Madre denuncia vulneración de derechos infantiles y exposición a contenido inmoral en institución educativa privada de Cuenca

 

Imagen de un hombre desnudo durante una clase virtual con la docente de 5 EGB de la Unidad Educativa Novus High School de la ciudad de Cuenca.

 

La denuncia advierte vulneraciones a los derechos de los menores, falta de transparencia institucional y amenazas hacia la familia denunciante, generando preocupación sobre la seguridad emocional y formativa de los estudiantes.

La afectada presentó denuncias ante la Presidencia de la República del Ecuador, Ministerio de Educación, Fiscalía General del Estado y la Defensoría del Pueblo, solicitando la protección de su hijo menor de edad y una investigación urgente.

 

Una familia católica denuncia el abuso, la falsedad y la intimidación en una institución que se dice formadora de valores

 

 

Pujilí, Cotopaxi — octubre 21 de 2025

Por: Ivonne Espinosa Ubilla – Directora Informa-Te Ve LATAM

Reportaje especial

 

En un hecho que conmociona y preocupa a las familias ecuatorianas, presento formalmente una denuncia por vulneración de derechos de la niñez y exposición a material inmoral ocurrida durante clases virtuales sincrónicas impartidas en la Unidad Educativa Novus High School, administrada por la empresa CORNATEC Cía. Ltda., en la ciudad de Cuenca.

Durante varias sesiones de clases en línea, la docente de mi hijo permitió —en reiteradas ocasiones— la aparición en cámara de un hombre completamente desnudo, quien hablaba e interactuaba en plena transmisión, en presencia de todos los estudiantes conectados, entre ellos mi hijo de quinto año de Educación General Básica.

Este hecho, de naturaleza extremadamente grave, no solo atentó contra la inocencia, dignidad y salud emocional de los niños presentes, sino que además constituye una violación directa a los derechos constitucionales y educativos reconocidos por el Estado ecuatoriano.


Vulneración de derechos fundamentales

 

De acuerdo con la Constitución del Ecuador, en sus artículos 44, 45 y 46, el Estado, la sociedad y la familia tienen la obligación de proteger prioritariamente a la niñez y adolescencia, garantizando su desarrollo integral en entornos seguros y libres de violencia.

Asimismo, el Código de la Niñez y Adolescencia, en sus artículos 50 y 52, dispone la protección contra toda forma de explotación, abuso, violencia o exposición a contenidos que atenten contra la moral y la salud mental del menor.

De igual manera, el artículo 7 de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) exige a las instituciones educativas ofrecer entornos sanos, respetuosos y seguros, donde se promuevan valores éticos, morales y cívicos.

Estos preceptos fueron vulnerados gravemente, pues el aula virtual —que debía ser un espacio pedagógico y formativo— se convirtió en un escenario de exposición a material inmoral, afectando la estabilidad emocional de los niños, quienes quedaron en estado de confusión y temor.


Responsabilidad administrativa y penal

 

Conforme al artículo 343 del Reglamento General a la LOEI, este tipo de hechos constituye una falta muy grave, sancionable con la suspensión o revocatoria de la autorización de funcionamiento del plantel educativo y la destitución inmediata de la docente responsable.

Pero además, según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), los hechos descritos podrían configurar delitos penales.

El artículo 170 sanciona con pena privativa de libertad de uno a tres años a quien exhiba, entregue o exponga a niños o adolescentes a material pornográfico o con contenido sexual explícito.

A su vez, el artículo 156 tipifica la violencia psicológica, con penas de seis meses a un año de prisión cuando la víctima es un menor de edad.

El artículo 47 agrava la sanción cuando el hecho ocurre en un contexto educativo o bajo una relación de autoridad y confianza.

Y el artículo 42 del mismo cuerpo legal establece la responsabilidad por omisión o complicidad, aplicable tanto a la docente como a las autoridades de la institución, por no haber prevenido ni detenido la situación.

