Solemnidad de Santa María, Madre De Dios – Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Día VIII dentro de la Octava de la Natividad del Señor – 01012026

Hoy celebramos la Solemnidad de Santa María Madre De Dios, Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

 

Hoy culminamos la Octava de Navidad con la Solemnidad de Santa María, Madre De Dios. Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

 

Hoy compartimos con ustedes el Calendario Mariano 2026, elaborado por nuestro Productor General, Ing. Jorge Chóez, MsC. con las principales solemnidades y festividades marianas a nivel mundial.

 

 

Hoy inicio de mes e inicio de Año 2026, compartimos la Oración a la Divina Providencia con el Padre Caín, desde la parroquia Santa Brígida, Memphis, USA.

 

 

Santa Misa presidida por el Santo Padre, el  Papa León XIV, desde la Basílica de San Pedro, Vaticano.

 

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra de la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro de los Números 6, 22-27.

 

El Señor habló a Moisés:
«Di a Aarón y a sus hijos, esta es la fórmula con la que bendeciréis a los hijos de Israel:
“El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti
y te conceda su favor.
El Señor te muestre tu rostro
y te conceda la paz”.
Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

Este es uno de esos textos tan hermosos, pero tan poco conocidos por encontrarse en uno de los libros más difíciles de leer. La bendición es el signo de todo don gratuito que viene de Dios porque es bueno y porque nos ama; su protección es el cuidado que tiene para con los suyos o los que ama. Hacer resplandecer su rostro es mostrarse cercano, próximo como luz que ilumina y orienta en el camino. Que Dios nos dé su favor es que simpatice con nosotros o que se incline hacia nosotros; mirarnos con benevolencia es dedicarnos una mirada dulce y tierna como la de una madre; finalmente, que el Señor nos conceda su paz es la máxima petición que se puede hacer a Dios o que se le puede desear a un hermano: la paz es el conjunto de todos los bienes deseables para uno mismo y para los demás. Esta expresión es el saludo propio de los judíos desde los tiempos bíblicos hasta el día de hoy: SHALOM. Este anhelo del pueblo judío se ha cumplido para todos los hombres en la persona de Jesús, pues Dios nos ha concedido por medio de su Hijo, la bendición y la protección; su rostro ha iluminado nuestras vidas. En él nos ha concedido su favor; Jesús es también la mirada benevolente del Padre y nos dirá san Pablo que «él es nuestra paz».

 

Salmo 66

 

R/. Que Dios tenga piedad y nos bendiga.

 

V/. Que Dios tenga piedad nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

V/. Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

V/. Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confines de la tierra. R/.

 

Lectura de la Carta del Apóstol san Pablo a los Gálatas 4, 4-7.

 

Hermanos:
Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción filial.
Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «¡“Abba”, Padre!». Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 2, 16-21.

 

En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño y cuantos los oían, quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado. Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

Reflexión del Evangelio

 

María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. María, la Madre de Dios, contemplaba silenciosamente la grandeza del misterio del que, por voluntad divina, fue hecha parte. Después de dar a luz a su Hijo y su Dios, en condiciones de extrema precariedad, junto a San José, acoge a los pastores y escucha de ellos cómo, frente a la humana sencillez del alumbramiento, la gloria de Dios se les había manifestado para anunciarles la grandeza del misterio que estaba aconteciendo.

El Cristo que todo Israel esperaba era su Hijo, los pastores ya lo sabían y lo anunciaban, los ángeles lo proclamaban Señor y Salvador y el cielo entero glorificaba a Dios por el nacimiento de Jesús.

Cuánto contraste, cuántas aparentes contradicciones: las cortes celestiales proclamaban la gloria del Verbo encarnado, cuando lo que humanamente se percibía era la precariedad en su máximo esplendor; el Rey del universo tenía por trono un abrevadero de animales de granja. ¿Qué querría comunicar Dios con todo eso? ¿Cuál iría a ser el destino de su Hijo? ¿Cómo sucedería la salvación? ¿Qué habría visto Dios en ella y en san José para hacerlos partícipes del acontecimiento central de la historia humana?

No había muchas respuestas a las preguntas que su corazón seguramente se estaba haciendo, pero hoy nos dice el Evangelio que María Santísima meditaba y guardaba todo eso en el corazón. ¡Cuánta falta nos hace aprender de la Madre del Salvador!, ¡cuánta falta nos hace contemplar la gloria de Dios revelada en lo pequeño de la vida cotidiana y en lo aparentemente insignificante!

Hermano, hermana, en el día solemne en que la Iglesia celebra la maternidad divina de María Santísima, el Señor te invita, a través del ejemplo de la Madre de Dios, a ver más allá de lo evidente, a no quedarte con la primera impresión, a no ver solamente lo negativo, lo que no te gusta, lo que es difícil, lo que no tienes o no podrás nunca tener.

Dios te invita a decirle siempre sí al Señor, aunque no lo entiendas todo, Dios te pide valorar lo que te regala en el cumplimiento de su voluntad, a contemplar desde el silencio cómo Dios va obrando de maneras misteriosas y cómo la gloria de Dios se manifiesta en lo sencillo de la vida vivida con Cristo. Dios te invita a atesorar su obra en tu vida y en la vida de los que te rodean y a guardarlo en tu corazón.

He aquí otro punto importantísimo: guardarlo todo en tu corazón. Y es que muchas veces somos de memoria corta y, aunque hemos sido testigos de la presencia y acción de Dios en nuestra vida, fácilmente olvidamos lo sucedido, lo que hemos visto, tocado y experimentado. Pero María nunca olvidó, guardó y atesoró todo lo que Dios hacía a su alrededor y, justamente eso, fue lo que la capacitó para estar siempre con Jesús; eso fue lo que la capacitó para acompañar a Cristo, incluso en el doloroso momento de la cruz.

Así que ya sabes, para poder estar siempre con Jesús y acompañarlo o dejarte acompañar por Él, como María, guarda y medita con el corazón toda la obra de Dios en tu vida.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: P. Luis Alberto Tirado Becerril, misionero del Espíritu Santo . En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

 

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar.

 

Desde la Capilla de Adoración Perpetua «Santa Clara de Asís», parroquia San Alberto Magno, Daule – Guayas, Ecuador. Transmitido por Radio San Giovanni

 

FELIZ AÑO 2.026

 

 

Reflexión del Adviento (Navidad) con San José para hoy Jueves 1 de enero de 2026, con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE

 

 

Conozcamos la Solemnidad de, Santa María, Madre De Dios con el P. José de Jesús Aguilar Valdés y Santuario de los Mártires desde México y el canal El Santo del día.

 

 

Escuchemos:  ¡María Madre de Dios! Padre Carlos Spahn – El Triunfo del Inmaculado Corazón de María

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.

 

 

Ver también: San Silvestre – Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Día VII dentro de la Octava de la Natividad del Señor – 31122025

 

Ver también: Feliz Navidad a toda la comunidad de Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM

 

 

Mensaje de Año Nuevo 2026, Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

 

 

 

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