Adviento – Divina Providencia – Inicio de mes de diciembre – Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Lunes de la I Semana de Adviento 01012025

Santa Misa presidida por el Presbítero  José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia del Calvario, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Lunes de la Primera Semana de Adviento.

 

Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 01-12-2025

Primera lectura

 

Lectura del libro de Isaías 4, 2-6

 

Aquel día, el vástago del Señor será el esplendor y la gloria, y el fruto del país será orgullo y ornamento para los redimidos de Israel.
A los que queden en Sion y al resto de Jerusalén
los llamarán santos: todos los que en Jerusalén están inscritos para la vida.
Cuando el Señor haya lavado la impureza de las hijas de Sion
y purificado la sangre derramada en Jerusalén,
con viento justiciero, con un soplo ardiente,
creará el Señor sobre toda la extensión del monte Sion y sobre su asamblea
una nube de día, un humo y un resplandor de fuego llameante de noche.
Y por encimo, la gloria será un baldaquino
y una tienda, sombra en la canícula,
refugio y abrigo de la tempestad y de la lluvia.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 121, 1-2.4-5.6-7.8-9

 

R/. Vamos alegres a la casa del Señor.

 

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R/.

Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor. R/.

Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R/.

Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios». R/.

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien. R/.

 

 

Santo Evangelio del día

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 8, 5-11

 

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:
«Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».

Le contestó:
«Voy yo a curarlo».

Pero el centurión le replicó:
«Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: «Ve», y va; al otro: «Ven», y viene; a mi criado: «Haz esto», y lo hace».

Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían:
«En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Conozcamos al santo de hoy, San Eloy o Eligio con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.

 

 

 

Reflexión del Adviento con San José para hoy lunes 1 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE

 

 

EL TIEMPO DE ADVIENTO

 

« He aquí que viene el Señor, y todos sus santos con él; aquel día brillará una gran luz ».
(Antífona de Vísperas)

💫 ¿Qué es el tiempo de Adviento?
Se denomina así al tiempo litúrgico que abarca los cuatro domingos anteriores a la Navidad, comenzando por el domingo más cercano al 30 de noviembre (primer domingo de Adviento). La palabra «Adviento» proviene del latín adventus, que significa «venida» o «llegada».

💫¿ Qué venida celebramos?
El Adviento nos prepara, ante todo, para celebrar el nacimiento histórico de Jesucristo en Belén: su primer advenimiento en la humildad de nuestra carne.
Pero este tiempo nos orienta también hacia otras dos venidas del Señor:
El segundo advenimiento , místico y oculto: la venida de Cristo por la gracia al interior más íntimo del alma. Como enseñaba san Bernardo: «Esta venida permanece escondida; solo los bienaventurados la contemplan en su interior, y su alma encuentra en ella la salvación». El mismo Señor lo prometió: «Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará; vendremos a él y haremos morada en él» (Jn 14,23).
Este segundo advenimiento prepara y anticipa el tercero, escatológico : la venida gloriosa de Nuestro Señor al final de los tiempos, que la Iglesia espera con ardiente deseo, repitiendo la antigua invocación aramea: ¡Marana tha! ¡Ven, Señor Jesús! (cf. 1 Cor 16,22; Ap 22,20).

💫 ¿Cuál es su origen histórico?
El Adviento está documentado al menos desde el siglo V. Su duración y carácter han variado según las regiones: en Roma tenía cuatro o cinco domingos; en la Galia y en Hispania podía prolongarse hasta seis semanas o más, con un tono penitencial más acentuado, semejante al de la Cuaresma.

💫 ¿Cuáles son sus características litúrgicas?
Toda la liturgia del Adviento es un gran clamor de espera y súplica. La Iglesia, haciendo suyos los anhelos de los patriarcas, los gemidos de los profetas y el pregón de san Juan Bautista, nos invita a preparar —con oración ferviente, conversión del corazón y gozo esperanzado— la triple venida del Salvador.
* Color litúrgico: morado (salvo el tercer domingo, «Gaudete», en que puede usarse el rosa), signo de austeridad y expectación alegre.
* Lecturas y cantos impregnados de las profecías mesiánicas y de la voz del Precursor: «Preparad el camino del Señor».
* No hay flores en el altar (excepto el 8 de diciembre y el tercer domingo de Adviento).
* Se omite el Gloria (excepto el 8 de diciembre).
* El órgano solo se usa para acompañar el canto.

💫 Oraciones para el Adviento

Invocación tradicional ante Nuestra Señora de Chartres

«¡Oh Virgen Inmaculada, que habéis de dar a luz a la gracia y a la gloria a todos los elegidos de Dios, dignaos recibirme en vuestro seno materno y formarme en vos para que me parezca a Jesús!»

Oración de Jean-Jacques Olier (†1657)
¡Oh Jesús que vives en María,
ven y vive en tus siervos:
en el espíritu de tu santidad,
en la plenitud de tu fuerza,
en la perfección de tus caminos,
en la verdad de tus virtudes,
en la comunión de tus misterios!
¡Domina en nosotros sobre todo poder enemigo,
por tu Espíritu, para gloria del Padre! Amén.

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