San Silvestre – Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Día VII dentro de la Octava de la Natividad del Señor – 31122025

Estamos viviendo la Octava de Navidad. Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Pbro. Juan Carlos Miguel Cuellar Serrano, desde la parroquia Santa Alicia, distrito de Tonacatepeque, El Salvador.

 

 

Liturgia de la Palabra del Día VII dentro de la Octava de la Natividad del Señor.

 

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la Primera Carta del Apóstol san Juan 2, 18-21.

 

Hijos míos, es el momento final. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es el momento final. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros. En cuanto a vosotros, estáis ungidos por el Santo, y todos vosotros lo conocéis. Os he escrito, no porque desconozcáis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira viene de la verdad.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

El termino «última hora» solo aparece en este pasaje y está referido, sin lugar a dudas, a lo que en otros pasajes, sobre todo en la teología de san Pablo, es llamado: «el final de los tiempos» o «los tiempos finales», los cuales se refieren a la última etapa de la Historia, que es, precisamente, la que estamos viviendo, ya que después de ésta aparecerá el Hijo del hombre rodeado de majestad para realizar el juicio final y de esta manera concluir con todo esto que ahora conocemos y dar paso a la eternidad en «los cielos nuevos y la tierra nueva». Mientras esto ocurre, el apóstol pone en guardia a la comunidad acerca de los «falsos profetas», de los anticristos, es decir, de todos aquellos que niegan a Jesús y que se apartan de la santa doctrina arrastrando con ellos, a otros hermanos. Esto que pasaba en aquellos tiempos continúa hoy, ya que aún hoy, estamos en «la última hora» y por ello, no es extraño el ver cómo de los mismos grupos cristianos se van desprendiendo diferentes sectas y confesiones, muchas de ellas, no solo diferentes sino contrarias al mismo cristianismo católico. Debemos nosotros también estar en guardia, pues, en medio de toda la confusión de este mundo, y dado que no todos nuestros hermanos han tenido la suficiente formación doctrinal y evangélica, es fácil que éstos se vean arrastrados a las sectas y confesiones extrañas al cristianismo. Recuerda que la fuente de agua limpia surge de las Escrituras discernidas y explicadas diligentemente, por nuestra Iglesia. No nos dejemos arrastrar, permanezcamos fieles al Señor.

 

Salmo 95, 1-2. 11-14.

 

R/. Alégrese el cielo, goce la tierra.

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campo y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R/.

Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

 

Comienzo del Santo Evangelio según san Juan 1, 1-18.

 

En el principio ya existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Ya en el principio él estaba con Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por él y sin él nada empezó de cuanto existe. El era la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron. Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino testigo de la luz. Aquel que es la Palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba; el mundo había sido hecho por él y, sin embargo, el mundo no lo conoció. Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios. Y aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan el Bautista dio testimonio de él, clamando: «A éste me refería cuando dije: ‘El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo’ «. De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

31 de diciembre, el último día del año. Memes van, memes vienen, mensajes de felicitación y mejores deseos. No nos perdamos en todo eso. El último día del año, yo les invito a hacer una pausa para reflexionar.

El Evangelio de hoy, nos habla de que Cristo es la luz que ilumina las tinieblas. Pensemos por un momento ¿cuál fue la luz que más brilló en mi vida este 2025? Pudo haber sido mi familia, mi pareja, un amigo, una experiencia espiritual, un momento de servicio, de entrega. ¿Qué o quiénes iluminaron mi año 2025?

Y quizá también hubo tinieblas, esas tinieblas, quizá fui yo misma: mi carácter, mi pensamiento, mi pesimismo, una dificultad en casa, el trabajo, la escuela, una enfermedad. Pero recordar que la Luz, en mayúscula, siempre ha estado ahí, no importa cuán oscuro se ponga, al final, la luz de Cristo y de quienes nos rodean siempre brillará con más fuerza.

Nosotros tenemos que hacer a un lado las tinieblas para dar paso a la luz. Agradecer las tinieblas, sí, agradecerlas, porque es así, donde podemos disfrutar mucho más de la luz, agradecer la luz que nos guía, agradecer esa luz que nos guio cuando hubo tinieblas. Agradecer esos momentos en los que Dios brilló.

Y hoy, el último día del año, hacer una pausa. Repasar el mes, repasar la semana, repasar el año. Agradeciendo por esa luz que brilló en mi vida este año: ese momento espiritual, ese momento en familia, ese momento de relación íntima y personal con el Señor que te regaló este año. Hoy comparte con tu familia cuál fue o quién fue la luz de mi 2025.

Gracias Jesús. Gracias Jesús, por iluminar mi vida, gracias Jesús por ser la luz que guía mis pasos, gracias Jesús por iluminar el sendero de mi vida, gracias Jesús por un año más de vida.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Paola Treviño, consagrada del Regnum Christi. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Reflexión del Adviento (Navidad) con San José para hoy Miércoles 31 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Silvestre con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal El Santo del día.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Día VI dentro de la Octava de la Natividad del Señor – 30122025

 

Ver también: Feliz Navidad a toda la comunidad de Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *