Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Martes de la VI Semana del Tiempo Ordinario 17022026

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Templo del Dulce Nombre de María, pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín FM, Franciscanos de María – Magnificat TV, desde Madrid, España.

 

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la VI Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 17-02-2026, y compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la carta del apóstol Santiago 1, 12-18.

 

Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que lo aman. Cuando alguien se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; Dios no conoce la tentación al mal y él no tienta a nadie. A cada uno le viene la tentación cuando su propio deseo lo arrastra y seduce; el deseo concibe y da a luz el pecado, y el pecado, cuando se comete, engendra muerte. Mis queridos hermanos, no os engañéis. Todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba, del Padre de los astros, en el cual no hay fases ni periodos de sombra. Por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, nos engendró, para que seamos como la primicia de sus criaturas.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera lectura

 

Este pasaje viene a disipar otra de las concepciones equivocadas, o al menos inadecuadas sobre Dios: pensar que Dios es el autor de la tentación. El Apóstol Santiago nos afirma que no es Dios el que nos pone en tentación, ya que esto sería como si Dios nos pusiera una trampa para ver qué tan listos somos para evitarla, con el grave riesgo de que caigamos en ella. Si este fuera el pensamiento y el actuar de Dios, ¿Cómo podríamos entender el pasaje de la Escritura que dice que: «Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y se salve», o aquella otra que en consonancia con esta dice: «Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad»? El pecado es una realidad misteriosa que está en íntima relación con el demonio y con sus secuaces, que buscan la muerte del hombre y su infelicidad en la tierra (y de ser posible también en la eternidad). Por el contrario, Dios, busca nuestra vida y felicidad. Dios nos ama de manera infinita y hará siempre todo lo que nosotros le dejemos hacer, para llevarnos a conocer su amor y la felicidad plena que se puede vivir en él. Apártate de las ocasiones de pecado, y serás fortalecido en el momento en que se presente la tentación.

 

Salmo 93, 12-15. 18-19.

 

R/. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor.

 

Dichoso el hombre a quien tú educas,
al que enseñas tu ley,
dándole descanso tras los años duros. R/.

Porque el Señor no rechaza a su pueblo,
ni abandona su heredad:
el justo obtendrá su derecho,
y un porvenir los rectos de corazón. R/.

Cuando me parece que voy a tropezar,
tu misericordia, Señor, me sostiene;
cuando se multiplican mis preocupaciones,
tus consuelos son mi delicia. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 8, 14-21.

 

En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: «Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes». Entonces ellos comentaban entre sí: «Es que no tenemos panes».

Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: «¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?» Ellos le contestaron: «Doce». Y añadió: «¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?» Le respondieron: «Siete». Entonces él dijo: «¿Y todavía no acaban de comprender?».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Santo Evangelio

 

A pesar de tener tiempo conviviendo con Jesús y de haber visto los milagros de cerca, los discípulos todavía no alcanzaban a entender lo que estaba sucediendo. Estaban todavía atrapados en sus propias preocupaciones materiales. Acababan de presenciar el milagro de la multiplicación de los panes y cuando se dan cuenta de que solo tenían un pan en la barca para comer, empiezan a angustiarse.

¿No te parece familiar esto? ¿Te ha pasado? Después de haber visto cómo Dios nos ha ayudado en el pasado, ante el primer problema nuevo, entramos en pánico y nos olvidamos de su poder, nos olvidamos de que Él permanece en nuestra barca.

Jesús se da cuenta que los discípulos estaban murmurando sobre la falta de comida y les hace unas preguntas fuertes. Creo que estas preguntas deberíamos de tenerlas apuntadas y ponerlas en un lugar bastante visible en nuestra casa o en una tarjetita que podríamos traer en la cartera y sacarla en momentos como éste.

¿Todavía no entiendes ni acabas de comprender? ¿Tan embotada está tu mente? ¿Para qué tienes ojos si no ves y oídos si no oyes? ¿No recuerdas cuántas canastas sobraron cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?’ Son preguntas que debemos de tener a la vista para esos momentos como los que vivieron los discípulos en la barca. Jesús nos hace un llamado de atención a nuestra memoria espiritual.

A veces tenemos el corazón tan endurecido y los ojos tan nublados por la ansiedad del día a día, que no vemos ni oímos. Nos preocupamos por el pan que nos hace falta, el dinero, la salud o la seguridad, y nos olvidamos que Jesús está sentado con nosotros en la barca. El problema de los discípulos y el nuestro no es la falta de recursos, sino la falta de memoria y de confianza en la Providencia divina. Claro que es nuestro deber procurar tener a Jesús en la barca y la manera de hacerlo es mantenernos en una perseverante vida de oración, siendo asiduos a los Sacramentos y siempre iluminados por su Palabra. Asegurarnos que ahí está Jesús en todo momento y recordarlo.

Este pasaje nos invita a reflexionar sobre en qué estamos enfocando nuestra atención, si solo miramos nuestras carencias y nuestras limitaciones, vamos a vivir siempre asustados y angustiados. El Señor nos pide que despertemos, que usemos los ojos y los oídos del Espíritu para ver que en sus manos el poco siempre se convierte en más, y Él tiene todo el control. Hay que recordar y confiar en sus promesas. No dejar que la levadura del miedo, de la queja o de la incredulidad nos agobien y nos angustien. Si Jesús pudo alimentar a miles con tan poco, ¿cómo no va a poder cuidar también de nosotros?

Es el mismo Jesús, sus mismos milagros y sus promesas son para nosotros también. Se trata de dejar de pensar en los panes que nos faltan y empezar a confiar en la plenitud de Jesús, procurando tenerlo siempre en nuestra barca, haciendo lo que nos toca hacer.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Pbro. Ernesto María Caro.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Homilía de hoy con el P. Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

Preparémonos para la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, OSE.

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, Fundadores de la Orden de los Siervos de María (servitas), con los canales de youtube Sabiduría de los santos y el Santo del día.

 

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Lunes de la VI Semana del Tiempo Ordinario 16022026

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