Exigencia de intervención institucional

 

Como madre y ciudadana, he presentado esta denuncia ante la Presidencia de la República, Fiscalía General del Estado, la Defensoría del Pueblo del Ecuador y el Ministerio de Educación, solicitando una investigación inmediata y exhaustiva.

Es indispensable que se determinen las responsabilidades individuales y corporativas, y que se garanticen medidas de reparación psicológica, emocional y académica para mi hijo y los demás estudiantes expuestos a este lamentable suceso.

“Los niños no pueden ser víctimas del descuido, la indiferencia ni del silencio institucional. La educación debe ser un espacio seguro, ético y protector, no un lugar donde su inocencia sea violentada”, manifiesto con firmeza y convicción.

Llamado a la conciencia y a la acción

 

Este caso no solo representa un hecho aislado, sino un reflejo preocupante de la falta de control y ética en algunos entornos educativos privados, donde la virtualidad se ha convertido en terreno propicio para el descuido y la impunidad.

En un Ecuador que aún lucha por preservar los valores morales y la integridad de su niñez, una madre católica ha levantado la voz frente a un acto de profunda injusticia y negligencia educativa.

Una docencia carente de ética y profesionalismo

 

La familia afectada, cuyo hijo cursa estudios virtuales en Novus High School, presentó durante meses múltiples reclamos formales al plantel.


Entre las evidencias aportadas constan errores en el material académico, evaluaciones incoherentes, falta de revisión pedagógica, la pretensión de imponer ideología de género en un juego supuestamente educativo donde mi hijo debía tener un avatar de niña y, de manera alarmante, la aparición reiterada de un hombre desnudo durante clases sincrónicas, en presencia de estudiantes menores de edad.

La docente responsable, Gabriela Luzardo, no habría interrumpido ni reportado el hecho. Por el contrario, continuó sus clases con aparente normalidad. Este suceso —que vulnera frontalmente la moral, la ética docente y los derechos constitucionales de los niños— quedó registrado y fue denunciado ante las autoridades de la institución, sin recibir respuesta adecuada ni correctiva.


Una administración bajo sospecha

 

Detrás de este silencio institucional se encuentra Paúl Calle Moreira, quien se presenta como gerente y promotor y Magíster de la Unidad Educativa Novus High School sin ningún título académico que lo acredite como profesional.

Website de la Unidad Educativa Novus High School


En sus comunicaciones públicas y documentos oficiales, Calle se identifica como Magíster; sin embargo, al ser verificada la información en el sistema oficial de la SENESCYT, no consta ningún título profesional registrado a su nombre.

Algo similar ocurre con la supuesta rectora, Sofía Ordóñez, quien no presenta información pública concreta sobre su estatus profesional o vínculo educativo, por lo que no se puede investigar su condición académica de Magíster, ni otros títulos profesionales.


A ello se suma que varios docentes no cuentan con formación pedagógica ni títulos afines a la enseñanza, lo que contradice directamente el artículo 330 del Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI), que exige titulación profesional y registro válido ante la SENESCYT para el ejercicio docente.


Amenazas y amedrentamiento: la voz que quiso ser silenciada

 

Tras enviar varios oficios respaldados con evidencia legal y documental, la madre denunciante recibió una llamada de tono amenazante del propio Paúl Calle Moreira.

Escuche: Audios y vídeos amenazantes del «gerente promotor» de Novus High School, Paúl Calle Moreira.

 


En dicha comunicación, grabada y conservada como prueba, Calle intentó amedrentar a los padres, advirtiendo que contaba con abogados y que ellos debían pagar $18,00 para obtener los documentos académicos del niño, indispensables para su traslado a otra institución, previamente lo hizo la secretaria de la Unidad Educativa, Patricia Soto, mediante correo electrónico.

Lejos de un trato humano o profesional, la llamada reveló una actitud prepotente, coercitiva y moralmente inaceptable, más propia de una empresa que busca proteger su imagen que de un plantel comprometido con la verdad y el bienestar de sus estudiantes.

