preguntamos: “Con esto, ¿me está hablando Dios? ¿Me está diciendo algo? Y si dice algo, ¿qué me dice?”. Esto es escuchar la Palabra de Dios, escuchar con nuestros oídos y escuchar con nuestros corazones, abrir nuestros corazones a la Palabra de Dios. Los enemigos de Jesús escucharon la Palabra de Jesús, pero lo apoyaron tratando de encontrar un error, de hacerle resbalar, de hacerle perder su autoridad, pero nunca se preguntaron: “¿Qué me dice Dios en esta Palabra?”. Y Dios no solo habla a todos: sí, habla a todos, pero nos habla a cada uno de nosotros; El Evangelio fue escrito para cada uno de nosotros. Jesús acoge a todos, incluso a quienes vienen a escuchar la Palabra de Dios y luego lo traicionan. Pensemos en Judas: «Amigo», le dice en el momento en que lo traiciona. El Señor siempre siembra su Palabra, y solo pide un corazón abierto para escucharla y la disposición para ponerla en práctica. (Meditación Santa Marta, 23 de septiembre de 2014).

Papa Francisco.
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Conozcamos al santo de hoy, San Pío de Pietrelcina, con el P. José Arturo López Cornejo, desde el Santuario de los Mártires, Diócesis de Chilpancingo-Xilapa, y el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

 

Vea la película del Padre Pío de Pietrelcina.

 

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