Imagen: Encuentro con Jesús resucitado, Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Templo de San José, pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero Martín Ávalos Magaña, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.
Liturgia de la Palabra del Lunes de la Octava de Pascua.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 14. 22-33.
El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose en pie junto con los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró:
«Judíos y vecinos todos de Jerusalén, enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras. Israelitas, escuchad estas palabras: a Jesús el Nazareno, varón acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó por medio de él, como vosotros sabéis, a este, entregado conforme el plan que Dios tenía establecido y provisto, lo matasteis, clavándolo a una cruz por manos de hombres inicuos. Pero Dios lo resucitó, librándolo de los dolores de la muerte, por cuanto no era posible que esta lo retuviera bajo su dominio, pues David dice, refiriéndose a el:
“Veía siempre al Señor delante de mí,
pues está a mi derecha para que no vacile.
Por eso se me alegró el corazón,
exultó mi lengua,
y hasta mi carne descansará esperanzada.
Porque no me abandonarás en el lugar de los muertos,
ni dejarás que tu Santo experimente corrupción.
Me has enseñado senderos de vida,
me saciarás de gozo con tu rostro”.
Hermanos, permitidme hablaros con franqueza: el patriarca David murió y lo enterraron, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como era profeta y sabía que Dios “le había jurado con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo, previéndolo, habló de la resurrección del Mesías cuando dijo que “no lo abandonará en el lugar de los muertos” y que “su carne no experimentará corrupción”.
A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Exaltado, pues, por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, lo he derramado. Esto es lo que estáis viendo y oyendo».
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
Escuchamos este primer testimonio sobre la Resurrección de Jesús. Este testimonio no sólo es importante por su contenido sino por su contexto, pues recordemos que sólo han pasado unos días de que los judíos habían dado muerte a Jesús por lo que la comunidad de discípulos permanecía silenciosa y oculta. Pedro, lleno del Espíritu Santo, habla, como él mismo dice: «Claramente». No le tiene miedo al qué dirán o a las consecuencias que pudiera traer hablar con claridad de Cristo. Hoy en día, necesitamos más cristianos que estén dispuestos a hablar con claridad de Jesús, cristianos que no tengan miedo de portarse como tales delante de sus superiores, de sus hermanos y de sus mismos padres. Cristianos que con su vida sean capaces de testimoniar a SU SEÑOR. Permítanme ahora hablarles con claridad, es necesario que dejemos de ser cristianos ocultos, cristianos solo de nombre o de bautismo, para ser auténticos seguidores del Resucitado. Hermano, hermana, preséntate hoy ante los demás como un auténtico cristiano, vive la caridad y habla abiertamente de tu Señor, de Aquél que estaba muerto pero ahora vive resucitado entre nosotros.
Salmo 15, 1b-2a. 5. 7-11
R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. R/.
Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.
Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 28, 8-15.
Después de escuchar las palabras del ángel, las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: «No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán».
Mientras las mujeres iban de camino, algunos soldados de la guardia fueron a la ciudad y dieron parte a los sumos sacerdotes de todo lo ocurrido. Éstos se reunieron con los ancianos, y juntos acordaron dar una fuerte suma de dinero a los soldados, con estas instrucciones: «Digan: ‘Durante la noche, estando nosotros dormidos, llegaron sus discípulos y se robaron el cuerpo’. Y si esto llega a oídos del gobernador, nosotros nos arreglaremos con él y les evitaremos cualquier complicación».
Ellos tomaron el dinero y actuaron conforme a las instrucciones recibidas. Esta versión de los soldados se ha ido difundiendo entre los judíos hasta el día de hoy.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Hermanos, durante la octava de Pascua, la Iglesia no prolonga una fiesta, habita un acontecimiento. Cada día vuelve al mismo anuncio, porque la resurrección no se asimila de una sola vez, sino que se aprende viviéndola.
El Evangelio de hoy nos muestra dos reacciones ante el mismo hecho del sepulcro vacío: Las mujeres salen con temor y con gran alegría. No lo comprenden todo, pero se ponen en camino. Y es precisamente en ese camino de obediencia donde Jesús resucitado les sale al encuentro.
No se manifiesta a quien se queda calculando, sino a quien confía y camina. Por eso se postran y abrazan los pies del Resucitado. Y Él no es una idea consoladora ni un símbolo espiritual. Es el mismo Jesús vivo, real, corporal.
Pero el mismo sepulcro vacío provoca otra reacción: Los sumos sacerdotes también saben que algo ha ocurrido, los guardias lo confirman. Sin embargo, no buscan la verdad, sino una versión que no les obligue a cambiar. Compran una mentira, la organizan y la difunden. No es ignorancia, es resistencia a la Pascua.
Y aquí la Palabra a nosotros nos interpela con fuerza, especialmente en esta octava. La resurrección no se divide entre los que saben y los que no saben, sino entre los que se dejan transformar y los que prefieren controlar el relato.
La Pascua no es solo que Cristo haya vencido la muerte. Es que ya no necesitamos vivir desde el miedo ni sostener mentiras para proteger seguridades. Por eso la Iglesia en el Catecismo afirma con claridad: ‘La resurrección de Cristo es un acontecimiento real, con manifestaciones históricamente comprobadas’.
Esto es verdad y por eso la fe pascual no se reduce a celebrar, sino a vivir como resucitados con verdad, con libertad, con valentía. Durante esta octava, la Iglesia nos pone delante una lección muy concreta: o caminamos como las mujeres y el Resucitado sale a nuestro encuentro o nos quedamos gestionando excusas para que nada cambie ni nosotros cambiemos. Que el Señor nos conceda no solo creer en la resurrección, sino dejarnos traspasar por ella para vivirla.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Miguel Ortiz, de la Arquidiócesis de Monterrey. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.
FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN

Durante la Pascua a partir de hoy hasta el día de Pentecostés rezaremos la oración Regina Caeli en vez del Ángelus. Regina Coeli o Reina del Cielo, en español y latín – ACI Prensa
Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España
Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
«Alégrate y no tengas miedo» | Homilía, Lunes de la Octava de Pascua (06-04-2026) | P. Santiago Martín.
Reflexión del cuadragésimo octavo día de la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.
Conozcamos a la santa de hoy, Santa Gala, con el canal de youtube La voz de los santos y Un minuto junto a la Virgen del Pilar.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.
Ver también: Domingo de Pascua de Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo – Santa Misa y Liturgia De La Palabra 05042026
Les obsequiamos un especial de Pascua de Resurrección: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía para ver y descargar.
