Adviento – Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Martes de la I Semana de Adviento 02012025

Santa Misa presidida por el Presbítero  José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia del Santo Rosario, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la Primera Semana de Adviento.

 

Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 02-11-2025

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 11, 1-10

 

Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago.

Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y entendimiento, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor.

No juzgará por apariencias ni sentenciará de oídas; juzgará a los pobres con justicia, sentenciará con rectitud a los sencillos de la tierra; pero golpeará al violento con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.

La justicia será ceñidor de su cintura, y la lealtad, cinturón de sus caderas.

Habitará el lobo con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito, el ternero y el león pacerán juntos: un muchacho será su pastor.

La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león como el buey, comerá paja.

El niño de pecho retozará junto al escondrijo de la serpiente, y el recién destetado extiende la mano hacia la madriguera del áspid.

Nadie causará daño ni estrago por todo mi monte santo: porque está lleno el país del conocimiento del Señor, como las aguas colman el mar.

Aquel día, la raíz de Jesé será elevada como enseña de los pueblos: se volverán hacia ella las naciones y será gloriosa su morada.

Salmo 71, 1-2.7-8.12-13.17

R/. Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente

 

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R/.

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R/.

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R/.

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R/.

 

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 10, 21-24

 

En aquella misma hora Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

En el Evangelio de hoy encontramos una oración de gratitud de Jesús al Padre. Su gozo está en que a Dios Padre le ha parecido bien dar a conocer el Reino a la gente sencilla y humilde, y no a los sabios e inteligentes del mundo.

Esto nos debe hacer ver la importancia de mantener un espíritu humilde y sencillo, que todo el tiempo nos haga recordar que lo que somos y tenemos le pertenece y que dependemos totalmente de Él, en el sustento, en la salud, en la vida. Nuestra inteligencia y nuestros éxitos dependen totalmente de la gracia de Dios. Para Dios, la humildad y la sencillez de corazón está por encima de la sabiduría humana o la posición social. Por eso, para entender el Evangelio se requiere de un corazón abierto y humilde como el de un niño.

Jesús nos invita a ser sencillos, a ver su mano en cada momento que vivimos: en el amanecer, en nuestros seres queridos, en la ayuda de un amigo o de un compañero de trabajo. Ahí es donde Él se quiere revelar, en las manifestaciones simples de cada día. Por eso es importante pedirle que nos dé un corazón sencillo y humilde, que sea capaz de entenderle cuando Él se nos quiere revelar.

Ser agradecido por todas las cosas, porque todas provienen de Él: la vida, la salud, el trabajo, cada situación de nuestra vida, por difícil o dura que a veces parezca. La forma más clara en la que Jesús se nos puede revelar es cuando tomamos acciones en nuestra vida para provocar el encuentro con Él.

Si aún no sientes que Dios se te ha revelado, es porque quizá aún no te has decidido a buscar un encuentro con Él por medio de la Oración, de su Palabra y de los Sacramentos. ¿Te parece difícil? No lo es, basta con que lo empieces a hacer. Tómate unos minutos al terminar esta reflexión y haz un momento de Oración agradeciendo primeramente por la vida que tienes, la salud y el nuevo día que Dios te da para hacer su voluntad.

Reconoce que todo lo que eres y tienes proviene de Él y pídele que hoy se te revele de una manera especial y mañana vuélvelo a hacer, y pasado mañana también. Y así, no dejes nunca de hacerlo de una manera sencilla y humilde y verás cómo Él se te va a revelar cada día con su amor. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

 

 

 

Conozcamos al santo de hoy, Santa Bibiana con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.

 

 

Reflexión del Adviento con San José para hoy Martes 2 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE

 

Adviento con San José – Día 2 de diciembre.

 

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