Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia de El Calvario, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero Martín Ávalos, desde la parroquia Madre del Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.
Liturgia de la Palabra del Jueves de la XVI Semana del Tiempo Ordinario
Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec
PRIMERA LECTURA
Del libro del Éxodo 19, 1-2.9-11.16-20b
Aquel día, a los tres meses de haber salido de Egipto, los israelitas, que habían partido de Refidim, llegaron al desierto de Sinaí y acamparon frente al monte. Entonces el Señor le dijo a Moisés: “Voy a acercarme a ti en una nube espesa, para que el pueblo pueda escuchar lo que te digo y tenga siempre fe en ti”. Moisés comunicó al Señor lo que el pueblo le había dicho. Y el Señor le dijo: “Vuelve a donde está el pueblo y ordénales que se purifiquen hoy y mañana; que laven su ropa y estén preparados para pasado mañana, pues el Señor bajará al monte Sinaí a la vista del pueblo”.
Al rayar el alba del tercer día, hubo truenos y relámpagos; una densa nube cubrió el monte y se escuchó un fragoroso resonar de trompetas. Esto hizo temblar al pueblo, que estaba en el campamento. Moisés hizo salir al pueblo para ir al encuentro de Dios; pero la gente se detuvo al pie del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en medio del fuego. Salía humo como de un horno y todo el monte retemblaba con violencia. El sonido de las trompetas se hacía cada vez más fuerte. Moisés hablaba y Dios le respondía con truenos. El Señor bajó a la cumbre del monte y le dijo a Moisés que subiera.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Daniel 3
R. Bendito seas, Señor, santo y glorioso.
Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. / Bendito sea tu nombre santo y glorioso. R/.
Bendito seas en el templo santo y glorioso. / Bendito seas en el trono de tu reino. R/.
Bendito eres tú, Señor, / que penetras con tu mirada los abismos / y te sientas en un trono rodeado de querubines. / Bendito seas, Señor, en la bóveda del cielo. R/.
SANTO EVANGELIO
Del santo Evangelio según san Mateo 13, 10-17
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús sus discípulos y le preguntaron: “¿Por qué les hablas en parábolas?”. Él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos; pero a ellos no. Al que tiene se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.
En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Ustedes oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve. Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión
LECTIO DIVINA
PARA MEDITAR
La larga historia de la salvación nos asegura, de múltiples maneras, que no amamos porque sí, sino que nuestro amor a Dios está sustentado en una relación personal, pues cuando lo amamos, tenemos la convicción de que nuestro amor está justificado por sus acciones, sus manifestaciones y sus continuas y poderosas liberaciones. Dicho de otro modo, amar es creer e incluso sentir, percibir y experimentar que el Dios a quien amamos y en quien creemos es, en efecto, amable y creíble por sí mismo, porque honra sus promesas, corresponde a su Palabra, da signos que no lo desmienten, y hace creíble a los que elige para comunicar sus mandatos.
El pueblo de Israel y cada uno de sus miembros en su caminar por el desierto, guiados por Moisés, a quien Dios hace creíble, nos permite conocer cómo Dios, además de haberlo liberado de la servidumbre de Egipto, y estar con él en camino hacia una tierra que recibirá como cumplimiento de su promesa, verá que cuanto se le ha dicho se realizará, aunque este camino exigirá tiempo y planteará bastantes problemas a lo largo de su recorrido.
PARA REFLEXIONAR
Muchos son los que buscan llegar al misterio de Dios, ¿cómo mostrarles que Él ha elegido a personas para guiar el sendero, para orientar la búsqueda, y para alcanzar el Reino?
ORACIÓN FINAL
Padre, danos una vez más, con toda su fuerza, tu Espíritu Santo para descubrir cómo también hoy sigues descendiendo sobre los montes de la humanidad ante la mirada de todo el pueblo; que seamos testigos veraces de que hay un camino que conduce a la vida y lo hemos encontrado en Jesucristo. Amén.
Conozcamos al santo de hoy, San Juan Boste

Tomado de: Santuario Internacional Nuestra Señora de Yauca – ICA, Perú
San Juan Boste, Presbítero y Mártir de Inglaterra, 24 de julio
San Juan Boste nació en Dufton, localidad de Westmorland, hacia el año de 1544. Se educó en el Queen’s College de Oxford, de cuyo cuerpo magisterial llegó a ser miembro. En 1576 se convirtió al catolicismo. Cuatro años más tarde, pasó a Reims y, en 1581, recibió ahí la ordenación sacerdotal y retornó a Inglaterra.
Trabajó con tal celo y tanto éxito en el norte del país, que los perseguidores y los cristianos le buscaban con igual empeño. Finalmente fue traicionado por un tal Francisco Ecclesfield, el cual, después de haber recibido sacrílegamente los sacramentos de sus manos para inspirarle confianza, lo delató a Sir William Bowes. Los esbirros hicieron prisionero al P. Boste en la casa de Guillermo Claxton, cerca de Durham, donde solía esconderse.
En la Torre de Londres fue terriblemente torturado en el potro para que delatase a sus amigos. Como resultado de los tormentos, el Mártir quedó baldado. Las autoridades le remitieron, en julio, a la Corte de Durham. Junto con él fue juzgado el Beato Jorge Swallowell.
Era éste un antiguo Pastor Protestante, cuya resolución empezó a flaquear en la prisión; pero la conducta «decidida, valiente, gozosa y amable» del P. Boste le devolvió el valor, de suerte que confesó públicamente la fe católica ante los jueces. El P. Boste le dio ahí mismo la absolución.
El Beato Jorge fue ejecutado pocos días después, en Darlington. El P. Boste, que había sido condenado por ser Sacerdote, fue ejecutado en Dryburn, en Durham, el 24 de julio de 1594. El Beato Cristóbal Robinson, que fue martirizado más tarde, afirma que el P. Boste subió al cadalso recitando el Angelus; los verdugos cortaron tan pronto la cuerda de la horca («apenas pasado el tiempo de decir un Padrenuestro»), que el descuartizamiento empezó antes de que el mártir muriese. Otro testigo cuenta que, cuando el verdugo se aprestaba a arrancarle el corazón, el Mártir dijo: «Jesús te perdone, ¡Jesús, Jesús!»
Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil 27-07-2025
Compartida por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
