Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Martes de la XXIX Semana del Tiempo Ordinario.
Con Pan de la Palabra – San Pablo.ec
PRIMERA LECTURA
De la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 12.15.17-19.20-21
Hermanos: Por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues si por el delito de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios.
En efecto, si por el pecado de un solo hombre estableció la muerte su reinado, con mucha mayor razón reinarán en la vida por un solo hombre, Jesucristo, aquellos que reciben la gracia sobreabundante que los hace justos.
En resumen, así como por el pecado de un solo hombre, Adán, vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da la vida. Y así como por la desobediencia de uno, todos fueron hechos pecadores, así por la obediencia de uno solo, todos serán hechos justos.
De modo que, donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, para que así como el pecado tuvo poder para causar la muerte, así también la gracia de Dios, al justificarnos, tenga poder para conducirnos a la vida eterna por medio de Jesús, nuestro Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Salmo 39
R. Concédenos, Señor, hacer tu voluntad.
Sacrificios y ofrendas, Señor, tú no quisiste; / abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. / No exigiste holocaustos por la culpa, / así que dije: “Aquí estoy”. R/.
En tus libros se me ordena / hacer tu voluntad; / esto es, Señor, lo que deseo: / tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia / en la gran asamblea; / no he cerrado mis labios, / tú lo sabes, Señor. R/.
Que se gocen en ti y que se alegren / todos los que te buscan. / Cuantos quieren de ti la salvación, / repiten sin cesar: “¡Qué grande es el Señor!” . R/.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del Santo Evangelio Lucas 12, 35-38
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Estén listos, con la túnica puesta y las lámparas encendidas. Sean semejantes a los criados que están esperando a que su señor regrese de la boda, para abrirle en cuanto llegue y toque. Dichosos aquellos a quienes su señor, al llegar, encuentre en vela. Yo les aseguro que se recogerá la túnica, los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá. Y si llega a medianoche o a la madrugada y los encuentra en vela, dichosos ellos».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión
En el Evangelio de hoy, Jesús presenta una parábola para enseñarnos la importancia de vivir preparados y en constante vigilancia de nuestra vida espiritual, porque definitivamente nadie sabe el día en el que Él llegará y si tendremos las lámparas encendidas para recibirlo cuando las necesitemos.
La vida nos mantiene ocupados en muchas actividades: el trabajo, la escuela, los quehaceres en la casa, las distracciones, la búsqueda del éxito y la felicidad, las diversiones, el ocio y todo esto que es parte normal de nuestra vida.
Si hacemos una pausa y lo pensamos un momento, nos daremos cuenta que comparado con todo esto, el tiempo que dedicamos a la preparación para una adecuada vida espiritual realmente es poco; en el mejor de los casos, asistimos a la misa dominical y podríamos estar en un grupo semanal en donde recibimos formación, pero ¿realmente será suficiente?
Este pasaje nos quiere recordar que nuestra fe, debe ser una fe activa. Una buena vida cristiana implica mantenernos en un estado de preparación constante, no solamente conformarnos con conocer la Biblia o escuchar una reflexión como ésta, sino tener la iniciativa de profundizar en el conocimiento de nuestra fe por medio de los documentos de la Iglesia, la historia de los santos, cursos, las noticias y acontecimientos de nuestra Iglesia Católica.
Estar pendientes, por ejemplo, de la postura de nuestra Iglesia respecto a la política, la economía, la ciencia, la sociedad en general, y ser también luz para quienes no tienen acceso a esa información y que no conocen la fe.
En el ámbito laboral, por ejemplo, también debemos ser empleados y líderes activos, que se preparan y actúan con excelencia y responsabilidad. El trabajo es una forma de servicio a Dios y tu forma de trabajar es una manera de dar testimonio de tu fe. Una lámpara encendida ilumina las tinieblas que puede haber alrededor. Tu integridad, honestidad y cómo eres con los demás, son luces en medio de la oscuridad moral que a veces existe en el trabajo y en la sociedad.
Dichoso aquél que es encontrado por su señor, sirviendo y siendo luz para los demás. Agradece a Dios que te ha dado los recursos y habilidades para estar preparado y utiliza esos dones para servir a tus hermanos de comunidad, a tus compañeros en el trabajo, a tu familia, a tus superiores, a tus clientes y a toda la gente que está alrededor tuyo. El que no vive para servir no sirve para vivir.
Que el Señor nos encuentre siempre preparados y con las lámparas encendidas.

Conozcamos al santo de hoy, San Hilarión, con el P. José de Jesús Aguilar desde México.
