Imagen de los Santos Joaquín y Ana, padres de la Santísima Virgen María, Patronos de los abuelos.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Sábado de la XVI Semana del Tiempo Ordinario
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
EL REINO DE LOS CIELOS SE PARECE A UN HOMBRE QUE SEMBRÓ BUENA SEMILLA EN SU CAMPO.
Hoy Celebramos a SANTA ANA Y SAN JOAQUÍN.
PRIMERA LECTURA.
Del libro del Éxodo: 24, 3-8
En aquellos días, Moisés bajó del monte Sinaí y refirió al pueblo todo lo que el Señor le había dicho y los mandamientos que le había dado. Y el pueblo contestó a una voz: «Haremos todo lo que dice el Señor». Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano, construyó un altar al pie del monte y puso al lado del altar doce piedras conmemorativas, en representación de las doce tribus de Israel. Después mandó a algunos jóvenes israelitas a ofrecer holocaustos e inmolar novillos, como sacrificios pacíficos en honor del Señor; tomó la mitad de la sangre, la puso en vasijas y derramó sobre el altar la otra mitad. Entonces tomó el libro de la alianza y lo leyó al pueblo, y el pueblo respondió: «Obedeceremos. Haremos todo lo que manda el Señor». Luego Moisés roció al pueblo con la sangre, diciendo: «Ésta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, conforme a las palabras que han oído».
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL.
Del salmo 49, 1-2. 5-6. 14-15.
R/. Ofrécele al Señor tu gratitud.
Habla el Dios de los dioses, el Señor, y convoca a cuantos viven en la tierra. En Jerusalén, dechado de hermosura, el Señor se ha manifestado. R/.
Congreguen ante mí a los que sellaron sobre el altar mi alianza. Es Dios quien va a juzgar y el cielo mismo lo declara. R/.
Mejor ofrece a Dios tu gratitud y cumple tus promesas al Altísimo, pues yo te libraré cuando me invoques y tú me darás gloria, agradecido. R/.
SANTO EVANGELIO.
Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 24-30
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: «El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras los trabajadores dormían, legó un enemigo del dueño, sembró cizaña entre el trigo y se marchó. Cuando crecieron las plantas y se empezaba a formar la espiga, apareció también la cizaña. Entonces los trabajadores fueron a decirle al amo: `Señor, ¿qué no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, salió esta cizaña?’. El amo les respondió: ‘De seguro lo hizo un enemigo mío’. Ellos le dijeron: ‘¿Quieres que vayamos a arrancarla?’. Pero él les contestó: `No. No sea que al arrancarla cizaña, arranquen también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta el tiempo de la cosecha y, cuando llegue la cosecha, diré a los segadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y luego almacenen el trigo en mi granero’ «.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
REFLEXIÓN
Una de las parábolas que narra Jesús acerca del crecimiento del reino de Dios en la tierra, nos permite descubrir con mucho realismo el carácter de lucha que entraña el Reino a causa de la presencia y la acción de un «enemigo» que «siembra cizaña (gramínea) en medio del grano». Dice Jesús que cuando «brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña». Los siervos del amo del campo querrían arrancarla, pero éste no se lo permite, «no sea que, al recoger la cizaña, arranquéis a la vez el trigo. (…) Esta parábola explica la coexistencia y, con frecuencia, el entrelazamiento del bien y del mal en el mundo, en nuestra vida y en la misma historia de la Iglesia. Jesús nos enseña a ver las cosas con realismo cristiano y a afrontar cada problema con claridad de principios, pero también con prudencia y paciencia. (Audiencia general, 25 de septiembre de 1991).
San Juan Pablo II.

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil 27-07-2025
Conozcamos a los Santos Patronos de los Abuelos, Joaquín y Ana, padres de la Santísima Virgen María, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés y Shajaj Ministerio Católico desde México.
