Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Jueves de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario 09102025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Jueves de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Pan de la Palabra – San Pablo.ec

 

PRIMERA LECTURA

 

Del libro del profeta Malaquías 3, 13-20

 

“Ustedes me han ofendido con sus palabras, dice el Señor, y todavía preguntan: ‘¿Qué hemos dicho contra ti?’. Han dicho esto: ‘No vale la pena servir a Dios. ¿Qué hemos ganado con guardar sus mandamientos o con hacer penitencia ante el Señor de los ejércitos? Más bien tenemos que felicitar a los soberbios, pues hacen el mal y prosperan, provocan a Dios y escapan sin castigo’”.

Entonces, los que temen al Señor hablaron unos con otros. Y el Señor puso atención y escuchó lo que decían y escribió ante él un libro en el que están registradas las obras y los nombres de los que temen al Señor y lo honran.

“El día que yo actúe, dice el Señor de los ejércitos, ellos serán mi propiedad personal y yo seré indulgente con ellos, como un padre es indulgente con el hijo que lo obedece. Entonces verán la diferencia entre los buenos y los malos, entre los que obedecen a Dios y los que no lo obedecen.

Ya viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y malvados serán como la paja. El día que viene los consumirá, dice el Señor de los ejércitos, hasta no dejarles ni raíz, ni rama. Pero para ustedes, los que temen al Señor, brillará el sol de justicia, que les traerá la salvación en sus rayos”.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

SALMO  1

 

R. Dichoso el hombre que confía en el Señor.

 

Dichoso aquel que no se guía / por mundanos criterios, / que no anda en malos pasos / ni se burla del bueno, / que ama la ley de Dios / y se goza en cumplir sus mandamientos.  R/.

Es como un árbol plantado junto al río, / que da fruto a su tiempo / y nunca se marchita. / En todo tendrá éxito.R/.

En cambio, los malvados / serán como la paja barrida por el viento. / Porque el Señor protege el camino del justo / y al malo sus caminos acaban por perderlo R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 11, 5-13

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pide pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿Cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?»

 

Reflexión

 

Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. La oración, dice la beata Concepción Cabrera: ‘es la voz armoniosa del alma pura que traspasa los cielos y llega hasta el trono de Dios. En ella va la flecha amorosa que traspasa el corazón del Amado’.

Es decir que la oración es lo que nos permite entrar en comunicación con Dios y colocar nuestra pequeñez en el corazón del mismo Cristo y, por Él, en el corazón del Padre. La oración nos eleva, pone nuestra mirada en Dios y así, a través de nuestra libre voluntad, abre el canal de la mutua comunicación y le permite a Dios derramar sus gracias en nosotros.

Pide, busca, toca, permite a Dios ser Dios en tu vida, abre tu corazón y tu mente a su amor, mantén siempre un vínculo con Él para crecer en la confianza, en la esperanza y el amor verdadero. El problema es que, como dice la carta a los Romanos, muchas veces nosotros no sabemos pedir como conviene o lo que conviene.

Pero la simple oración le da la libertad a Dios para actuar en favor nuestro y en favor de los que amamos. Pide, sobre todo, el Espíritu Santo para que Él te dé la luz y la sabiduría para vivir una vida plena en el conocimiento de Cristo. Pide el perdón de tus pecados y lo recibirás. Busca la verdad y las huellas del Creador en la Creación, y de Cristo en el hermano, y las encontrarás.

Toca las puertas del Cielo y el corazón de Cristo y se te abrirán. Pide, busca, toca. No te canses de dirigir tu oración, tus alabanzas y necesidades a Dios, porque siempre habrá una respuesta; probablemente no la que esperas, pero Dios siempre responderá y llenará tus necesidades más profundas y actuará de manera misteriosa en favor tuyo y de los demás.

Pues si un amigo da lo que necesita a quien se lo pide a medianoche, como dice el Evangelio de hoy, con mayor razón, tu Padre del Cielo, proveerá en lo que realmente necesitas.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón. Cómo María, todo por Jesús y para Jesús.

 

 

Conozcamos a San Juan Leonardi con ROME Reports.

 

 

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