Especial – “Feliz Navidad: Jesucristo, único y verdadero protagonista de la gran fiesta católica del Nacimiento del Señor” 24122025

Esta noche nace Jesús: Feliz Navidad les desea Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

 

“Se dice Feliz Navidad porque Navidad es Jesús: no es consumismo, ni regalos, ni banalidades, sino el nacimiento del Hijo de Dios”.

 

 

En este 24 de diciembre de 2025, la Iglesia Católica se reúne, una vez más, para contemplar con profundo respeto y gratitud el misterio insondable de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. La Navidad no es una costumbre social ni una celebración cultural vaciada de contenido espiritual: es un acontecimiento salvífico, el momento en que Dios cumple sus promesas y entra en la historia humana haciéndose Niño. La Navidad es, y debe seguir siendo, una festividad auténticamente católica, centrada exclusivamente en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

 


El nacimiento del Salvador anunciado desde el Antiguo Testamento

 

 

La Navidad no es un hecho aislado, sino el cumplimiento de las promesas que Dios hizo a su pueblo desde antiguo. El Antiguo Testamento preparó durante siglos la venida del Mesías, anunciando con claridad el misterio que hoy celebramos.

 

 

El profeta Isaías proclamó:

«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; a los que habitaban en tierra de sombras, una luz les brilló» (Is 9,1).

Y más adelante anunció el signo extraordinario de la Encarnación:

«La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel» (Is 7,14).

El profeta Miqueas señaló incluso el lugar del nacimiento del Salvador:

«Y tú, Belén de Efratá, pequeña entre los clanes de Judá, de ti saldrá el que ha de gobernar a Israel» (Mi 5,1).

 

Estas profecías se cumplen plenamente en la noche santa en Belén, cuando el Hijo de Dios nace en la pobreza de un pesebre, confirmando que Dios es fiel a su palabra y que su plan de salvación se realiza en la humildad y no en el poder humano.

 

 


El misterio del pesebre que cambió la historia

 

El Santo Evangelio de san Lucas nos relata con sobriedad y profundidad el nacimiento de Cristo:

«Mientras estaban allí, se cumplieron los días del parto, y María dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre» (Lc 2,6-7).

Este hecho sencillo marcó un antes y un después en la historia del mundo. Desde aquella noche, la humanidad ya no camina sola. Como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica:

«El Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios» (CIC, 460).

Y también:

«La pobreza del pesebre manifiesta la manera en que Dios actúa: con humildad, cercanía y amor» (cf. CIC, 525-526).

La Navidad nos revela que el verdadero poder no está en la riqueza ni en la violencia, sino en el amor que se entrega totalmente.

 


Navidad no es consumismo: fidelidad al Dios verdadero

 

Con caridad y firmeza, la Iglesia recuerda que la Navidad no puede ser sustituida por símbolos comerciales ni por figuras ajenas al Evangelio. Personajes como Santa Claus o Papá Noel, difundidos por intereses económicos y por una cultura consumista, no expresan el misterio cristiano del Nacimiento del Señor.

La Sagrada Escritura es clara cuando advierte:

«No tendrás otros dioses delante de mí» (Ex 20,3).

Y también:

«Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón» (Mt 6,21).

Cuando la Navidad se convierte en una carrera por comprar, gastar y consumir, el Niño Dios queda desplazado, y con Él se pierde el verdadero sentido de esta fiesta. El Catecismo nos exhorta:

«La idolatría no se refiere solo a los falsos cultos paganos; permanece como tentación constante de la fe» (CIC, 2113).


Una Nochebuena vivida en sobriedad, oración y familia

 

La Iglesia invita a vivir la Nochebuena con espíritu de recogimiento, evitando comilonas, borracheras, excesos y escándalos que contradicen el mensaje del pesebre. El Antiguo Testamento ya advertía:

«No es con sacrificios ostentosos como agradas al Señor, sino con un corazón humilde» (cf. Sal 51,19).

San Pablo exhorta:

«Ya es hora de despertar del sueño… vivamos con decoro» (Rm 13,11-13).

Por ello, se recomienda que las comidas familiares sean sencillas y austeras, compartidas con gratitud, caridad y espíritu cristiano. El centro de la noche debe ser la Santa Misa de Navidad, donde Cristo nace sacramentalmente en la Eucaristía.

«La Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana» (CIC, 1324).

 


La Santa Misa de Nochebuena: corazón de la Navidad

En este especial tiempo de gracia, la Misa de Nochebuena nos invita a contemplar el misterio de la Encarnación con los ojos de la fe. Allí escuchamos nuevamente el anuncio de los ángeles:

«Hoy les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor» (Lc 2,11).

Participar en la Santa Misa, rezar en familia ante el pesebre, leer el Evangelio y dar gracias a Dios son gestos sencillos, pero profundamente transformadores. Así, nuestros hogares se convierten en pequeñas iglesias domésticas, donde Cristo nace nuevamente en cada corazón.

La Santa Misa de Navidad: Cristo nace para nosotros

 

En la Santa Misa, la Iglesia proclama el anuncio de los ángeles:

«Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor» (Lc 2,14).

