Población de las comunidades de Huachi Totoras de Ambato, Salasaka, Chiquicha y El Rosario presentes en la reunión consultiva del pasado 17 de mayo convocada por la Prefectura de Tungurahua con día y medio de anticipación y no siete días como indica la normativa ambiental.
Ambato, 20 de mayo de 2025 – La indignación crece en las parroquias rurales de Tungurahua tras la fallida y manipulada reunión convocada por la Prefectura de Tungurahua el pasado sábado 17 de mayo, para tratar la regularización de la curtiembre Cando y Aldás, ubicada ilegalmente en Huachi Totoras, zona de uso agrícola exclusivo, según la Ordenanza Municipal de Ambato, artículo 15 de la normativa de zonificación urbana y rural, que prohíbe expresamente la instalación de industrias de alto impacto ambiental fuera de las zonas industriales asignadas.
Esta curtiembre, que opera sin los requisitos técnicos ni legales adecuados, no solo ha contaminado los cuerpos hídricos de la zona —como el río Pachanlica y la quebrada Morejón—, sino que también amenaza directamente la seguridad alimentaria y la salud pública. Totoras y las parroquias aledañas Salasaka, Chiquicha y El Rosario producen hortalizas, frutas y granos que son distribuidos diariamente en los mercados de Ambato, Pelileo, Quero, Cevallos y otros cantones tungurahuenses. La presencia de contaminantes en el agua de riego, confirmada por estudios técnicos, pone en riesgo a cientos de consumidores.
Negligencia institucional y parcialización evidente
Durante la reunión consultiva, la técnico de la Prefectura de Tungurahua, de forma irresponsable y carente de criterio técnico, intentó desacreditar el informe presentado por el Ing. Ambiental Jorge Chóez, afirmando que si los resultados eran sobre el río Pachanlica “no tenían nada que ver”, dejando en evidencia su desconocimiento del contexto ecológico y una clara subjetividad a favor de la curtiembre.
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El Ing. Chóez, respaldado por informes de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH) y otras entidades estatales, demostró la presencia de coliformes fecales, metales traza y tensoactivos en el agua de riego. Estos compuestos son indicadores de contaminación con aguas residuales mal tratadas, a pesar de que la curtiembre afirma tener una planta de tratamiento, cuyos resultados no cumplen con los parámetros exigidos por la normativa ambiental vigente, como lo determina el Texto Unificado de Legislación Ambiental Secundaria (TULSMA).
Además, explicó que la curtiembre solo realizó un monitoreo simple, cuando la ley exige monitoreos compuestos, es decir, muestreos tomados en diferentes momentos para tener un resultado representativo y técnico. Esta omisión evidencia una intención de ocultar la verdadera magnitud de la contaminación.
En este vídeo, donde el Ing. Ambiental Jorge Chóez Pin, Mgs, representante de las comunidades de Totoras, Salasaka y otras comunidades afectadas, continuó demostrando con pruebas la falsedad y omisiones encontrados en el estudio ambiental de la Curtiembre Cando y Aldás que se pretende viabilizar y otorgar permiso de funcionamiento pese a que hace más de un año lo hace de manera ilegal y que la Curtiembre no ha cumplido ninguna de las ofertas realizadas hace más de un año y pese a que viola la ley sobre el uso de suelo que delimita a Totoras como zona agrícola.
Irregularidades en el proceso consultivo
De forma completamente ilegal, la Prefectura convocó la reunión con apenas un día y medio de anticipación, cuando la normativa ambiental ecuatoriana exige un mínimo de siete días hábiles de anticipación. Esta maniobra buscaba impedir que las comunidades se organizaran, afectando directamente su derecho a la participación, establecido en el Art. 95 de la Constitución del Ecuador.
Asimismo, los videos presentados por las comunidades evidencian la relación cercana y empática entre las técnicas de la Prefectura y la técnica ambiental de la curtiembre, quien elaboró el primer informe ambiental presentado por Cando y Aldás el año pasado, lo que configura un conflicto de intereses inadmisible en procesos de evaluación técnica.
