Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Sábado de la XVII Semana del Tiempo Ordinario 02082025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Mazatepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Sábado de la XVII Semana del Tiempo Ordinario

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro del Levítico 25, 1. 8-17.

 

El Señor habló a Moisés en el monte Sinaí: «Haz el cómputo de siete semanas de años, siete por siete, o sea cuarenta y nueve años. A toque de trompeta darás un bando por todo el país, el día diez del séptimo mes. El día de la expiación haréis resonar la trompeta por todo vuestro país. Santificaréis el año cincuenta y promulgaréis la manumisión en el país para todos sus moradores. Celebraréis jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y retornará a su familia. El año cincuenta es para vosotros jubilar; no sembraréis ni segaréis el grano de ricio ni cortaréis las uvas de cepas bordes. Porque es jubileo; lo considerarás sagrado. Comeréis de la cosecha de vuestros campos. En este año jubilar cada uno recobrará su propiedad. Cuando realices operaciones de compra y venta con alguien de tu pueblo, no lo perjudiques. Lo que compres a uno de tu pueblo se tasará según el número de años transcurridos desde el jubileo. Él a su vez te lo cobrará según el número de cosechas anuales: cuantos más años falten, más alto será el precio; cuantos menos, menor será el precio. Porque él te cobra según el número de cosechas. Nadie perjudicará a uno de su pueblo. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor, vuestro Dios.»

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 66

 

R/. oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben*

el Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación. R/.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra. R/.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 14, 1-12.

 

En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús, y les dijo a sus cortesanos: «Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».

Es que Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, pues Juan le decía que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta.

El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, aconsejada por su madre, le dijo: «Dame, sobre esta bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».

El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.

Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

El evangelio hoy nos presenta a dos grandes personajes: Herodes, rey de Israel y San Juan Bautista; los dos hombres de fe. Sí, también Herodes era un hombre que creía en la resurrección de la carne. De hecho, creía, como lo hemos escuchado, que aquél a quien había mandado matar, Juan, había resucitado. No diferenciaba muy bien entre San Juan y Jesús, pero creía que él, Jesús, del que hablaba, que en él actuaban fuerzas milagrosas.

Y probablemente después de haber matado a Juan y de haber comenzado a escuchar sobre Jesús y sobre lo que él hacía, comenzó a creer que, como decía la gente, era un profeta. Sin embargo, él le quiso quitar la vida a Juan, era esclavo del qué dirán, de la sensualidad y de hecho, le quitó la vida. Las decisiones de Herodes no se movían por la certeza de la presencia de Dios en Juan o en Jesús, sino por el miedo, por la sensualidad, por la presión social.

Hermano, hermana, si están escuchando esta reflexión, seguramente ustedes también serán hombres y mujeres de fe. Hoy queremos preguntarles si las decisiones vitales de su día a día las toman, desde la fe en Cristo, y desde la certeza de su amor infinito, o van tomando las decisiones cotidianas desde los cálculos humanos, desde el miedo o desde motivaciones afectivas.

Tus decisiones ¿son movidas por las enseñanzas de Cristo, por la certeza de que él es el Señor de la historia? ¿O son tomadas para evitar la fatiga o el dolor, para tener mayor comodidad o por la presión social? Sea cual sea tu respuesta, ya sea que son tomadas en general desde Cristo, pero a veces se te olvida o pasa la palabra de Dios a un segundo término; o sea que, en general, en tu diario vivir, la palabra de Cristo y su persona, no tiene gran relevancia en tu vida.

Hoy, te invito a que pongas todos los medios para que cada decisión que tomes sea tomada con Cristo, por Cristo y en Cristo. Iniciábamos esta reflexión diciendo que, tanto Herodes como San Juan Bautista, eran hombres de fe, pero Herodes se aferró a esta vida y a lo que esta vida material podía darle.

Y San Juan se aferró a la vida eterna, se aferró a la verdad, a anunciar a Jesús como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Hoy te invito a que quieras ser como San Juan Bautista, a que puedas anunciar la presencia de Cristo, a que puedas denunciar también el error, el pecado, la injusticia, siempre desde la caridad, a que puedas tomar cada decisión con Jesús, por Jesús y en Jesús.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Bendiciones para ti y toda tu familia.

Que tengas un excelente día con Jesús, María y José.

 

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil 03-08-2025

 

Conozcamos al santo de hoy San Pedro Julián Eymard con el P. Luis Murri, desde Argentina y el canal de youtube La vida de los santos.

 

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