Fiesta de Nuestra Señora del Rosario – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Martes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario 07102025

Imagen de Nuestra Señora del Santo Rosario – Vatican.news

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Palabra Diaria tomada de SanPablo.ec

 

PRIMERA LECTURA

 

De la profecía de Jonás 3, 1-10

 

En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: “Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar”. Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando: “Dentro de cuarenta días Nínive será destruida”. Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y pequeños.

Llegó la noticia al rey de Nínive, que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros, mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto: “Que hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno se arrepienta de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos”. Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 129

R. Perdónanos, Señor, y viviremos.

Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; / Señor, escucha mi clamor; / que estén atentos tus oídos / a mi voz suplicante.  R/.

Si conservaras el recuerdo de las culpas, / ¿Quién habría, Señor, que se salvara? / Pero de ti procede el perdón, / por eso con amor te veneramos. R/.

Como aguarda a la aurora el centinela, / aguarda Israel al Señor, / porque del Señor viene la misericordia / y la abundancia de la redención, / y Él redimirá a su pueblo / de todas sus iniquidades. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42

 

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: «Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude». El Señor le respondió: «Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

Quiero tomar este Evangelio como base para hablar de la fiesta que celebramos hoy, de Nuestra Señora del Rosario. Escuchamos hoy el relato de la visita de Jesús a la casa de Lázaro, donde lo recibe Marta, una de sus hermanas. Recordemos que la enseñanza de esa historia busca hacernos ver la importancia de darle prioridad a nuestra relación con Dios, por sobre el servicio y todas las demás cosas, tal y como lo hace María, la otra hermana de Lázaro; ella decide dejar todo lo que estaba haciendo para ir a sentarse a los pies de Jesús y escuchar.

La fiesta que celebramos hoy nos recuerda la importancia del rezo del Santo Rosario. Se establece para recordar la batalla de Lepanto en 1571 donde los cristianos obtuvieron la victoria sobre el ejército otomano que buscaba expandir su poderío dentro del continente europeo.

Los Otomanos no habían sufrido ninguna derrota importante desde hacía mucho tiempo. Era un ejército muy poderoso. El Papa San Pío V se daba cuenta de que el ejército cristiano necesitaba mucha ayuda para ganar esa batalla, por lo que solicitó a todos los fieles que rezaran el Rosario, pidiendo la intercesión de la Virgen María; la noche antes de la batalla, los marineros rezaron el Rosario de rodillas junto con todo el pueblo y al otro día obtuvieron la victoria.

Como ofrenda de agradecimiento, el Papa declaró ese día la fiesta de Nuestra Señora de la Victoria, conocida más tarde como Nuestra Señora del Rosario. La fuerza para alcanzar la victoria siempre viene de Dios, por eso es tan importante darle a Él la prioridad sobre todas nuestras actividades, como lo hizo María en el relato del Evangelio, entregándole todas nuestras batallas, arrodillándonos ante Él, poniendo a sus pies nuestros planes, estrategias, dudas y necesidades.

El rezo del Santo Rosario busca honrar a la Virgen María, Madre de Nuestro Señor, para pedir su intercesión y a través de ella, acercarnos a Jesús, escucharlo y recibir de Él la fuerza que necesitamos para ganar nuestras batallas.

Si aún no lo haces, inicia una relación especial con la Virgen María por medio del Santo Rosario. No lo dejes solo para los momentos difíciles, hazlo un hábito en tu vida, porque te va a ayudar a acercarte más a Jesús. Recuerda que la repetición de una buena oración te ayuda a conectar mejor con Dios y a tener una mayor intimidad y unión con Él.

Además, el rezo del Rosario en familia es una excelente manera de fortalecer la unidad y la fe dentro del hogar.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón. Como María, todo por Jesús y para Jesús.

 

 

Conozcamos sobre la Fiesta Católica de hoy, la Festividad de Nuestra Señora del Rosario, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

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