Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de La Mojonera , estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra de hoy Miércoles de la XII Semana del Tiempo Ordinario, Ciclo C
Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec
PRIMERA LECTURA
Del libro del Génesis 15, 1-12.17-18
En aquel tiempo, el Señor se le apareció a Abrán y le dijo: “No temas, Abrán. Yo soy tu protector, y tu recompensa será muy grande”. Abrán le respondió: “Señor, Señor mío, ¿qué me vas a poder dar, puesto que voy a morir sin hijos? Ya que no me has dado descendientes, un criado de mi casa será mi heredero”. Pero el Señor le dijo: “Ese no será tu heredero, sino uno que saldrá de tus entrañas”. Y haciéndolo salir de la casa, le dijo: “Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes”. Luego añadió: “Así será tu descendencia”. Abrán creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo. Entonces le dijo: “Yo soy el Señor, el que te sacó de Ur, ciudad de los caldeos, para entregarte en posesión esta tierra”. Abrán replicó: “Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?”.
Dios le dijo: “Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una tórtola y un pichón”. Tomó Abrán aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una enfrente de la otra, pero no partió las aves. Pronto comenzaron los buitres a descender sobre los cadáveres y Abram los ahuyentaba. Estando ya para ponerse el sol, Abrán cayó en un profundo letargo, y un terror intenso y misterioso se apoderó de él. Cuando se puso el sol, hubo densa oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron por entre aquellos animales partidos. De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abrán, diciendo: “A tus descendientes doy esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates”.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 104
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias, / canten sus maravillas a los pueblos. / Entonen en su honor himnos y cantos / y celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse / y siéntase feliz el que lo busca. / Recurran al Señor y a su poder, / y a su presencia acudan.R/.
Descendientes de Abrahán, su servidor; / estirpe de Jacob, su predilecto, / escuchen: el Señor es nuestro Dios / y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones, / se olvidará el Señor de sus promesas, / de la alianza pactada con Abrahán, / del juramento a Isaac, que un día le hiciera. R/.
SANTO EVANGELIO
Lectura Del santo Evangelio según San Mateo 7, 15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán”.
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión
Con el Pbro. Ernesto Maria Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Hay hermanos a los que les gusta «aparentar» y hacerse pasar como personas muy piadosas mediante actos puramente externos, siendo que estos actos externos deben ser un claro reflejo de lo que se vive interiormente. El cristianismo, por el hecho de ser un estilo de vida centrado en el Evangelio, no puede ser disimulado.
Los frutos, es decir, lo que emerge naturalmente de la persona en situaciones cotidianas, manifiestan en realidad lo que se es. Si somos cristianos, esto se debe notar en nuestra manera de vestir, de hablar, de reaccionar y, sobre todo, de amar y servir.
Nuestro trato diario con las personas con las que convivimos, debe estar impregnado del «buen aroma de Cristo»; nuestra solicitud para ayudar a los necesitados, debe ser movida, no por intereses personales, sino por compasión, como quien ve en el hermano necesitado, al mismo Jesús que dijo: «Cuando lo hiciste por uno de mis hermanos lo hiciste por mí»; nuestra apariencia diaria debe manifestar que somos templo del Espíritu. Si verdaderamente eres discípulo de Jesús, deja que él se transparente en tu vida siendo congruente entre lo que crees y lo que vives.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Abrele tu corazón. Cómo Maria, todo por Jesús y para Jesús.

A continuación les compartimos la historia del Santo de hoy.
