1 de Agosto Divina Providencia – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Viernes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario 01082025

Oración a la Divina Providencia hoy inicio de mes, 1 de agosto 2025.

¡Oh Divina Providencia!
¡Concédeme Tu clemencia y Tu infinita bondad!
Arrodillado a Tus plantas
a Ti caridad portento.
Te pido para los míos:
casa, vestido y sustento.
Concédeles salud y
llévalos por el buen camino
y que sea siempre la virtud
la que los guíe en su destino.
Tú eres toda mi esperanza.
Tú eres el consuelo mío,
en Ti creo, en Ti espero y en Ti confío.
Tu, Divina Providencia se extienda en cada momento,
para que nunca nos falte:
casa, vestido y sustento,
ni los santos Sacramentos en el último momento.
Amén.

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro del Levítico 23, 1. 4-11. 15-16. 27. 34b-37.

 

El Señor dijo a Moisés: «Estas son las festividades del Señor, en las que convocarán a asambleas litúrgicas. El día catorce del primer mes, al atardecer, es la fiesta de la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura, dedicada al Señor. Comerán panes sin levadura durante siete días. El primer día de éstos se reunirán en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo. Los siete días harán ofrendas al Señor. El día séptimo se volverán a reunir en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo de siervos».

El Señor volvió a hablar a Moisés y le dijo: «Di a los israelitas: Cuando entren en la tierra que yo les voy a dar y recojan la cosecha, le llevarán la primera gavilla al sacerdote, quien la agitará ritualmente en presencia del Señor, el día siguiente al sábado para que sea aceptada. Pasadas siete semanas completas, contando desde el día siguiente al sábado en que lleven la gavilla para la agitación ritual, hasta el día siguiente al séptimo sábado, es decir, a los cincuenta días, harán una nueva ofrenda al Señor. El día diez del séptimo mes es el día de la expiación. Se reunirán en asamblea litúrgica, harán penitencia y presentarán una ofrenda al Señor. El día quince de este séptimo mes comienza la fiesta de los Campamentos, dedicada al Señor, y dura siete días. El primer día se reunirán en asamblea litúrgica. No harán trabajos serviles. Los siete días harán ofrendas al Señor. El octavo día volverán a reunirse en asamblea litúrgica y a hacer una ofrenda al Señor. Es día de reunión religiosa solemne. No harán trabajos serviles.

Estas son las festividades del Señor, en las que se reunirán en asamblea litúrgica y ofrecerán al Señor oblaciones, holocaustos y ofrendas, sacrificios de comunión y libaciones, según corresponde a cada día».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

Dios, que nos ha creado, sabe de la necesidad del hombre de relacionarse con Dios y con sus hermanos. Este pasaje nos ilustra cómo, ya desde el AT, el pueblo de Israel se reunía en Asamblea Litúrgica para darle culto a Dios como comunidad. Dentro de todo lo que podríamos hoy revisar sobre este pasaje y este tema, centremos nuestra atención sobre los elementos esenciales de esta participación litúrgica.

El primer elemento es que se trata de una FIESTA, es un día de alegría en la que se reúne el pueblo de Dios en su presencia; el motivo de esta fiesta es DARLE GLORIA, reconociendo con ello que es Dios, y al mismo tiempo que nosotros le amamos; es por ello UN DÍA DEDICADO AL SEÑOR, en el que no se dedica tiempo a actividades serviles (trabajar). Es un día para orar y para convivir como comunidad (diríamos como familia); finalmente, es el día de presentar nuestro trabajo, nuestro esfuerzo de la semana al Señor, simbolizado en la ofrenda que damos al estar reunidos en comunidad.

Esto es precisamente nuestro Domingo, este es el sentido profundo de nuestra celebración Eucarística en la cual damos gloria al Señor, pero es también el día de la Familia, es el día del amor, es para nosotros los cristianos la fiesta de la resurrección de Cristo y por ende la fiesta de nuestra salvación. Dale sentido a tu domingo. Haz de él verdaderamente, el día del Señor.

