San Juan Evangelista – Santa Misa y Liturgia De La Palabra – Octava de Navidad 27122025

San Juan, Apóstol y Evangelista, QNTLC

 

Estamos viviendo la Octava de Navidad, Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el  Presbítero Martín Ávalos, desde la parroquia de Madre de El Salvador, ciudad de Santa Ana, El Salvador.

 

 

Liturgia de la Palabra de la fiesta de San Juan, apóstol y evangelista la Octava de Navidad – Sábado 27-12-2025

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del  Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Comienzo de la primera carta del apóstol san Juan 1, 1-4.

 

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos: la Palabra de la vida (pues la vida se hizo visible), nosotros la hemos visto, os damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestra alegría sea completa.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 96, 1-2. 5-6. 11-12.

 

R/. Alegraos, justos, con el Señor.

 

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Juan 20, 2-8.

 

El primer día después del sábado, María Magdalena vino corriendo a la casa donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró. En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó. Qué delicadeza tiene este santo varón para narrar lo sucedido y para comportarse frente a lo acontecido. En primer lugar, no se llama Juan a sí mismo, cuando habla de sí en el Evangelio, sino que habla del discípulo amado, para que también nosotros, que somos discípulos amados, podamos comprendernos dentro de la escena y también nosotros con san Juan podamos ver y creer.

En segundo lugar, notemos como san Pedro y san Juan, salen corriendo juntos al sepulcro después de conocer el aparente robo del cuerpo de Jesús. Evidentemente Juan llegó antes, pues era mucho más joven, pero a pesar de haber llegado, ha comprendido que se acercaba a un lugar santo y sin dejarse llevar por el impulso de constatar si era verdad la terrible noticia que le habían dado; ha sabido esperar a aquel que Jesús había constituido cabeza del colegio apostólico: ha sabido esperar a Pedro, aunque él haya llegado más rápido, le ha dado su lugar, ha respetado su ministerio y, por lo tanto, ha respetado el querer de Dios.

De esta manera el Señor nos enseña en el Evangelio que, aunque lleguemos o creamos llegar más rápido que Pedro o ahora su sucesor en turno, es necesario actuar como san Juan: reconocer el ministerio petrino, darle su tiempo a quien ahora desempeña dicho ministerio, dejar a un lado la pretensión de querer establecer qué tiene que decir, hacer o decir y cuándo tiene que hacerlo.

Esto es especialmente importante en estos tiempos en los que, a través de las redes sociales, somos informados o malinformados y una expresión puede causar gran confusión. Hermano, hermana, estate vigilante frente a todo aquello que te haga entrar en división con el sucesor de Pedro o con la Iglesia: una cosa es informarte y formarte un criterio, pero otra muy distinta es albergar la idea del distanciamiento con Roma.

Ese fue el camino de Lutero, nunca admitas la división con aquel que Cristo ha dejado como principio de unidad en la Iglesia, nunca dejes de orar por él; aunque llegue más tarde que tú, aunque no te guste cómo llega, aunque no lo veas llegar o aunque llegue antes que tú.

Seamos honestos, de lo que sabemos por los Evangelios, Juan tenía muchos más méritos que Pedro para entrar al sepulcro, para ponerse por encima de los demás e incluso para señalar a sus hermanos apóstoles, pero no lo hizo.

Y he aquí la tercera enseñanza que quiero recalcar y ahora en relación con todos los que te rodean. Al llegar al sepulcro, san Juan permaneció afuera, supo controlar sus impulsos, sus deseos y su querer y supo ordenar todo ello al querer de Jesús. Ese es el camino que tenemos que seguir para poder ser auténticos cristianos. Basta ya de querer imponer tu voluntad o querer ser reconocido o aplaudido.

Otros caminan contigo, reconoce su camino, reconoce su lugar y reconoce el tuyo frente a los demás: papás, jefes, coordinadores, cónyuge, hijos, amigos, maestros. Sean cuales sean tus relaciones, vívete en la verdad de lo que puedes ofrecerles y de lo que debes reconocer de cada una de ellas y solo así, podrás ir viendo, como san Juan, para poder creer las maravillas del proyecto de salvación de Dios.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: P. Luis Alberto Tirado Becerril, misionero del Espíritu Santo . En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

 

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Reflexión del Adviento (Navidad) con San José para hoy Sábado 27 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Juan Evangelista con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.

 

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para mañana 28-12-2025

 

Ver también: San Esteban Protomártir – Santa Misa y Liturgia De La Palabra – Octava de Navidad 26122025

 

Ver también: Feliz Navidad a toda la comunidad de Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM

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