Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Viernes de la II Semana de Pascua 17042026

Imagen: Multiplicación de los panes  y peces. Theios Parrhesía.

 

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero Santiago Martín FM, Franciscanos de María – Magnificat TV, desde Madrid, España.

 

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Templo de San Juan Bautista del pueblo de Acatlán, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la II Semana de Pascua.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 5, 34-42.

 

En aquellos días, un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, respetado por todo el pueblo, se levantó en el Sanedrín, mandó que sacaran fuera un momento a los apóstoles y dijo:
«Israelitas, pensad bien lo que vais a hacer con esos hombres. Hace algún tiempo se levantó Teudas, dándoselas de hombre importante, y se le juntaron unos cuatrocientos hombres. Fue ejecutado, se dispersaron todos sus secuaces y todo acabó en nada.
Más tarde, en los días del censo, surgió Judas el Galileo, arrastrando detrás de sí gente del pueblo; también pereció, y se disgregaron todos sus secuaces.
En el caso presente, os digo: no os metáis con esos hombres; soltadlos. Si su idea y su actividad son cosa de hombres, se disolverá; pero, si es cosa de Dios, no lograréis destruirlos, y os expondríais a luchar contra Dios».
Le dieron la razón y, habiendo llamado a los apóstoles, los azotaron, les prohibieron hablar en nombre de Jesús, y los soltaron. Ellos, pues, salieron del Sanedrín contentos de haber merecido aquel ultraje por el Nombre. Ningún día dejaban de enseñar, en el templo y por las casas, anunciando la buena noticia acerca del Mesías Jesús.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

Este pasaje nos permite destacar dos elementos importantes para nuestra vida. El primero, y que es en esencia la tesis que continuamente presenta San Lucas en su libro, es el hecho de que el proyecto de Dios, la extensión del Reino, se realiza a pesar de todos los obstáculos humanos que se van presentando. Por ello, nuestra cooperación a su propagación consiste en permanecer fieles y obedientes a la palabra de Dios. De manera que las oposiciones que a veces se presentan en nuestros centros de trabajo o de estudio no hacen otra cosa más que confirmar la palabra de Jesús: «Serán perseguidos por mi causa». La segunda enseñanza, que se deriva precisamente de ésta, es el hecho de que los apóstoles tomaron como un HONOR el haber padecido todo esto por el nombre de Jesús. Ahora sí pueden estar seguros que son «bienaventurados» y que les pertenece el Reino de los cielos. Por ello, cuando te persigan, te desprecien, te traten mal por portarte, vivir o pensar como un cristiano, agradécele a tu agresor la oportunidad que te dio de «padecer por Cristo» y siéntete agradecido con el Señor que te consideró digno de este honor.

Salmo 26, 1. 4. 13-14

R/. Una cosa pido al Señor: habitar en su casa

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿Quién me hará temblar? R/.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R/.

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Juan 6, 1-15.

 

En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto las señales milagrosas que hacía curando a los enfermos. Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.

Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe: «¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?» Le hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues él bien sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: «Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan». Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: «Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿Qué es eso para tanta gente?» Jesús le respondió: «Díganle a la gente que se siente». En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil.

Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien». Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos.

Entonces la gente, al ver la señal milagrosa que Jesús había hecho, decía: «Este es, en verdad, el profeta que habría de venir al mundo». Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró de nuevo a la montaña, Él solo.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

Alégrate porque Jesús está vivo. El Evangelio de hoy nos da una lección que nos debe ayudar a cambiar la forma en que vemos los problemas. Jesús ve a una gran multitud que tiene hambre y para poner a prueba a sus discípulos, le pregunta a Felipe: ‘¿Dónde vamos a comprar pan para que coman éstos?’ Felipe, que parece ser bueno con los números, saca la cuenta rápidamente y dice que ni con el sueldo de medio año alcanzaría para darles de comer.

¿Cómo es que el miedo y la lógica matemática de entrada nos bloquea? Felipe solo veía el problema y el dinero que no tenían, y eso nos pasa muy seguido. ¿De dónde voy a sacar el dinero?, es que no me alcanza, no tengo energía, no tengo tiempo para esto, este problema es demasiado grande para mí.

Nos cerramos porque solo vemos lo que nos falta. De pronto aparece Andrés con un detalle que parece hasta de broma, un muchacho que tiene cinco panes y dos pescados y él mismo se pregunta: ‘pero, ¿Qué es esto para tantos?’ Y aquí está el secreto que debemos de guardar muy bien: Dios no necesita que tengamos mucho, solo necesita que le entreguemos lo poco que tenemos.

Este muchacho no se quedó con su comida pensando que no le iba a alcanzar o que él se iba a quedar sin comer; él dio lo suyo y Jesús hizo el resto. La enseñanza para nosotros es que dejemos de decir tantas veces: ‘es que no soy lo suficiente bueno’ o ‘es que lo que yo hago no cuenta’.

Debemos poner nuestros cinco panes, nuestro trabajo, nuestra media hora de ayuda, nuestra actitud, nuestros deseos de servir, todo esto en manos de Dios, y vas a ver que Él se encarga de multiplicarlo de la forma que ni te imaginas.

Después de que todos comieron hasta llenarse, Jesús todavía pide que recojan las sobras para que no se desperdicie nada. Sobraron doce canastas. Esto nos enseña también que Dios es generoso, pero no le gusta el desperdicio. A veces pedimos milagros y pedimos abundancia, pero no sabemos cuidar lo que ya tenemos.

Debemos aprender a valorar lo pequeño porque es lo que nos prepara para poder recibir lo grande. Al final, la gente se entusiasmó tanto que quería nombrarlo rey. Claro, porque habían visto que había resuelto su necesidad.

Pero ojo, debemos aprender también que Jesús no vino a resolvernos la vida de forma mágica para que nosotros solamente nos crucemos de brazos y solo estiremos la mano para recibir. Sino que vino a enseñarnos que compartiendo y confiando nunca nos va a faltar nada.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía del  Papa León XIV, desde el Japoma Stadium de DUALA, Camerún 2026-4-17

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Durante la Pascua hasta el día de Pentecostés rezaremos la oración «Regina Caeli» en vez del Ángelus .

 

 

ESPAÑOL

G: Reina del cielo, alégrate, aleluya.
T: Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.

G: Ha resucitado según su palabra, aleluya.
T: Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

G: Goza y alégrate Virgen María, aleluya.
T: Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.

Oremos:
Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)

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LATÍN

V: Regina caeli, laetare, alleluia.
R: Quia quem meruisti portare, alleluia.

V: Resurrexit, sicut dixit, alleluia.
R: Ora pro nobis Deum, alleluia.

V: Gaude et laetare Virgo María, alleluia.
R: Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

Oremus:
Deus, qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

Gloria Patri, et Fili, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc et semper, et in saeccula saeculorum. Amen. (3 veces)

Benedicto XIV estableció, en 1742, que durante el tiempo Pascual (desde la Resurrección del Señor hasta el día de Pentecostés) se sustituyera el rezo del Ángelus por la antífona «Regina Coeli».

 

Reflexión: Práctica de la paz interior – no turbarnos en las pruebas y dificultades, con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.

 

 

Conozcamos a la san Aniceto, Papa, con los canales Despertar con Dios y Un minuto junto a la Virgen del Pilar.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

Ver también: Sierva de Dios Hermana Clare Crockett – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Jueves de la II Semana de Pascua 16042026

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 19-04-2026

 

Les obsequiamos un especial de Pascua de Resurrección: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía para ver y descargar.

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