 

Salmo 80

 

R/. Aclamemos al Señor, nuestro Dios

Entonemos un canto
al son de las guitarras y del arpa.
Que suene la trompeta en esta fiesta
que conmemora nuestra alianza. R/.

Porque ésta es una ley en Israel,
es un precepto que el Dios de Jacob
estableció para su pueblo,
cuando lo rescató de Egipto. R/.

«No tendrás otro Dios fuera de mí
ni adorarás a dioses extranjeros.
Pues yo, el Señor, soy el Dios tuyo,
el que te sacó de Egipto, tu destierro». R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13, 54-58

 

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?» Y se negaban a creer en él.

Entonces, Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa». Y no hizo muchos milagros ahí por la incredulidad de ellos.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

 

Reflexión del Evangelio

 

Hace poco, platicando con mi pequeña comunidad de matrimonios, compartíamos cómo en ocasiones llega un momento en que los hijos crecen y se empieza a complicar con ellos el tema de la fe; a cierta edad, algunos empiezan a descubrir el mundo y sus ideas; nuevas amistades, maestros en la escuela y otras influencias les hacen ver a la religión como una imposición.

Empiezan por no querer a misa. No les interesan los temas de Dios, dejan de acompañarnos a las reuniones de comunidad y se vuelve complicado. Y más, si nosotros los padres, pretendemos obligarlos a cumplir con los deberes religiosos, cuando ellos no están en el mejor momento. Compartíamos que no debemos luchar por imponer o darles argumentos para convencerlos.

Mejor, debemos ocuparnos de que vean en nosotros un buen testimonio de amor y de unidad. No obligarlos, que ellos sean capaces de conocer y elegir en su momento, lo que deben de hacer. Por supuesto que nosotros, como padres, debemos orar a Dios para que Él guíe sus pasos y que los ilumine. Debemos permanecer firmes con una vida espiritual madura y sostenida.

Si nosotros nos mantenemos unidos a Dios, ellos van a ver el testimonio de cómo Él nos ha sostenido con su amor. Y con el tiempo, verán que este es el camino correcto. Es difícil ser profeta en nuestra propia casa, con nuestros hijos, también con los hermanos de sangre que nos conocen de toda la vida. Eso le pasó a Jesús, el hijo del carpintero, cuando regresó a su barrio con sus parientes y sus vecinos, ellos se sorprenden de escucharlo, pero no le creyeron.
Dice el Evangelio que no hizo muchos milagros allí. Lo que ellos no sabían es que Jesús era el elegido, el Hijo de Dios, pero a ellos no se les había revelado todavía; después de ese día, los que creyeron, estoy seguro que lo siguieron, escucharon sus palabras y debieron también haber recibido un milagro de parte de Él. A nosotros, El Señor se nos ha revelado y nos ha elegido; Él ha cumplido sus promesas y ha hecho maravillas.

¿Qué debemos aprender de esto? Dios, elige a los humildes y sencillos; más que pretender, convencer o imponer, debemos dar un buen testimonio; demostrar con nuestras acciones cómo Dios nos ha transformado y ha bendecido nuestras vidas: ser generosos, serviciales, honrados, pacientes amorosos y congruentes. Si alguna vez encontramos resistencia o incredulidad, no desanimarnos, mantenernos firmes en la oración y dejar que Dios actúe con su poder y a su debido tiempo.

Muchos de los que nos conocen de antes, se sorprenderán de los milagros que Dios ha hecho en nuestras vidas. Cuéntales lo que Dios ha hecho en ti.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Juan Lara miembro de Vivir en Cristo

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, María y José.

 

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil 03-08-2025

 

Conozcamos al santo de hoy, San Alfonso María de Ligorio, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y el canal de youtube La vida de los santos.

 

 

 

Leer sobre San Alfonso María de Ligorio, patrono de confesores y teólogos moralistas, ACI Prensa.

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