Imagen tomada del perfil de facebook del Ministerio de Inclusión Económica y Social MIES, que dice: Harold Burbano, visitó la vivienda de Estela, quien es usuaria de nuestros servicios de Discapacidad. En este encuentro compartió con su familia y les entregó kits de vestimenta y una cocina. Desde territorio estamos comprometidos para garantizar el bienestar de las personas más vulnerables.
Píllaro, Tungurahua – Cada vez es más común ver imágenes de niños, adultos mayores y personas vulnerables en situación de pobreza circulando en redes sociales, protagonizando campañas políticas o publicitarias disfrazadas de “ayuda social”. Lo que parece un acto de solidaridad es, en muchos casos, una estrategia de manipulación emocional que vulnera los derechos de los menores y atenta contra su dignidad.
El alcalde de Píllaro, Israel Chicaiza, ha sido duramente criticado por utilizar la imagen de niños, adultos mayores y personas en condiciones de extrema pobreza para su beneficio político. En múltiples ocasiones, ha posado junto a su esposa—quien es presentada como «primera dama»—en fotos y videos donde aparecen menores llorando, ancianos en situación de abandono y familias en extrema necesidad, mientras él se muestra como un «héroe» que les brinda ayuda. Sin embargo, más que un verdadero acto de solidaridad, esta estrategia busca manipular la mente y el corazón de los ciudadanos, explotando la emoción y la desesperación de los más vulnerables para reforzar su imagen pública. Este tipo de prácticas, además de ser éticamente reprochables, pueden constituir una violación a los derechos de la niñez, adultos mayores y personas en estado de vulnerabilidad, según lo establecido en la Constitución, el Código de la Niñez y Adolescencia, la Ley del Adulto Mayor y el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
El uso de imágenes de niños, adultos mayores y personas en condiciones de extrema pobreza en campañas publicitarias o proselitismo político sin su consentimiento es una práctica ilegal en Ecuador y puede conllevar sanciones penales y administrativas. Diversas normativas protegen la dignidad y los derechos de los grupos vulnerables, sancionando a quienes los utilizan con fines políticos o de autopromoción.
Normas Legales Aplicables
La Constitución de la República del Ecuador, el Código de la Niñez y Adolescencia y el Código Orgánico Integral Penal (COIP) establecen que los menores de edad, adultos mayores y personas en estado de vulnerabilidad tienen derecho a la protección de su imagen y privacidad. Utilizarlos en campañas publicitarias o políticas sin su debida autorización es un delito.
Constitución de la República del Ecuador
- Artículo 44: El Estado debe garantizar el desarrollo integral de niños y adolescentes, protegiéndolos de toda forma de explotación.
- Artículo 45: Los menores tienen derecho a una protección especial y su imagen no puede ser usada sin consentimiento.
- Artículo 66, numeral 18: Protege la imagen, la voz y la intimidad de todas las personas, incluyendo adultos mayores y sectores vulnerables.
Código de la Niñez y Adolescencia
- Artículo 52: Prohíbe la difusión de la imagen de niños y adolescentes sin autorización de sus representantes legales.
- Artículo 53: Regula el uso de imágenes de menores en medios de comunicación y publicidad, protegiéndolos de cualquier explotación.
Ley del Anciano (Ley del Adulto Mayor)
- Artículo 11: Los adultos mayores tienen derecho a la dignidad y a no ser objeto de discriminación o explotación, incluyendo el uso de su imagen con fines políticos o comerciales sin su consentimiento.
Código Orgánico Integral Penal (COIP)
- Artículo 178: Sanciona con uno a tres años de prisión la violación a la intimidad, lo que incluye la difusión no autorizada de imágenes.
- Artículo 191: Penaliza con seis meses a dos años de prisión el uso indebido de la imagen de una persona sin su autorización.
- Artículo 100: En el ámbito electoral, prohíbe expresamente el uso de menores en campañas políticas, estableciendo sanciones administrativas y penales.
Código de la Democracia
- Artículo 207: Prohíbe el uso de niños y otros grupos vulnerables en campañas electorales. Los partidos y candidatos que incumplan esta norma pueden recibir sanciones económicas y restricciones en su participación política.
Una práctica ilegal que debe detenerse
A pesar de estas normativas, políticos y funcionarios continúan aprovechándose de la pobreza y el desconocimiento de la ley por parte de los padres para usar a los niños, adultos mayores y personas vulnerables en eventos, fotografías y videos con el objetivo de mejorar su imagen pública.
¿Regalos o manipulación? El abuso de la vulnerabilidad
En muchos casos, padres de familia en situación de extrema necesidad aceptan que sus hijos sean fotografiados a cambio de donaciones o incentivos, sin ser plenamente conscientes de las implicaciones legales y éticas.
Lo que parece un «acto de bondad» no es más que una estrategia calculada para generar impacto emocional y sumar seguidores o votos. Esta práctica puede constituir cohecho (soborno), abuso de vulnerabilidad e incluso trata de personas si se usa de manera sistemática.
Las consecuencias de exponer a los niños
Más allá del daño inmediato, exponer la imagen de niños en condiciones de pobreza tiene efectos a largo plazo:
Los marca de por vida, exponiéndolos al estigma social y la revictimización.
Refuerza la dependencia y el clientelismo, en lugar de brindar soluciones reales a sus necesidades.
Sienta un peligroso precedente, normalizando el uso de menores en discursos políticos.
¡Es hora de actuar! Denuncia y protege a los niños
Los niños no son herramientas de campaña. La ciudadanía debe exigir a los políticos que respeten las leyes y dejen de utilizar a la infancia para sus intereses.
Conclusión
El uso de la imagen de niños, adultos mayores y personas en extrema pobreza para propaganda política o personal es ilegal y moralmente inaceptable. Los ciudadanos deben denunciar estas prácticas ante la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Nacional Electoral (CNE) para evitar que las autoridades sigan manipulando la vulnerabilidad de los más necesitados con fines de autopromoción.
¡Denunciemos el uso indebido de la imagen de los más vulnerables! Basta de propaganda política disfrazada de ayuda social.
Si conoces un caso de explotación infantil en publicidad o política, DENÚNCIALO ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), la Defensoría del Pueblo o la Fiscalía General del Estado.
Comparte esta información y únete a la lucha por una política más ética y un futuro más justo para nuestros niños.
