Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Lunes de la XV Semana del Tiempo Ordinario 14072025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia de la Villita de la Virgen de Guadalupe, Pueblo de Mazatepec , estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Lunes de la XV Semana del Tiempo Ordinario

 

Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec

 

PRIMERA LECTURA

 

Del libro del Éxodo 1, 8-14.22

 

En aquel tiempo, subió al poder en Egipto un nuevo faraón, que no había conocido a José, y le dijo a su pueblo: “Los hijos de Israel forman un pueblo más numeroso y fuerte que nosotros. Tomemos precauciones contra ellos para que no sigan multiplicándose, no sea que, en caso de guerra, se unan a nuestros enemigos, para luchar contra nosotros y se escapen del país”. Les pusieron, pues, capataces a los israelitas para que los oprimieran con trabajos pesados; y así construyeron para el faraón las ciudades de Pitom y Ramsés, como lugares de almacenamiento.

Pero mientras más los oprimían, más crecían y se multiplicaban. Los egipcios llegaron a temer a los hijos de Israel y los redujeron a una cruel esclavitud; les hicieron pesada la vida, sometiéndolos a rudos trabajos de albañilería y a toda clase de tareas serviles en el campo. Además, el faraón dio esta orden a su pueblo: “Echen al río a todos los niños que les nazcan a los hebreos; pero si son niñas, déjenlas vivir”.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Salmo 123

 

R. Nuestra ayuda es invocar al Señor.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte / cuando los hombres nos asaltaron, / nos habría devorado vivos / el fuego de su cólera. R/.

Las aguas nos hubieran sepultado, / un torrente nos hubiera llegado al cuello, / un torrente de aguas encrespadas. / Bendito sea el Señor, / que no nos hizo presa de sus dientes.  R/.

Nuestra vida se escapó como un pájaro / de la trampa de los cazadores. / La trampa se rompió y nosotros escapamos. / Nuestra ayuda nos viene del Señor, / que hizo el cielo y la tierra. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Del santo Evangelio según san Mateo 10, 34−11, 1

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará. Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado. El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo. Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa”. Cuando acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, Jesús partió de ahí para enseñar y predicar en otras ciudades.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús

 

Reflexión

 

Con el Pbro. Ernesto Maria Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

En este pasaje, Jesús afirma la superioridad del Reino sobre cualquier otro valor en el mundo, incluyendo los más valiosos, como puede ser la misma familia. Debemos notar que el término que utiliza Jesús es un término de relatividad, es decir: «más que». Por ello, cuando cualquier valor se opone al Reino, aquél debe ser tenido por menos.

Y es que la realidad y los valores del mundo, como lo ha hecho ver Jesús, muchas veces son diversos e incluso contrarios, a los del Reino, lo que crea un antagonismo de parte del mundo contra el cristiano. La misma familia no está exenta de esta realidad. Es la invitación clara de Jesús de llevar nuestra vida cristiana hasta las últimas consecuencias.

Esto no es fácil, por ello dice: «el que no toma su cruz y me sigue» pues, si es difícil ser rechazado por el mundo, lo es mucho más serlo por la propia familia. No se trata de rechazar ni al mundo ni a la familia ni a los amigos, se trata de amar, por sobre todas las cosas, a Jesús y la vida evangélica, y de hacer una opción radical que nos lleve a transparentar a Jesús. Es una opción de fidelidad TOTAL.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Abrele tu corazón. Cómo Maria, todo por Jesús y para Jesús.

 

 

Conozcamos al Santo de hoy, San Camilo de Lelis con el P. José de Jesús Aguilar Valdés.

 

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