Santa Misa y Liturgia De La Palabra después de La Epifanía de Nuestro Señor – 05012026

Estamos viviendo el Tiempo de Navidad. Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del lunes después de la Epifanía.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la Primera Carta de San Juan 3, 22-4, 6

 

Queridos hijos: Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él permanece en nosotros. Hermanos míos, no se dejen llevar de cualquier espíritu, sino examinen toda inspiración para ver si viene de Dios, pues han surgido por el mundo muchos falsos profetas. La presencia del Espíritu de Dios la pueden conocer en esto: Todo aquél que reconoce a Jesucristo, Palabra de Dios hecha carne, es de Dios. Todo aquél que no reconoce a Jesús, no es de Dios, sino que su espíritu es del anticristo. De éste han oído decir que ha de venir; pues bien, ya está en el mundo. Ustedes son de Dios, hijitos míos, y han triunfado de los falsos profetas, porque más grande es el que está en ustedes que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, enseñan cosas del mundo y el mundo los escucha. Pero nosotros somos de Dios y nos escucha el que es de Dios. En cambio, aquél que no es de Dios no nos escucha. De esta manera distinguimos entre el espíritu de la verdad y el espíritu del error.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera lectura

 

Si cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada, dice el apóstol, obtendremos de él todo lo que le pidamos. Al inicio de este año y en medio de una tremenda crisis global, estoy cierto de que todos nosotros hemos elevado al cielo una gran lista de peticiones, sobre todo, buscando la felicidad y estabilidad de nuestras familias, pidiendo la paz y seguridad para todos los nuestros; que haya salud y alegría en todas las personas que amamos. Es, pues, hoy muy importante la cita de San Juan, pues nos dice que obtendremos TODO lo que pidamos, pero para ello es necesario que cumplamos sus mandamientos y que hagamos lo que le agrada. Estas dos condiciones son fundamentales, y es en donde debemos poner y centrar nuestra atención durante este año. Jesús, al respecto decía a sus oyentes: «No se preocupen por lo que van a comer o con qué se van a vestir, busquen más bien el Reino de los cielos y todo lo demás vendrá por añadidura». No nos equivoquemos y estemos afanados y preocupados por la añadidura, esforcémonos en escudriñar la Escritura, sobre todo el Nuevo Testamento y a aplicarnos seriamente en vivirlo. En el Salmo 127 dice el Señor que «él da de comer a sus amigos mientras duermen». Hagámonos, pues, amigos de Dios y Él procurará para nosotros todo lo que necesitemos. Busquemos que este año sea, ante todo, un año en el que podamos profundizar en la oración, que no permitamos que nuestra agitada vida devore el espacio necesario para tener un momento de encuentro profundo con Aquel que puede darnos la paz y la felicidad. Busquemos en toda nuestra actividad diaria agradar a Dios y Él será la delicia de nuestro corazón.

 

Salmo 99

 

R/. Aclama al Señor, tierra entera

 

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R/.

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades.» R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 4, 12-17. 23-25

 

Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir al pueblo de Cafarnaúm, junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías: Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos; el pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: «Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos». Y andaba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia. Su fama se extendió por toda Siria y le llevaban a todos los aquejados por diversas enfermedades y dolencias, a los poseídos, epilépticos y paralíticos, y él los curaba. Lo seguían grandes muchedumbres venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

Estamos en la primera semana del año: los festejos se han acabado, las visitas se han ido, las vacaciones han terminado y todo vuelve a la normalidad. Volvemos a la vida ordinaria. ¡Qué regalo! Un año más, un año más de vida, un año más para arrancarle a Cristo muchas gracias, pero sobre todo, un año para ensanchar el corazón.

En el Evangelio de hoy, Cristo nos dice: ‘arrepiéntanse y crean, porque el Reino de Dios está cerca’. El Reino de Dios es un reino de amor, de justicia, de paz, de perdón, de misericordia. El relato cuenta que Cristo curaba a todo el que se le acercaba: eso es misericordia. Sentir con el otro, curar el corazón.

¿Qué mejor manera de empezar el año que viviendo la misericordia? Qué mejor manera de empezar el año que abriendo el corazón para que Cristo pueda pasar, sanar y lanzar ese corazón, para que yo también haga lo mismo que hizo Cristo conmigo, con toda persona que encuentre y así, vivamos el cielo aquí en la tierra.

Usar el corazón, es decir, hacer un acto de amor por alguien o perdonar a alguien o agradecer a alguien. Hoy usar el corazón.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Paola Treviño, consagrada del Regnum Christi. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.

 

 

Conozcamos al santo de hoy San Simeón Estilita, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

Continuamos compartiendo esta bella serie de vídeos: La vida espiritual, con los hermanos sacerdotes de la Orden San Elías (OSE)

 

 

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