Estamos viviendo la Octava de Navidad. Theios Parrhesía, Evolución de Informa-Te Ve LATAM.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Mazatepec, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Día V dentro de la Octava de la Natividad del Señor.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la Primera Carta del Apóstol san Juan 2, 3-11.
En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que permanece en él debe vivir como vivió él. Queridos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado. Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo –lo cual es verdadero en él y en vosotros–, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya. Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la Primera Lectura
Uno de los grandes problemas de nuestro cristianismo actual es la separación que existe en muchos hermanos entre la fe y la vida, por ello en este pasaje de san Juan, es claro que no basta que digamos que somos cristianos, sino que vivamos verdaderamente como tales. Ser cristianos, nos dice el apóstol, significa vivir como Jesús vivió. Es por ello que en cada momento de nuestra vida, en cada situación, en cada actitud debemos preguntarnos: Y Jesús, ¿Cómo lo haría? ¿Cómo lo resolvería? ¿Cuál sería la actitud de Jesús ante esta situación? Detenernos un momento antes de actuar o reaccionar, y pensar que estamos llamados a imitar su vida, puede ser una excelente ayuda para crecer en nuestra vida cristiana y ser testigos de su amor en el mundo. No te dejes llevar ni por tus pasiones, ni por la corriente del mundo, deja más bien que sea el Espíritu quien te lleve a presentarte ante los demás como un «Cristo vivo»
Salmo 95, 1-3. 5b-6
R/. Alégrese el cielo, goce la tierra
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.
Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.
El Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo. R/.
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 2, 22-35.
Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones. Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo: «Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos, luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel». El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: «Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Evangelio
Vemos a la Virgen y a San José llevando al Niñito Jesús a presentarlo al templo. ¡Qué cosas! El mismo Dios haciéndose hombre y sometiéndose a las leyes terrenas. Y nosotros, a veces que nos queremos saltar toda ley. Pero hoy yo quisiera centrarme en esta escena que, a mí en lo personal, valga la redundancia, me encanta y constantemente recurro a ella.
María llevaba en brazos al Niño y lo presenta al Señor. Yo estaba en el corazón de ese Niño, de ese Dios. Desde siempre he estado en su corazón, en su mente, por lo que al ser presentado también iba yo ahí, en esa presentación. Mi vida fue presentada al Señor desde el corazón del Niñito Jesús.
Eso a mí me da mucha tranquilidad y mucha seguridad. Desde siempre he estado en sus manos, en su corazón, no hay nada que temer, no hay nada de qué preocuparse. Más bien solo ocuparse. Ocuparse de llevar a plenitud el sueño de Dios que tiene sobre cada uno de nosotros, ocuparnos de aquello que Dios tiene pensado para cada uno.
Quien madre, la mejor de las madres; quien esposo, el mejor, quien hijo, quien hermano, quien amigo: hay que ocuparnos de presentar lo mejor al Señor y hay que vivir con el corazón lleno de esperanza, de seguridad, de paz, de tranquilidad, porque desde siempre y por siempre, hemos sido presentados en manos de María, en el corazón del Niño al Dios Padre. Hoy ser lo que tengo que ser, hacer lo que tengo que hacer y hacerlo con una sonrisa.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Paola Treviño, consagrada del Regnum Christi. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Reflexión del Adviento (Navidad) con San José para hoy Lunes 29 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE
Conozcamos al santo de hoy, Santo Tomás Becket con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal El Santo de hoy.
Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.
Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.
Ver también: Fiesta de la Sagrada Familia – Santos Inocentes – Santa Misa Dominical y Liturgia De La Palabra – Octava de Navidad – 28122025