La técnico de la Prefectura de Tungurahua intenta desacreditar y minimizar la participación de los dos representantes elegidos por las comunidades, el Ing. Ambiental Jorge Chóez y el Ab. Bolívar Pico violando los derechos de las comunidades a ser representados pese a que la ley así los faculta.
Manipulación de votaciones
La comunidad denunció que las funcionarias de la Prefectura manipularon la votación final del proceso consultivo. Por un lado, excluyeron arbitrariamente a líderes comunitarios, alegando que no podían votar por su rol, lo cual no está estipulado en ninguna normativa, mientras permitieron que al menos diez parientes directos del dueño de la curtiembre votaran, a pesar de no tener relación alguna con el proceso comunitario.
En momentos distintos, las técnicas cayeron en contradicciones: primero aseguraron no conocer a nadie, y luego excluyeron a personas por ser “conocidos líderes comunitarios”, demostrando la intención de manipular los resultados a favor de la empresa.
El pueblo es quien decide
El Ing. Chóez recordó que el recurso de protección no da la razón al prefecto ni al alcalde, sino al pueblo, y que la autoridad máxima en un proceso consultivo ambiental es la comunidad afectada, como lo establece la Ley de Participación Ciudadana y el Código Orgánico del Ambiente (COA). Bajo el principio de precaución, reconocido en el derecho ambiental nacional e internacional, la Prefectura debió clausurar la curtiembre desde hace tiempo, ya que la salud y el bienestar de las personas deben estar por encima de cualquier actividad económica contaminante.
De acuerdo con el Convenio de Aarhus, ratificado por Ecuador, toda actividad con impacto ambiental debe asegurar acceso a la información, participación pública efectiva y acceso a la justicia ambiental. Nada de esto se cumplió en Totoras.
Las comunidades de Totoras, Salasaka, Chiquicha y El Rosario no están solas. Están organizadas, documentadas y preparadas para acudir a instancias legales nacionales e internacionales, si la Prefectura de Tungurahua insiste en amparar a una empresa contaminante que infringe la ley y pone en peligro la vida y la salud de miles de familias.
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En el proceso votaron los familiares del dueño de la curtiembre. Además no hubo convocatoria a los habitantes de la zona afectada. El proceso no es transparente.
Nosotros estuvimos presentes, lastimosamente mucha culpa tiene la población, han elegido un abogado que sin ofender no conoce ni sabe como defender a las comunidades, además crearon un grupo whatsapp incluyendo la prefectura. Cuando emití la primera noticia y la compartí en grupo whatsapp y cuestioné la falta de responsabilidad, una persona de la misma comunidad me sacó del grupo. Aun asi fuimos avisados el viernes pasado de asistir a la reunión consultiva donde también un miembro me indicaba que no enfrente a la técnico. No sé si piensan que por enfrentar a la autoridad ambiental serán mal vistos, si demuestran miedo jamás lograrán ser respetados. Nosotros como equipo de trabajo por quince años ya hemos pasado por esto y les explicamos a los líderes comunitarios hace un año, pero tienen otra manera de ver las cosas y nuestra acción ha sido limitada justamente por los líderes comunitarios. Saludos cordiales.
La corrupción de funcionarios y la falta de ética profesional a provocado que Ambato y Tungurahua viva en la anarquía y el desorden, puesto que las autoridades de control simplemente no cumplen su promesa deontologica de respetar, cumplir y hacer cumplir la ley….No más desorden, no más contaminación, no más corrupción.
No sólo en Ambato, estimado. Le recomiendo que pongan su denuncia en el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, si desea le facilito los correos electrónicos, también a la Defensoría del Pueblo en Quito y la Delegación de Tungurahua, organismo que tiene la obligación de velar por los derechos humanos y de la naturaleza entre otras funciones. Pueden también pedir la destitución del Prefecto y de las funcionarias que estuvieron en la reunión consultiva por corrupción y un clara relación con los representantes de la curtiembre. Si usted desea, me avisa y le envío vía correo electrónico o whatsapp al contacto que aparece en nuestro medio digital para facilitarle la información indicada. Saludos cordiales.