Imagen: Santos Micaela y Vito, Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Antonio Román Bahena, desde la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Lunes XI Domingo del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del primer libro de los Reyes 21, 1-16.
Por aquel tiempo, Nabot, el de Yezrael, tenía una viña pegando al palacio de Ajab, rey de Samaria.
Ajab le propuso: «Dame la viña para hacerme yo una huerta, porque está al lado, pegando a mi casa; yo te daré en cambio una viña mejor o, si prefieres, te pago en dinero.»
Nabot respondió: «¡Dios me libre de cederte la heredad de mis padres!»
Ajab marchó a casa malhumorado y enfurecido por la respuesta de Nabot, el de Yezrael, aquello de: «No te cederé la heredad de mis padres.»
Se tumbó en la cama, volvió la cara y no quiso probar alimento.
Su esposa Jezabel se le acercó y le dijo: «¿Por qué estás de mal humor y no quieres probar alimento?»
Él contestó: «Es que hablé a Nabot, el de Yezrael, y le propuse: «Véndeme la viña o, si prefieres, te la cambio por otra.» Y me dice: «No te doy mi viña.»»
Entonces Jezabel dijo: «¿Y eres tú el que manda en Israel? ¡Arriba! A comer, que te sentará bien. ¡Yo te daré la viña de Nabot, el de Yezrael!»
Escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y notables de la ciudad, paisanos de Nabot. Las cartas decían: «Proclamad un ayuno y sentad a Nabot en primera fila. Sentad en frente a dos canallas que declaren contra él: «Has maldecido a Dios y al rey.» Lo sacáis afuera y lo apedreáis hasta que muera.»
Los paisanos de Nabot, los ancianos y notables que vivían en la ciudad, hicieron tal como les decía Jezabel, según estaba escrito en las cartas que habían recibido.
Proclamaron un ayuno y sentaron a Nabot en primera fila; llegaron dos canallas, se le sentaron enfrente y testificaron contra Nabot públicamente: «Nabot ha maldecido a Dios y al rey.»
Lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió.
Entonces informaron a Jezabel: «Nabot ha muerto apedreado.»
En cuanto oyó Jezabel que Nabot había muerto apedreado, dijo a Ajab: «Hala, toma posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael, que no quiso vendértela. Nabot ya no vive, ha muerto.»
En cuanto oyó Ajab que Nabot había muerto, se levantó y bajó a tomar posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
Este pasaje nos deja ver lo terrible que es el hombre cuando se deja guiar por sus pasiones. Vemos en este episodio, que realmente nos irrita, ante la prepotencia y corrupción que en ella se presentan, la maldad escondida en el hombre y que emerge con toda su fuerza cuando éste se aleja de Dios. En el relato de hoy podemos ver, con gran tristeza, reflejadas muchas de nuestras estructuras sociales, desde las familiares hasta las de los gobiernos en los cuales no está presente la gracia y el amor de Dios. Vemos cómo este tipo de incidentes se verifican diariamente en el despojo de tierras, de haciendas, de personas; simplemente por ambición; despojos en los que se trama con gran cautela todo el plan, el embuste, la trampa. Y los mismos sentimientos que emergen en este relato bíblico, con frecuencia nos invaden cuando sabemos de este tipo de injusticias, de atropellos, de maldad en nuestra sociedad. Podemos, ante esto, quedarnos con este mal sentimiento y engendrar odio y rencor contra quienes han actuado tan vilmente, con lo cual demostraremos no ser mejores que ellos, o bien, podemos orar por ellos para que Dios toque su corazón, podemos ponernos a trabajar para que el Evangelio pueda penetrar todas las estructuras y todos los corazones, esto nos revelará realmente como hijos de Dios, herederos del Reino.
Salmo 5, 2-3. 5-7
R/. Atiende a mis gemidos, Señor
Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío. R/.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R/.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario
y traicionero lo aborrece el Señor. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 5, 38-42.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Familia, el Evangelio de hoy toca un punto muy concreto del corazón humano; y es el deseo de devolver el daño recibido: ‘Ojo por ojo’, dice la ley antigua. Y siendo honestos, a veces eso nos parece razonable; cuando alguien hiere, surge casi de inmediato la necesidad de equilibrar la balanza, de hacer justicia por nuestra propia mano, de no quedar como débiles.
Pero Cristo entra y rompe ese esquema: ‘Yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo’. Y eso hay que entenderlo bien, porque si no, se malinterpreta y se puede caer en errores. Jesús no está defendiendo la injusticia, ni pidiendo que uno se deje aplastar. Lo que está rechazando es otra cosa, que no nos hagamos conformes al mal que el otro pueda tener. ¡Vaya!, que no adoptemos su misma manera de actuar, porque cuando respondemos al mal con mal, aunque sea en forma de ironía, desprecio o indiferencia, el mal ya ha ganado, ha entrado en nosotros y se ha reproducido. Y eso es lo que Cristo no quiere y no acepta.
Por eso, propone gestos que parecen exagerados: poner la otra mejilla, dar también el manto, caminar una milla más. No son normas jurídicas, son signos de una libertad interior, de una libertad que siempre elige el bien. El cristiano no actúa por reacción, actúa por decisión; no responde desde la herida, sino desde una voluntad transformada. Y aquí está la clave: no es pasividad, es dominio de sí; no es debilidad, es una fuerza más alta, es negarse a vivir en la lógica de la revancha.
Y esto coincide con lo que enseña Santo Tomás de Aquino, estos mandatos no obligan siempre en sentido literal, pero sí revelan la disposición interior que debe tener el cristiano. Una caridad que está por encima de la justicia estricta; por eso no se trata solo de cumplir una norma, sino de tener un corazón que ya no necesita vengarse, porque en el fondo, el cristiano vive de algo que ha recibido primero.
Dios no nos ha tratado bajo la ley del ojo por ojo, porque si Dios hubiera respondido a nuestro pecado con justicia estricta, ninguno estaría aquí, pero Él responde con misericordia y ahí está el punto decisivo: solo quien ha experimentado esa misericordia puede empezar a vivir así.
Por eso la pregunta es muy concreta ¿reaccionamos como cualquiera o empezamos a responder como Cristo? Porque ahí exactamente se decide si el Evangelio es una idea o es un estilo de vida.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Miguel Ortiz, de la Arquidiócesis de Monterrey. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador, el P. José Gabriel Ansaldi, del canal Espiritualidad Católica Orden San Elías (OSE), nos comparte hoy: Consagración al Sagrado Corazón – DÍA 15 | Orden San Elías (OSE).
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.
Conozcamos a los santos de hoy, San Vito y Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, con los canales de youtube Venerable Corazón.
Leamos sobre los santos de hoy: SANTOS VITO, MODESTO Y CRESCENCIA, Mártires – ACI Prensa
Ver también: Liturgia de Las Horas del Lunes – XI Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: San Eliseo, profeta – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Domingo de la XI Semana del Tiempo Ordinario 14062026
