Festividad de San Ignacio de Loyola – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Jueves de la XVII Semana del Tiempo Ordinario 31072025

Alma de Cristo, hermosa oración atribuida a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús – Jesuitas.

 

«A mayor Gloria de Dios y María Santísima», San Ignacio de Loyola.

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Jueves de la XVII Semana del Tiempo Ordinario

 

Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec

 

PRIMERA LECTURA

 

Del libro del Éxodo 40, 16-21.34-38

 

En aquellos días, Moisés hizo todo lo que el Señor le había ordenado. El día primero del primer mes del año segundo, se construyó el santuario. Moisés lo construyó: colocó los pedestales y los tableros, puso los travesaños y levantó las columnas. Después desplegó la tienda por encima del santuario y sobre ella puso, además, un toldo, como el Señor se lo había ordenado. Colocó las tablas de la Alianza en el arca; puso debajo de ella los travesaños y por encima la cubrió con el propiciatorio. Llevó entonces el arca al santuario y colgó delante de ella un velo para ocultarla, como el Señor se lo había ordenado.

Entonces la nube cubrió la tienda de la reunión y la gloria del Señor llenó el santuario. Moisés no podía entrar en la tienda de la reunión, pues la nube se había posado sobre ella y la gloria del Señor llenaba el santuario. Y en todas las etapas, cuando la nube se quitaba de encima del santuario, los hijos de Israel levantaban el campamento, y cuando la nube no se quitaba, se quedaban en el mismo sitio. Durante el día la nube del Señor se posaba sobre el santuario y durante la noche había un fuego que podían ver todos los israelitas desde sus tiendas.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Salmo 83

 

R. Qué agradable, Señor, es tu morada.

 

Anhelando los atrios del Señor / se consume mi alma. / Todo mi ser de gozo se estremece / y el Dios vivo es la causa. R/.

Hasta el gorrión encuentra casa / y la golondrina un lugar para su nido, / cerca de tus altares, / Señor de los ejércitos, Dios mío. R/.

Dichosos los que viven en tu casa, / te alabarán para siempre; / dichosos los que encuentran en ti su fuerza, / pues caminarán cada vez con más vigor. R/.

Pues un día en tus atrios vale más / que mil fuera de ellos, y yo prefiero / el umbral de la casa de mi Dios, / al lujoso palacio del perverso. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Del santo Evangelio según san Mateo 13, 47-53

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Han entendido todo esto?”. Ellos le contestaron: “Sí”. Entonces Él les dijo: “Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los Cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas”. Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús

 

Reflexión

 

Con el Pbro. Ernesto Maria Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Jesús termina esta sección de parábolas recordándonos la importancia de vivir de acuerdo con lo que él mismo nos ha ido instruyendo, pues, si bien es cierto que no sabemos cuándo llegará el final del tiempo para toda la humanidad, sabemos con certeza que éste llega para cada uno de nosotros, el día en que el Señor nos llama.

En ese día no habrá excusas, solo resultados; separará a los que vivieron de acuerdo con los valores del Evangelio de quienes se negaron y rechazaron la vida evangélica. Cada día es una nueva oportunidad que Dios nos da para amar, para perdonar, para servir a los demás, para hacer de nuestra vida un instrumento de su gracia y, sobre todo, para dejar que su amor y su infinita misericordia nos inunden y transformen.

El único día que tenemos es el de hoy; ayer ya pasó y el mañana aún está en las manos de Dios; vivamos el hoy con entusiasmo y apertura al Espíritu Santo.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Abrele tu corazón. Cómo Maria, todo por Jesús y para Jesús.

 

Compartimos con ustedes la historia del santo de hoy, San Ignacio de Loyola, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés.

 

Compartimos con ustedes la historia del santo de hoy, San Ignacio de Loyola, con el P. José Arturo López Cornejo.

 

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