Pujilí: entre la corrupción, el abandono y la incompetencia

Aclaración técnica básica. En Ecuador, un tacho de basura (izquierda) es un recipiente de uso doméstico o institucional, destinado al manejo individual de residuos; mientras que un contenedor de basura (derecha) es un recipiente de gran capacidad (660–1100 litros), de uso comunitario, diseñado para la recolección mecanizada. Los tachos se utilizan en hogares y espacios cerrados; los contenedores sirven a barrios y comunidades. Confundir estos conceptos no es un detalle menor, sino evidencia de una preocupante falta de formación técnica básica en gestión ambiental.

 

Por: Ivonne Espinosa de Chóez, Periodista Profesional

 

Directora de Theios Parrhesía – Evolución de Informa-Te Ve LATAM filial IJ Alliance

 

“Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7,16)

 

Introducción: Una entrevista que desnuda un sistema viciado

 

Lo ocurrido recientemente en una entrevista pública realizada por el medio El Sol no fue un simple error comunicacional ni un mal momento circunstancial. Fue la evidencia clara y pública de un problema estructural profundo que atraviesa a la Municipalidad de Pujilí: funcionarios designados a dedo, sin concurso de méritos y oposición, sin preparación técnica suficiente y sin capacidad mínima para ejercer cargos estratégicos, especialmente en el área ambiental.

Fragmento de la entrevista al Director de Gestión Ambiental del Municipio de Pujilí, Ing. Javier Navarro, en El Sol Radio y Televisión, donde sus respuestas dejan dudas sobre el nivel de claridad técnica y muestran una postura distante de la coherencia y la humildad esperadas en la función pública.

Resultó lamentable —y a la vez revelador— que la señora entrevistadora demostrara mayor conocimiento en temas ambientales que el propio Director de Gestión Ambiental del GAD Municipal de Pujilí. Más lamentable aún fue observar el esfuerzo profesional de la periodista por no dejar en evidencia al entrevistado, pese a que, ante preguntas claras y reiteradas, el funcionario jamás respondió con coherencia técnica, limitándose a hablar casi exclusivamente de recolección de basura, incluso cuando se le consultaba sobre control ambiental, aguas residuales, desechos peligrosos, fiscalización a empresas, tala de árboles y uso de suelo.

Desde ya, la entrevistadora merece una felicitación pública por su profesionalismo, respeto y dominio del tema.


I. El problema central: Funcionarios puestos “a dedo”

 

Durante la entrevista, el propio Director de Gestión Ambiental reconoció que fue designado sin concurso de méritos y oposición, afirmando que fue invitado directamente por el alcalde subrogante Raúl Arroyo.

Esta declaración es extremadamente grave, pues constituye una violación directa de la Constitución de la República del Ecuador.

Constitución del Ecuador

 

  • Art. 228: El ingreso al servicio público se realizará mediante concurso de méritos y oposición.

  • Art. 226: Los servidores públicos deben actuar con responsabilidad, eficiencia, ética y sujeción a la ley.

  • Art. 227: La administración pública es un servicio a la colectividad, no un espacio de favores políticos, amistades o compadrazgos.

Cuando un funcionario admite públicamente que no ingresó por concurso, el acto administrativo queda viciado, y la autoridad que lo designó debe responder política, administrativa y legalmente.

Por este motivo, se informará oficialmente a la Presidencia de la República del Ecuador sobre esta designación irregular, sustentada en declaraciones públicas del propio funcionario.


II. 19 años en la Municipalidad: Resultados que explican el desastre

 

El funcionario ha indicado que su experiencia principal durante 19 años en la Municipalidad de Pujilí ha estado ligada a la recolección de residuos sólidos. Esto explica por qué:

  • No logra diferenciar conceptos técnicos básicos

  • No responde preguntas concretas

  • Evade temas complejos

  • Reduce la gestión ambiental únicamente a “basura”

Los resultados están a la vista:

  • Basura por doquier

  • Inundaciones causadas por aguas servidas

  • Tala de árboles sin control

  • Quebradas contaminadas

  • Empresas sin fiscalización ambiental efectiva

La realidad del cantón es el verdadero informe de gestión.

Tras el escrito y este vídeo enviado vía WhatsApp a la Ing. Karina Ibarra, líder de Gestión Ambiental, hoy 07 de febrero de 2026, al menos cesó la vibración de los vidrios de nuestras ventanas, que durante varios días se vieron afectadas por el trabajo de un vehículo rodillo en el nuevo Centro de Revisión Vehicular.


