Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Martes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario 25112025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec

PRIMERA LECTURA

 

Del libro del profeta Daniel 2, 31-45.

 

En aquellos días, Daniel le dijo al rey Nabucodonosor: “Tú, rey, has tenido esta visión: viste delante de ti una estatua, una estatua gigantesca, de un brillo extraordinario y de aspecto imponente. La cabeza de la estatua era de oro puro; el pecho y los brazos, de plata; el vientre y los muslos, de bronce; las piernas, de hierro; y los pies, de hierro mezclado con barro. Tú la estabas mirando, cuando de pronto una piedra que se desprendió del monte, sin intervención de mano alguna, vino a chocar con los pies de hierro y barro de la estatua y los hizo pedazos.

Entonces todo se hizo añicos: el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; todo quedó como el polvo que se desprende cuando se trilla el grano en el verano y el viento se lo lleva sin dejar rastro. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte, que llenó toda la tierra. Este fue tu sueño y ahora te lo voy a interpretar. Tú, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el reino y el poder, el dominio y la gloria, pues te ha dado poder sobre todos los hombres, sobre las bestias del campo y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro.

Después de ti surgirá un reino de plata, menos poderoso que el tuyo. Después vendrá un tercer reino, de bronce, que dominará toda la tierra. Y habrá un cuarto reino, fuerte como el hierro; así como el hierro destroza y machaca todo, así él destrozará y aplastará a todos. Los pies y los dedos de hierro mezclado con barro que viste, representan un reino dividido; tendrá algo de la solidez del hierro, porque viste el hierro mezclado con el barro.

Los dedos de los pies, de hierro y de barro, significan un reino al mismo tiempo poderoso y débil. Y el hierro mezclado con el barro quiere decir que los linajes se mezclarán, pero no llegarán a fundirse, de la misma manera que el hierro no se mezcla con el barro. En tiempo de estos reyes, el Dios del cielo hará surgir un reino que jamás será destruido, ni dominado por ninguna otra nación.

Destruirá y aniquilará a todos estos reinos y él durará para siempre. Eso significa la piedra que has visto desprenderse del monte, sin intervención de mano humana, y que redujo a polvo el barro, el hierro, el bronce, la plata y el oro. El Dios grande ha manifestado al rey lo que va a suceder. El sueño es verdadero, y su interpretación, digna de crédito”.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL tomado de  Daniel 3

 

R. Bendito seas para siempre, Señor.

 

Todas sus obras, bendigan al Señor. / Todos sus ángeles, bendigan al Señor. R/

Cielos, bendigan al Señor. / Todas las aguas del cielo bendigan al Señor. R/.

Todos sus ejércitos, bendigan al Señor. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»  

Lectura de Santo Evangelio según san Lucas 21, 5-11

 

En aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: «Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido». Entonces le preguntaron: «Maestro, ¿Cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?» Él les respondió: «Cuídense de que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin». Luego les dijo: «Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

Reflexión

 

Estamos llegando al final del año litúrgico y en estos pasajes del Evangelio, Jesús nos habla de los eventos del final de los tiempos. Utiliza tres elementos como referencia: habla de la destrucción del templo, los falsos profetas y los grandes desastres naturales.

El mensaje principal y lo que Jesús nos quiere enseñar es que todo esto habrá de suceder. Nadie sabe cuándo ni cómo. Todo lo que existe, por más monumental o majestuoso que sea, es material. La apariencia de las cosas, como el templo de Jerusalén, puede ser temporal. Lo que no cambia y por lo que debemos luchar es por lo eterno. Debemos mantener nuestro enfoque en lo eterno, dándole prioridad a aquellas cosas que nos hacen crecer en la fe.

Por otra parte, nos advierte sobre el cuidado que debemos tener con los mensajes sensacionalistas de los falsos profetas que a veces nos llegan, de aquellos que nos quieren asustar o engañar con mensajes amarillistas. Hoy en día, con las redes sociales, es muy fácil dejarse llevar por noticias falsas y difundirlas hasta el límite que no nos imaginamos. Si somos buenos cristianos, debemos tener la capacidad de mantener la paz interior y no actuar de manera irresponsable; antes de difundirlos, debemos verificarlos y asegurar su autenticidad.

Y por último, Jesús habla de las guerras y de los desastres naturales, que nos deben ayudar a recordar que el sufrimiento, las calamidades y las crisis son parte del sufrimiento humano; como Cristianos debemos saber leer bien estos acontecimientos, no tanto para llenarnos de temor, de pánico, sino para recordar la importancia de orar por nuestro mundo, por los que se encuentran menos protegidos o que sufren por las imprudencias y luchas de poder de los líderes de las naciones.

Nuestra tarea consiste en ofrecer ayuda, oración, servicio, hacer donativos o voluntariado cuando lleguen a suceder estos desastres; dar apoyo emocional, promover campañas de oración e intercesión por esas situaciones que hoy vivimos como sociedad. Para quien conoce a Dios, todos los acontecimientos son señales, son ocasiones para alzar nuestra mirada y recordar que Él nos prometió estar con nosotros hasta el final de nuestros días.

 

 

Conozcamos a la santa de hoy, Santa Catalina de Alejandría, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

Compartimos con beneplácito la alegría de nuestro P. Roberto Rodríguez, Rector del  Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Agradecemos mucho el acompañamiento desde noviembre de 2013, en que lo conocimos cuando era párroco en Mucho Lote 2, parroquia Divino Niño Jesús. Que Dios le siga bendiciendo en su ministerio sacerdotal.

 

Hoy, al ver celebrado con profunda alegría y humildad mis 18 años de sacerdocio, deseo elevar ante todo mi gratitud a Dios, fuente de todo don y de toda misericordia. Ha sido Él quien me ha sostenido en cada paso, quien ha guiado mi vocación y quien, con paciencia y amor, me ha enseñado a servir a su pueblo. A Él sea toda la gloria por permitirme caminar estos años como ministro suyo.

Quiero también expresar mi sincero y afectuoso agradecimiento a mi familia, que desde el inicio de mi camino vocacional ha sido un pilar firme de apoyo, comprensión y cariño. Su presencia, sus palabras, sus silencios y su constante compañía han sido un regalo que valoro profundamente.

A mis amigos, y a mis feligreses que con su cercanía, su fraternidad y su ánimo han estado presentes en momentos de alegría y también en los desafíos, gracias. Cada gesto de amistad ha sido para mí un signo concreto del amor de Dios.

Dirijo igualmente mi gratitud a mis hermanos sacerdotes, quienes me han acompañado con su ejemplo, su consejo y su oración. La fraternidad sacerdotal ha fortalecido mi vocación y me ha ayudado a perseverar con esperanza. Gracias por caminar juntos en este servicio al Evangelio.

Y finalmente, agradezco a todas las personas que me acompañaron ayer en las misas en las parroquias Santa Isabel y Rosa Mística, por las personas que oraron por esta intención. Su cercanía espiritual ha sido un verdadero consuelo.

Bendiciones. Un abrazo.
Padre Roberto.

 

2 comentarios en “Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Martes de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario 25112025”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *