Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Viernes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario 26092025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario.

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la profecía de Ageo 2, 1-9.

 

El año segundo del reinado de Darío, el día veintiuno del séptimo mes, vino la palabra del Señor por medio del profeta Ageo: «Di a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote, y al resto del pueblo: «¿Quién entre vosotros vive todavía, de los que vieron este templo en su esplendor primitivo? ¿Y qué veis vosotros ahora? ¿No es como si no existiese ante vuestros ojos? ¡Ánimo!, Zorobabel –oráculo del Señor–, ¡Ánimo!, Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote; ¡Ánimo!, pueblo entero –oráculo del Señor–, a la obra, que yo estoy con vosotros –oráculo del Señor de los ejércitos–. La palabra pactada con vosotros cuando salíais de Egipto, y mi espíritu habitan con vosotros: no temáis. Así dice el Señor de los ejércitos: Todavía un poco más, y agitaré cielo y tierra, mar y continentes. Pondré en movimiento los pueblos; vendrán las riquezas de todo el mundo, y llenaré de gloria este templo –dice el Señor de los ejércitos–. Mía es la plata y mío es el oro –dice el Señor de los ejércitos–. La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero –dice el Señor de los ejércitos–; y en este sitio daré la paz –oráculo del Señor de los ejércitos.–»

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

En este pasaje nos encontramos al pueblo que ha regresado del exilio y que habiendo comenzado la reconstrucción del templo, el cual había sido totalmente destruido, se siente incapaz de continuar. Es un pueblo pobre y cansado que siente que con sus propias fuerzas no podrá. Es en este contexto en el que el profeta anuncia que Dios está con ellos y que este segundo templo está llamado a ser aún más hermoso y grande que el anterior. Esto continúa sucediendo en nuestros días. Pensemos en cuántas veces hemos sentido que el proyecto que hemos emprendido (sea pastoral, en nuestras familias o simplemente en nuestros ambientes de estudio o de trabajo) nos sobrepasa, que nuestras fuerzas y recursos son pocos o limitados. Cuando el proyecto es de Dios, él mismo nos dará no sólo las fuerzas, sino todos los recursos necesarios para construirlo y llevarlo a la plenitud. Aprendamos a trabajar tanto con nuestras fuerzas como con la gracia y el poder de Dios. Mantengamos siempre en nuestro corazón las palabras del profeta: «Mi Espíritu está con ustedes».

 

Salmo 42, 1-4

 

R/. Espera en Dios, que volverás a alabarlo: «Salud de mi rostro, Dios mío»

 

Hazme justicia, oh Dios,
defiende mi causa contra gente sin piedad,
sálvame del hombre traidor y malvado. R/.

Tú eres mi Dios y protector,
¿por qué me rechazas?,
¿por qué voy andando sombrío,
hostigado por mi enemigo? R/.

Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R/.

Que yo me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la citara,
Dios, Dios mío. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 9, 18-22.

 

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos contestaron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado».Él les dijo: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Respondió Pedro: «El Mesías de Dios». Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.Después les dijo: «Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

El Evangelio de hoy nos recuerda que no es suficiente con saber lo que otros dicen de Jesús. La fe no se recibe por herencia, ni por ir a Misa los domingos, no se toma prestada de lo que leemos en redes sociales o sirve solo para un momento determinado en nuestra vida.

Jesús nos desafía a pensar en nuestra propia respuesta personal a su pregunta: “Y ustedes, ¿Quién dicen que soy yo?” ¿Es solo una etiqueta, una manera de que los demás crean que soy bueno, es alguien que solo buscamos en la dificultad o en los problemas de salud o es, como lo dijo Pedro, el Mesías, el Salvador, el Hijo de Dios?

Mi vida y mis acciones son las que reflejan verdaderamente la respuesta a esta pregunta. Si Jesús es para nosotros el Hijo de Dios, nuestro Señor y Salvador, entonces nuestra vida debe estar completamente alineada a Él, a buscar y cumplir su voluntad.

Además, el pasaje nos advierte que seguir a Jesús no es un camino fácil, mucho menos cómodo o de privilegios, sino de sacrificio y servicio. Después de la respuesta de Pedro, Jesús les revela que deberá sufrir y morir, y poco a poco, se irán dando cuenta que este es el camino que ellos mismos van a seguir. Esto nos enseña a nosotros que, una fe verdadera y profunda en Jesús, implica también abrazar la cruz, confiando en su plan, aunque a veces no lo entendamos completamente.

Piensa cuál sería tu respuesta si Jesús te preguntara hoy ¿Quién es Él para ti? Si crees que Jesús es el Mesías, ¿estás viviendo esa verdad? Si hay áreas de tu vida que aún no le has entregado, identifícalas y, en oración, pídele a Dios que te dé la fuerza para entregárselas.

Si aún no tienes una respuesta clara, dedica más tiempo a conocerlo personalmente, no te conformes con lo que has visto o lo que te hayan dicho. Descubre a Jesús por ti mismo: busca un curso de evangelización fundamental en tu parroquia, acércate a personas que conoces y que viven su vida de manera cristiana y congruente: pídeles que te compartan el camino que han seguido; fórmate y prepárate más para conocer tu fe. Pide a Dios que se te revele de una manera nueva y personal.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Conozcamos a los santos mártires de hoy, santos Cosme y Damián, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

Ver y descargar aquí la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 28-09-2025

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