Imagen Santo Evangelio de hoy: La mies es mucha y los trabajadores pocos. Autor: Ing. Jorge Chóez Pin, MsC. Productor de Theios Parrhesía.

Imagen: San Eliseo, profeta. Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero Martín Ávalos Magaña, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.
Santa Misa presidida por el Presbítero Carlos Velasco, desde el Santuario Diocesano Señor de la Divina Justicia, del cantón San José de Chimbo, provincia de Bolívar, Ecuador.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Domingo XI Domingo del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del libro del Éxodo 19, 2-6a.
En aquellos días, los israelitas llegaron al desierto del Sinai. y acamparon allí, frente al monte. Moisés subió hacia Dios.
El Señor lo llamó desde el monte, diciendo: «Así dirás a la casa de Jacob, y esto anunciarás a los israelitas: «Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mi. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.»
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo 99, 2-3. 5
R/. El Señor es Nuestro Dios y nosotros su pueblo.
Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.
Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.
El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 6-11.
Cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos del castigo! Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 9, 36–10,8.
En aquel tiempo al ver Jesús a las multitudes se compadecía de ellas porque estaban extenuadas y desamparadas como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen por tanto al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos». Después llamando a sus doce discípulos les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos Simón llamado Pedro y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago hijo de Alfeo y Tadeo; Simón el cananeo y Judas Iscariote que fue el traidor. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayan a tierra de paganos ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo pues gratuitamente».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión
El Evangelio de hoy nos muestra a un Jesús conmovido ante el desamparo de la muchedumbre, dejándonos un diagnóstico que sigue vigente en nuestras comunidades: ‘La mies es abundante, pero los obreros son pocos’. Ante esta realidad, el Señor no nos pide diseñar estrategias de mercadotecnia ni lamentos estériles, nos da un mandato claro: ‘Rueguen al dueño de la mies para que mande obreros a su mies’.
La falta de vocaciones al sacerdocio no se resuelve en las oficinas parroquiales sino de rodillas ante el Sagrario. La oración es el primer semillero vocacional, porque el llamado es siempre una iniciativa divina que requiere un corazón dispuesto a escuchar, sin embargo, esta oración debe encarnarse en el hogar, que es la primera iglesia doméstica, como lo dice el Papa Juan Pablo II.
Hago, pues, un llamado apremiante a ustedes, queridos padres de familia, la próxima vocación de nuestras diócesis puede estar sentada hoy a su mesa; no tengan miedo de promover la vida sacerdotal entre sus hijos; al contrario, cultiven un ambiente donde la generosidad y el servicio sean cotidianos.
Si un joven no ve fe en su casa, difícilmente escuchará el susurro de Dios en su corazón. Y a ustedes, jóvenes, les aseguro que entregar la vida a Cristo en el sacerdocio no es un desperdicio, sino la aventura más grande y fecunda que existe.
Pidamos al dueño de la mies que toque los corazones de nuestras familias, para que cuando el Señor llame a los hijos, los padres impulsen con orgullo y los jóvenes respondan con valentía, diciendo: ‘Aquí estoy, Señor’.
Y recuerda, Jesús llama, pero en nosotros está responder. Responder como padres implica una invitación continua a los hijos para que vean el sacerdocio como una verdadera y maravillosa opción de vida.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Ernesto María Caro de Evangelización Activa.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.
Hoy Domingo, Día del Señor, Jesús te espera en la Santa Eucaristía.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador, el P. José Gabriel Ansaldi, del canal Espiritualidad Católica Orden San Elías (OSE), nos comparte hoy: Consagración al Sagrado Corazón – DÍA 13 | Orden San Elías (OSE).
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.
Conozcamos al santo de hoy, San Eliseo Profeta, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.
Lea la historia de San Eliseo, profeta con EWTN.
Ver también: Liturgia de Las Horas del Domingo – XI Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: Inmaculado Corazón de María – San Antonio de Padua – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Sábado de la X Semana del Tiempo Ordinario 13062026