Esta conducta se enmarca en los delitos de amenaza e intimidación, contemplados en los artículos 151 y 166 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), y representa además una violación directa al artículo 66 numeral 3 de la Constitución ecuatoriana, que garantiza la integridad personal y el derecho a no ser objeto de tratos degradantes o intimidatorios.


Una posible estafa educativa

 

Las irregularidades detectadas en la gestión y promoción del colegio podrían configurar además un delito de estafa institucional, conforme al artículo 186 del COIP, que sanciona a quien, mediante artificios o engaños, induce a error a otra persona para obtener beneficio económico o causar perjuicio.

Novus High School, a través de su discurso comercial, promete una educación de alto nivel, con docentes expertos y formación integral, cuando en realidad carece de respaldo profesional, control académico y cumplimiento de los estándares legales mínimos.
Este tipo de publicidad engañosa, además de vulnerar la buena fe de las familias, afecta directamente la economía y los derechos educativos de los niños, constituyendo un claro ejemplo de fraude moral y educativo.


Un llamado a la conciencia nacional y a la justicia

 

La familia afectada ha dirigido un oficio formal al Presidente de la República, Daniel Noboa Azín, así como al Ministerio de Educación, la SENESCYT, la Contraloría General del Estado y la Fiscalía General de la Nación, solicitando una investigación integral y sanciones ejemplares para los responsables de esta cadena de negligencias y abusos.

Se exige además la entrega inmediata y sin costo alguno del expediente académico del menor, conforme a lo establecido en el artículo 66 numeral 26 de la Constitución, que garantiza el acceso a la información personal sin condicionamientos económicos, y en el principio de no revictimización de la niñez ecuatoriana.


Laicismo no es anti-fe: una reflexión católica

 

Desde una perspectiva cristiana católica, esta denuncia no busca confrontar la educación laica, sino recordar su verdadero sentido: el laicismo no significa excluir la fe, sino respetar todas las creencias y garantizar la libertad de conciencia de los estudiantes y sus familias.


Negar este derecho o exponer a los niños a contenidos inmorales es atentar contra la dignidad humana y contra el mandato de Jesucristo: “Dejad que los niños vengan a mí” (Marcos 10:14).

La educación, cuando se divorcia de la verdad, la ética y la fe, se convierte en un instrumento vacío. Una escuela que forma sin alma no forma ciudadanos, sino víctimas del sistema.


Conclusión: un clamor por justicia y verdad

 

El caso Novus High School debe convertirse en un precedente nacional, no solo por la gravedad de los hechos, sino porque revela la urgente necesidad de reforzar los controles educativos, la verificación de títulos profesionales y la protección real de la niñez en entornos escolares.

Que esta denuncia sirva como luz para todas las familias que buscan defender lo más sagrado que poseen: sus hijos, su fe y su derecho a una educación verdadera.

“La verdad os hará libres” — (Juan 8:32)
Que esa verdad sea el fundamento de la justicia educativa en el Ecuador.

La sociedad ecuatoriana debe exigir que el Estado, a través de sus instituciones de justicia y educación, garantice el cumplimiento estricto de las leyes que protegen a la niñez, y que se implementen protocolos de seguridad digital en todos los centros educativos.

Como madre denunciante, mantengo mi fe en que la verdad prevalecerá y que este caso marcará un precedente necesario para evitar que otros niños y niñas sean víctimas de semejante vulneración.
Mi compromiso, amparado en la verdad y en la fe en Dios, es seguir adelante hasta lograr justicia.


Ivonne Espinosa Ubilla
Madre denunciante y defensora de los derechos de la niñez ecuatoriana
Cotopaxi – Ecuador


Contacto de prensa:
Correo: informateve.latam@ij-alliance.com; informateve.ecuador@ij-alliance.com

Ciudad: Pujilí, Cotopaxi

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