San Juan María Vianney – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Lunes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario 04082025

Imagen de San Juan Bautista María Vianney, el Santo Cura de Ars, patrono de todos los sacerdotes.

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Lunes de la XVIII Semana del Tiempo Ordinario

 

Tomado de Pan de la Palabra – San Pablo.ec

 

PRIMERA LECTURA

 

Del libro de los Números 11, 4-15

 

En aquellos días, los israelitas se quejaban diciendo: “¡Quién nos diera carne para comer! ¡Cómo nos acordamos del pescado, que comíamos gratis en Egipto, y de los pepinos y melones, de los puerros, cebollas y ajos! Pero de tanto ver el maná, ya ni ganas tenemos de comer”. El maná era como la semilla del cilantro y su aspecto como el de la resina aromática. El pueblo se dispersaba para recogerlo. Lo molían en el molino o lo machacaban en el mortero; luego lo cocían en una olla y hacían con él una especie de pan, que sabía como el pan de aceite. Por la noche, cuando caía el rocío sobre el campamento, caía también el maná. Moisés oyó cómo se quejaba el pueblo, cada una de las familias, a la entrada de su tienda.

Eso provocó la ira del Señor, y Moisés, también muy disgustado, le dijo al Señor: “¿Por qué tratas tan mal a tu siervo? ¿En qué te he desagradado para que tenga que cargar con todo este pueblo? ¿Acaso yo lo he concebido o lo he dado a luz, para que me digas: ‘Toma en brazos a este pueblo, como una nodriza a la creatura, y llévalo a la tierra que juré darles a sus padres?’. ¿De dónde voy a sacar yo carne para repartírsela a toda la gente, que me dice llorando: ‘Queremos comer carne’. Yo solo no puedo cargar con todo este pueblo, pues es demasiado pesado para mí. Si me vas a tratar así, por favor, quítame la vida y no tendré que pasar tantas penas”.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Salmo 80

 

R. Aclamemos a Dios, nuestra fortaleza.

Israel no oyó mi voz, dice el Señor, / y mi pueblo no quiso obedecerme. / Los entregué, por eso, a sus caprichos / y los dejé vivir como quisieran. R/.

¡Ojalá que mi pueblo me escuchara / y cumpliera Israel con mis mandatos! / Yo, al punto, humillaría a sus enemigos / y sentirían mi mano sus contrarios. R/.

Los que aborrecen al Señor / tratarían de adularme, / pero su suerte quedaría fijada. / En cambio, Israel comería de lo mejor del trigo / y yo lo saciaría con miel silvestre. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Del santo Evangelio según san Mateo 14, 13-21

 

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió a una barca y se dirigió a un lugar apartado y solitario. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Cuando Jesús desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que vayan a los caseríos y compren algo de comer”. Pero Jesús les replicó: “No hace falta que vayan.

Denles ustedes de comer”. Ellos le contestaron: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados”. Él les dijo: “Tráiganmelos”. Luego mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que habían sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

Con el Pbro. Ernesto Maria Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Éste es uno de los pasajes más conocidos del Evangelio: la multiplicación de los panes; incluso, hasta tenemos canción: «Aquí hay un muchacho, que solamente tiene cinco panes y dos peces».

Aquí, yo me quisiera centrar en una palabra, en una acción de Jesús. «Jesús tuvo compasión de ellos», nos dice el evangelista; tuvo compasión, sentir con…

Y Jesús tiene compasión de ti y tiene compasión de mí, porque al igual que la muchedumbre de aquellos tiempos, tenemos hambre, hambre de un amor eterno, hambre de una seguridad, hambre de paz, hambre de alegría. Cristo conoce el hambre que hay en nuestro corazón y Él quiere satisfacerla hoy. Hoy quiere darme lo que necesito para llenar mi corazón.

Dejemos que Él hoy me dé lo que necesito para sonreír, para amar, para gozar de la vida. Y ¿Qué tengo que hacer yo? ¡Llevarle mis cinco panes y mis dos peces! Mis cinco panes, mis dos peces, siendo mis preocupaciones. Mis cinco panes, mis dos peces, siendo mis debilidades. Mis cinco panes y dos peces, siendo las alegrías de hoy. Mis cinco panes, mis dos peces: lo que tengo hoy, se le entrego al Señor para que Él lo multiplique y me llene el corazón de la paz, la alegría, la felicidad que voy buscando.

Hoy te propongo ser feliz porque Cristo llena tu corazón. Él hoy quiere llenarte de bendiciones, ábrele el corazón y déjalo entrar.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Abrele tu corazón. Cómo Maria, todo por Jesús y para Jesús.

 

 

Lea la maravillosa historia de nuestro santo de hoy, San Juan María Vianney en los siguientes links:

 

Hoy celebramos a San Juan María Vianney, patrono de sacerdotes y párrocos – ACI Prensa

San Juan María Vianney – 4 de agosto. Oblatos.com

 

Conozca más sobre nuestro santo de hoy, San Juan María Vianney, santo cura de Ars con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal de youtube, La vida de los santos.

 

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