Las Liturgias de hoy y mañana 25 de diciembre no recuerda un hecho pasado, sino que actualiza el misterio: Cristo nace hoy en el corazón de cada creyente que lo recibe con fe. Como enseña el Catecismo:

«La liturgia es participación en la oración de Cristo» (CIC, 1073).


San Francisco de Asís y el primer pesebre viviente

 

La profunda devoción al misterio de la Navidad fue vivida de manera especial por San Francisco de Asís. En el año 1223, en el pueblo de Greccio, San Francisco quiso ayudar al pueblo sencillo a contemplar el amor de Dios hecho Niño. Por ello organizó el primer pesebre viviente de la historia, con animales reales, una gruta y la proclamación del Evangelio.

Su deseo era claro: hacer visible la humildad del Hijo de Dios y mover los corazones a la conversión. San Francisco lloraba de ternura al pronunciar el nombre de “Jesús”, y enseñaba que el pesebre es una escuela de pobreza, paz y amor.

Este gesto dio origen a una tradición profundamente cristiana que hoy sigue viva en los hogares católicos: el pesebre, centro espiritual de la Navidad.

 


Conclusión: volver a Belén, volver a Jesús

 

En esta Navidad 2025, la invitación es clara: volver a Belén, volver al silencio, a la oración, a la fe sencilla. Que nuestros hogares se conviertan en lugares donde Cristo sea recibido con amor, donde la oración ocupe el primer lugar y donde la caridad se viva concretamente.

Que María nos enseñe a decir “sí” a Dios; que José nos muestre la fidelidad silenciosa; que los pastores nos recuerden la sencillez; y que el Niño Dios renueve en nosotros la esperanza.

Porque Navidad es Jesús.
No es consumismo, no son comilonas.
No es borrachera ni ruido.
No son falsos dioses.
Navidad es Cristo, ayer, hoy y siempre.

 

Regocíjate – Gaudete

Regocíjate – Gaudete
Regocíjate, Cristo ha nacido – Gaudete Christus est natus
De la Virgen María – Ex Maria virgine
Regocíjate – Gaudete 

Es tiempo de gracia, – Tempus adest gratiae,
Lo que tanto anhelábamos; – Hoc quod optabamus;
Cantemos himnos de alegría – Carmina laetitiae
Con devoción. – Devote reddamus.

Regocíjate – Gaudete
Regocíjate, Cristo ha nacido – Gaudete Christus est natus
De la Virgen María – Ex Maria virgine
Regocíjate – Gaudete

Por lo tanto, nuestra asamblea, – Ergo nostra contio,
Cante en el esplendor; – Psallat I am in lustro;
Bendiga al Señor: – Benedicat Domino:
Salud a nuestro Rey.- Salus Regi nostro.

Regocíjate – Gaudete
Regocíjate, Cristo ha nacido – Gaudete Christus est natus
De la Virgen María – Ex Maria virgine
Regocíjate – Gaudete 

Regocíjate, regocíjate, regocíjate – Gaudete, gaudete, gaudete
Regocíjate, regocíjate, regocíjate – Gaudete, gaudete, gaudete

Es tiempo de gracia, – Tempus adest gratiae,
Lo que tanto anhelábamos; – Hoc quod optabamus;
Cantemos himnos de alegría – Carmina laetitiae
Con devoción. – Devote reddamus.

Regocíjate – Gaudete
Regocíjate, Cristo ha nacido – Gaudete Christus est natus
De la Virgen María – Ex Maria virgine
Regocíjate – Gaudete 

 

Vea también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra de La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo 24-12-2025

 

Ver también: Feliz Navidad a toda la comunidad de Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM

 

Agradecimiento especial

 

Queremos expresar nuestro profundo agradecimiento y deseo de una Feliz Navidad 2025 a quienes han hecho posible nuestro crecimiento espiritual como medio de comunicación digital católico, sin cada una de estas personas no hubiera sido posible todo este año de trabajo, de entrega y de evangelización:

Padre Javier Olivera Ravasi (OSE) – USA

Padre Gregorio Ansaldi (OSE) – Ecuador-Argentina

Padre José Gabriel Ansaldi (OSE) – Ecuador-Argentina

Padre Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil – Ecuador.

Padre José Arturo López Cornejo – México.

Padre José de Jesús Aguilar Valdés – México.

Padre Martín Ávalos Magaña – El Salvador.

Padre Carlos Pío Spahn – México-Argentina

Padre Santiago Martín – España.

Padre Luis Toro – Venezuela.

Dr. Dante Urbina, PhD – Predicador católico – Perú.

Ing. Jorge Chóez Pin, MsC – Mi esposo y Productor General de Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

Jorge Chóez Espinosa – Mi hijo y Editor General de Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

A Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra amada Mamita María, Reina y Señora de Theios Parrhesía y de nuestras vidas.

Además agradecemos especialmente a todos quienes hoy son parte de Theios Parrhesía, que han sido y son parte de este proceso maravilloso y complejo de evangelizar. Feliz Navidad 2025, que Nuestro Señor Jesucristo que nace hoy en cada uno de vuestros hogares sea la Luz en vuestro caminar y les bendiga abundantemente.

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