Santa Misa y Liturgia de la Palabra del Martes de la X Semana del Tiempo Ordinario 10062025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia de la Sagrada Familia, Barrio San José, del Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la X Semana del Tiempo Ordinario

 

Con el Presbítero Ernesto María Caro. Compartido por: P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Ustedes son la sal de la tierra. Ustedes son la luz del mundo

 

PRIMERA LECTURA

 

De la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 1, 18-22

 

Hermanos: Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero “sí” y luego “no”. Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero “sí” y luego “no”. Todo él es un “sí”. En él, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por él podemos responder “Amén” a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón, como garantía de lo que vamos a recibir.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Del salmo 118

 

R. Míranos, Señor, benignamente.
Tus preceptos, Señor, son admirables, por eso yo los sigo. La explicación de tu palabra da luz y entendimiento a los humildes. R.
Hondamente suspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. Vuélvete a mí, Señor, y compadécete de mí, como sueles hacer con tus amigos. R.
Haz que sigan mis pasos tus caminos y que no me domine la malicia. Mira benignamente a tu siervo y enséñame a cumplir tus mandamientos. R.

 

Lectura Del santo Evangelio según San Mateo 5, 13-16

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero para que alumbre a todos los de la casa. Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos”.

Palabra de El Señor

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús

 

REFLEXIÓN

 

Sabemos que ser cristiano es algo que se nota; es decir, no puede pasar desapercibido, de la misma manera que la ciudad construida en un monte no puede esconderse. Nuestra manera de pensar, de vestir, de actuar, de vivir, nos descubre inmediatamente. Basta que convivamos con un cristiano para darnos cuenta de la realidad que está en su vida. Si esto no sucede así, lo más seguro es que no estemos siendo luz, que nuestra vida no sea real o totalmente cristiana. Por otro lado, es curioso que cuando alguno empieza a dejar que Jesús se transparente en su vida, a pesar de las persecuciones, Dios lo pone siempre en un lugar más alto, para que sea un verdadero modelo de la vida en abundancia que Dios mismo nos ofrece. Nuestra Iglesia necesita de tu vida de santidad, de tu testimonio; no escondas a Jesús, déjalo obrar en tu vida, para que se note.

 

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