San Agustín de Canterbury – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Miércoles de la VIII Semana del Tiempo Ordinario 27052026

Imagen: El Hijo del hombre va a ser entregado. Theios Parrhesía.

 

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo,  desde el Templo de San Juan Diego, pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

Santa Misa Gregoriana presidida por el Presbítero Umaña Ángel, sacerdote del Dios Altísimo, desde Barinas, Venezuela.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Freddy Bustamante, desde la Parroquia Santa María de Los Ángeles, Medellín, Colombia.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, desde Madrid, España – Magnificat TV.

 

 

Liturgia de la Palabra del Miércoles de la VIII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1, 18-25.

 

Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente. Mirad que habéis vuelto a nacer, y no de una semilla mortal, sino de una inmortal, por medio de la palabra de Dios viva y duradera, porque «toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, la flor se cae; pero la palabra del Señor permanece para siempre.» Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la primera lectura

 

En este hermoso anuncio kerigmático sobre nuestra salvación, el apóstol nos invita a que nuestra vida cristiana no sea únicamente de carácter vertical, referida únicamente a Dios, sino que ésta se manifieste a los demás mediante la caridad. Suele suceder que algunos hermanos en su búsqueda de Dios se olvidan de crecer en su relación con aquellos que viven y conviven a su alrededor. Cuando la vida espiritual es auténtica, el don del Espíritu se desarrolla precisamente como caridad, por lo que de manera natural una persona que se va introduciendo en la vida del Espíritu será una persona que desarrolla un intenso amor por todos los hermanos. De aquí la invitación del apóstol a buscar que este amor se manifieste y sea el signo plausible de nuestra relación con Dios.

 

Salmo 147, 12-15. 19-20.

 

R/. Glorifica al Señor, Jerusalén.

 

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R/.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 10, 32-45.

 

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: «Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará».

Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: «Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte». Él les dijo: «¿Qué es lo que desean?» Le respondieron: «Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria». Jesús les replicó: «No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?» Le respondieron: «Sí podemos». Y Jesús les dijo: «Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado».

Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: «Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

Hermanos, el Evangelio nos pone ante una escena un poco decepcionante, mientras Jesús anuncia su pasión, sus discípulos están discutiendo sobre puestos de honor; sin embargo, no deja de ser un ejemplo de lo que pasa en nuestras vidas. El choque frontal entre dos lógicas: la lógica de Dios y nuestra propia lógica, la lógica humana.

Jesús va subiendo a Jerusalén y sabe lo que le espera; no escapa, sino que camina decidido y, mientras Él habla de amor, de cruz, de entrega, de muerte, Santiago y Juan le piden poder, prestigio, reconocimiento. Esto no es un problema del pasado, puede ser nuestro problema, también nosotros seguimos a Cristo, pero muchas veces buscamos que nos sirva, no servir; buscamos seguridad, no entrega; buscamos gloria sin cruz.

Jesús responde con una pregunta clave: ‘¿Pueden beber el cáliz que voy a beber?’ Es decir, ¿están dispuestos a amar hasta las últimas consecuencias?, porque el cristianismo no es una idea bonita, es una forma de vivir que pasa por la entrega radical, una entrega real, y entonces se redefine todo: el que quiera ser grande, que sea servidor. El poder, en la lógica de Dios, no es dominar, es darse, es servir; no es imponerse, es sacrificarse.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que Cristo nos llama a participar en su sacrificio a tomar nuestra cruz; no hay discipulado sin cruz, no hay gloria sin entrega. Y la pasión de Cristo es la máxima manifestación del amor, no hay amor más grande que dar la vida. Por eso Cristo reina desde la cruz, no desde un trono humano.

Hoy la pregunta es ¿qué tipo de cristianismo estamos viviendo? ¿El que busca los primeros puestos o el que aprende a servir? Porque al final, el único camino verdadero es el de Cristo: dar la vida y allí, solo allí, está la verdadera grandeza.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Miguel Ortiz, de la Arquidiócesis de Monterrey. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.

 

 

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Martín Ávalos Magaña, desde la parroquia Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

 

Evangelio del día con el Presbítero Ronal Pulido Martínez, Siervo del Espíritu Santo desde Bucaramanga, Colombia.

 

 

Reflexión: Septenario al Espíritu Santo – El don de Entendimiento, con el P. José Gabriel Ansaldi, (OSE), desde Paján, Ecuador.

 

 

Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

 

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.

El ángel del Señor anunció a María.

Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María...

Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María…

Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Oremos

 

Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el  Proyecto Dominus Tecum

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Agustín de Canterbury, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés y Santuario de Los Mártires desde México.

 

 

Vea: San Agustín de Canterbury – IA Católico

 

Ver también:  Liturgia de Las Horas para el Miércoles de la VIII Semana del Tiempo Ordinario

 

Ver también: Santa Mariana de Jesús Paredes – San Felipe Neri – Santa Misa y Liturgia de La Palabra del Martes de la VIII Semana del Tiempo Ordinario 26052026

 

Mira y descarga: El Santo Rosario: un camino sencillo para encontrarse con Dios, incluye el Santo Rosario en latín y español – Theios Parrhesía.

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