Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Sexto día de la Feria – IV y Última Semana de Adviento – 22122025

Estamos viviendo la IV y Última Semana de Adviento, Informa-Te Ve LATAM.

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra de la Feria de Adviento (22 de diciembre) – Ciclo A.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del primer libro de Samuel 1, 24-28.

 

En aquellos días, una vez que Ana hubo destetado a Samuel, lo subió consigo, junto con un novillo de tres años, unos cuarenta y cinco kilos de harina y un odre de vino. Lo llevó a la casa del Señor a Siló y el niño se quedó como siervo.
Inmolaron el novillo, y presentaron el niño a Elí. Ella le dijo:
«Perdón, por tu vida, mi Señor, yo soy aquella mujer que estuvo aquí en pie ante ti, implorando al Señor. Imploré este niño y el Señor me concedió cuanto le había mi pedido. Yo, a mi vez, lo cedo al Señor. Quede, pues, cedido al Señor de por vida».
Y se postraron allí ante el Señor.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

La liturgia hoy nos propone este pasaje del libro de Samuel para hacernos conscientes de que Jesús, el niño esperado, el Salvador, ya es una realidad en el mundo. Hace poco más de dos mil años, una hermosa Mujer, llena de gracia, hizo posible que el Salvador se encarnara y abriera para el mundo las compuertas celestes de la salvación, ahora nos toca a cada uno de nosotros hacer realidad este milagro; somos nosotros quienes debemos anunciar al mundo que Jesús debe ser una presencia activa en todos los hogares y en todos los corazones. De la misma manera que María presentó a Jesús, presentémoslo nosotros también a nuestros familiares y amigos, para que la Navidad recobre toda la fuerza espiritual de la alegría de tener entre nosotros a Cristo.

 

Salmo 1 Sam 2, 1.4-8

 

R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador.

 

V/. Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. R/.

V/. Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. R/.

V/. El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. R/.

V/. Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 1, 46-56.

 

En aquel tiempo, dijo María: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada. Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre.» María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

Este Evangelio que nos propone hoy la liturgia es conocido como el Magníficat, la oración de acción de gracias, la oración de reconocer las maravillas que el Señor hace en cada uno de nosotros. Y quién mejor que la Santísima Virgen para dejarnos este gran legado, gran testimonio del grande corazón de la Santísima Virgen, que no hace otra cosa que reconocer las maravillas que Dios ha hecho en ella. Ese Magníficat.

Hace un par de años yo escribí mi propio Magníficat; y es bueno hacer un alto en la vida como María, para reconocer las maravillas que el Señor ha hecho en cada uno de nosotros. Mi alma glorifica al Señor, mi Dios, mi Salvador. ¿Por qué? Porque me ha llenado de vida, me ha llenado de salud, me ha llenado de alegría, me ha llenado de dificultades también, ¿verdad?

Cada uno puede ir llenando su Magníficat, cada uno puede reconocer las maravillas que Dios ha hecho en cada uno de nosotros. Cada quien, haga un alto hoy y rellene su propia experiencia con el Señor: el Señor ha hecho grandes cosas con nosotros, ha hecho grandes cosas en mí y en ti.

El encuentro con Cristo, el encuentro con Dios, el camino de la vida espiritual es personal. Cada uno tiene su propia experiencia. Y en este tiempo de Adviento, en este caminar hacia Belén, es el mejor momento para hacer un alto, echar un vistazo a nuestra vida, reconocer y agradecer.

Hoy tómense un tiempo, váyanse a un lugar callado y cada quien escriba, y lo digo literalmente, papel y pluma, escriban su propio Magníficat, ese canto de alabanza y de acción de gracias de su propia vida. El Señor ha hecho cosas grandes en mí. Hagamos un alto en nuestra vida y reconozcamos todo lo grande que ha hecho el Señor con nosotros.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Paola Treviño, consagrada del Regnum Christi. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

 

Conozcamos a la santa de hoy, Santa Francisca Javiera Cabrini, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.

 

 

Reflexión del Adviento con San José para hoy Lunes 22 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE

 

 

Hoy es el Séptimo día de la Novena de Navidad de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana CEE. Compartido por el P. Roberto Rodríguez Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

 

Ver también: Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Quinto día de la Feria – Último Domingo de Adviento – 21122025

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