13 años de Sacerdocio del P. José Arturo López Cornejo – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Miércoles de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario 08102025

«Desde ECUADOR, la familia Chóez Espinosa – Informa-Te Ve LATAM, medio de comunicación digital católico extendemos nuestro agradecimiento, felicitación y nuestra más profunda y sincera oración para nuestro respetable y venerable Presbítero José Arturo López Cornejo, quien con sencillez, humildad y firmeza de palabra y de vida ha provocado un cambio muy profundo en nuestro ser cristiano y ha marcado un antes y después en nuestra forma de pensar, hablar y obrar. Dios le bendiga y Mamita María le proteja de todo mal y peligro y nos regale la dicha de muchos años más de ministerio sacerdotal y donde quiera que vaya y se encuentre siga salvando y ganando almas para Dios».

 

Hoy 13 años de Sacerdocio del Presbítero José Arturo López Cornejo, Santa Misa desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Miércoles de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec

 

PRIMERA LECTURA

Del libro del profeta Jonás 4, 1-11

Jonás se disgustó mucho de que Dios no hubiera castigado a los habitantes de Nínive, e irritado, oró al Señor en estos términos: “Señor, esto es lo que yo me temía cuando estaba en mi tierra, y por eso me di prisa en huir a Tarsis. Bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo, lleno de paciencia y de misericordia, siempre dispuesto a perdonar. Ahora, Señor, quítame la vida, pues prefiero morir a vivir”. Pero el Señor le respondió: “¿Crees que hay otro motivo para que te enojes?”.

Jonás salió de Nínive y acampó al oriente de la ciudad. Allí construyó una enramada y se sentó a su sombra, para ver qué pasaba con Nínive. Entonces, el Señor Dios hizo nacer una hiedra, que creció tan tupida, que le daba sombra y lo resguardaba del ardor del sol. Jonás se puso muy contento por la hiedra.

Pero al día siguiente, al amanecer, el Señor envió un gusano, el cual dañó la hiedra, que se secó. Y cuando el sol ya quemaba, el Señor envió un viento caliente y abrasador; el sol le daba a Jonás en la cabeza y lo hacía desfallecer. Entonces, Jonás deseó morir y dijo: “Prefiero morir a vivir”.

Entonces el Señor le dijo a Jonás: “¿Crees que hay motivo para que te enojes así por la hiedra?”. Contestó él: “Sí, y tanto, que quisiera morirme”. Le respondió el Señor: “Tú estás triste por una hiedra que no cultivaste con tu trabajo, que nace una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy a tener lástima de Nínive, la gran ciudad, en donde viven más de ciento veinte mil seres humanos que no son responsables y gran cantidad de ganado?”

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

 

Salmo 85

 

R. Tú, Señor, eres bueno y clemente

 

Ten compasión de mí, / pues clamo a ti, Dios mío, todo el día, / y ya que a ti, Señor, levanto el alma, / llena a este siervo tuyo de alegría.  R/.

Puesto que eres, Señor, bueno y clemente / y todo amor con quien tu nombre invoca, / escucha mi oración / y a mi súplica da respuesta pronta. R/.

Dios entrañablemente compasivo, / todo amor y lealtad, lento a la cólera, / ten compasión de mí, / pues clamo a ti, Señor, a toda hora. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 11, 1-4

 

Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos». Entonces Jesús les dijo: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas, puesto que también nosotros perdonamos a todo aquel que nos ofende, y no nos dejes caer en tentación».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

Hoy la reflexión es un poco larga, ya que vamos a meditar, a contemplar, la oración por excelencia, la oración que el mismo Jesucristo nos dejó y que, muy probablemente, rezamos casi todos los días, pero, quizás, pocas veces nos detenemos a desgranar sus palabras. Y quizás les lance una pregunta: ¿Cuántas peticiones tiene el padrenuestro?

Les digo la respuesta: siete peticiones. Vamos a desgranar un poco esta gran oración.

Y les invito a que lo hagamos como los apóstoles: ‘Maestro, enséñanos a orar’. Muchas veces vamos buscando muchas formas de oración, diferentes métodos, buscando libros, incluso escuchando diferentes podcasts, audios. Pero si oráramos con el padrenuestro, pues es la oración más completa, más bella y es la oración que el mismo Cristo nos dejó.

Padre nuestro: nadie es huérfano. Tenemos un Padre que vela por todos y cada uno de sus hijos. Cuánta seguridad, cuánta esperanza nos debe de dar el simple hecho de elevar los ojos al cielo y decir Padre nuestro.

Santificado sea tu nombre: Dios está en todas partes. Depende de cada uno de nosotros el reconocerle y reconocer su santidad. Santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino: ¿Qué reino le pido? Un reino de amor, de justicia, de paz, de amistad, de misericordia. Y eso es lo que decimos. ¿Quién es este reino? El mismísimo Cristo, Maranathá, ¡Ven, Señor Jesús! Si queremos que Cristo entre en nuestro reino, tenemos que hacer una limpieza profunda de nuestro corazón, como nos invita San Pablo: no dejes que el pecado entre en tu vida. Porque queremos que el reino de Cristo, ese reino de amor, de paz, de justicia entre en mi reino.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo: obediencia. Hay que obedecer lo que Cristo nos pida, lo que el Señor nos pida. Y aquí, pues obviamente, los diez mandamientos, los Sacramentos, pero nunca estemos satisfechos, siempre podemos dar un poquito más, siempre podemos corresponder un poquito mejor. Y es difícil, es difícil obedecer, porque a veces vamos por el mundo quejándonos de todo y de todos; siempre queremos más de esto, menos de aquello. Pero si consiguiéramos no refunfuñar tanto, esa debe ser la actitud cotidiana, lo que el Señor quiera, como Él lo quiera, como Él lo disponga, obedecer y hacerlo con una sonrisa.

Danos hoy nuestro pan de cada día: Lo que necesito hoy para ser feliz, mañana será otro día; ayer ya pasó, mañana no sé si lo voy a tener, pero darme hoy lo que necesito para ser feliz. Dame hoy lo que necesito para responderte con amor. Dame hoy lo que necesito para ganarme el cielo. Danos hoy lo que necesitamos para enfrentar el día.

Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden: A veces perdonamos, pero no olvidamos. Nos vamos arrastrando, vamos arrastrando el rencor, el sentimiento: él me dijo, ella me dijo; él me miró, él no me miró; me llamó, no me llamó. Al olvidar y no perdonar, etiquetamos a las personas, no les damos la oportunidad de cambiar y seguimos persiguiendo sus defectos o sus faltas. Perdonar es volver a confiar en esa persona.

No nos dejes caer en tentación: tentaciones están por todos lados, no las tenemos que ir a buscar. No nos dejes caer en tentación, no caer es un deseo del corazón. Todos los días tenemos que hacer una opción, una decisión y eso es, amar más. Al toparte con una situación difícil y tengas que elegir, siempre la clave es elegir lo que requiera más amor.

Y líbranos del mal: Caminar siempre conforme a lo que hemos sido llamados; el bautizo siempre nos invita a ir a más, amar más y amar mejor. Comportarnos a la altura de quien somos, hijos de Dios y de quien representamos, representamos a Dios, a la Iglesia.

Nunca caminar por sendas obscuras, caminar más bien, por el camino de la verdad, del amor, de la justicia, de la paz, recordando que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Hoy te invito a rezar un padrenuestro pausadamente.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón. Cómo María, todo por Jesús y para Jesús.

 

Conozcamos al P. José Arturo López Cornejo en este especial realizado por el Coro de niños La Voz del desierto, del Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, Sergio y Baco con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para el 12-10-2025

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