III. Gestión Ambiental no es solo recoger basura

 

COOTAD

 

  • Art. 54 y 55: Los GAD municipales tienen competencia exclusiva en:

    • Control ambiental

    • Uso y ocupación del suelo

    • Gestión integral de residuos (incluidos peligrosos)

    • Control a actividades económicas contaminantes

Código Orgánico del Ambiente (COA)

 

Obliga a los municipios a:

  • Controlar descargas de aguas residuales

  • Vigilar empresas, hospitales, centros médicos, hoteles, mecánicas y lubricadoras

  • Prevenir contaminación de ríos, quebradas y suelos

  • Actuar de oficio, no solo “inspeccionar y culpar a otras instituciones”

El bosque de pinos que se encontraba frente a la urbanización El Capulí comenzó a ser talado desde el 18 de enero del presente año. En esta zona se construye la mal llamada Urbanización Samary, la cual —según informó la Ing. Karina Ibarra, líder de Gestión Ambiental— se ubica en zona rural y carecía de permisos tanto para la tala como para la construcción. Pese a ello, la tala se ejecutó y hoy los pinos, de aproximadamente 30 años de edad, ya no existen y habrían sido comercializados, al igual que otros cientos de árboles en Lasso, parroquia del cantón Latacunga, provincia de Cotopaxi, sin control efectivo por parte de las autoridades. 

 


IV. Caso Patoa de Vacas: ¿Quién controla?

 

Durante un recorrido por Patoa de Vacas, se constató la presencia de una gran empresa ubicada al pie de una quebrada, con alta probabilidad de que sus aguas residuales sean descargadas directamente en este cuerpo hídrico.

La pregunta es clara:
¿Qué ha hecho la Dirección de Gestión Ambiental al respecto?


V. Tala de árboles y uso de suelo: Responsabilidad municipal

 

Hace tres semanas se denunció la tala de pinos y eucaliptos de más de 30 años en la ex-granja avícola AVECOPA, hoy mal denominada “urbanización Samary”, pese a encontrarse en zona rural.

  • El uso de suelo es competencia municipal, no del MAATE.

  • Las inspecciones sin sanción efectiva no detienen el daño ambiental.

  • Tras tres semanas, la tala continuó.

Esto configura omisión y negligencia institucional.


VI. Aclaración técnica básica: Tacho ≠ Contenedor

 

Resulta alarmante que un Director de Gestión Ambiental no distinga conceptos elementales de su propia área.

En Ecuador

 

  • Tacho de basura:
    Recipiente doméstico o institucional, de uso individual o interno.

  • Contenedor de basura:
    Recipiente de gran capacidad (660–1100 litros), de uso comunitario, destinado a la recolección mecanizada.

Los tachos se usan en hogares.
Los contenedores sirven a la comunidad.

Confundir esto no es un detalle menor, es evidencia de falta de formación técnica básica.


VII. Desorden administrativo y cargos incongruentes

 

Existen serias interrogantes:

  • ¿Por qué existen directores, líderes y varias unidades sin claridad funcional?

  • ¿Por qué hace menos de un año la Dirección de Gestión Ambiental estaba a cargo de una tecnóloga en seguridad?

  • ¿Se respetan los perfiles profesionales exigidos por ley?

Esto evidencia improvisación, amiguismo y ausencia de meritocracia.


VIII. Responsabilidad del alcalde en funciones

 

El alcalde José Arroyo, pese a encontrarse privado de libertad pero aún en funciones, debe verificar la legalidad del cargo, los perfiles profesionales y la correcta designación de funcionarios estratégicos.

La omisión también es responsabilidad.

Basura y maleza en zona de El Capulí, la cual es quemada ante la falta de recolección del cual el funcionario Wilson Javier Navarro Tapia, indica que durante 19 años se ha dedicado a la gestión de desechos sólidos, pues las pruebas demuestran que su gestión ha sido prácticamente nula.


IX. Marco internacional

 

Ecuador ha suscrito:

  • Acuerdo de Escazú

  • Declaración de Río

  • Agenda 2030 – ODS

La inacción municipal expone al Estado ecuatoriano a responsabilidad internacional.

La presencia de cerdos, caballos, aves de corral, borregos y otros animales de granja en zonas urbanas evidencia serias deficiencias en la gestión ambiental y plantea dudas sobre el cumplimiento de las ordenanzas municipales que prohíben este tipo de actividades en áreas urbanas.


X. Visión Cristiana Católica: El daño ambiental es pecado social

 

El Papa Francisco (Laudato Si’) enseña que la corrupción y la incompetencia en la gestión pública destruyen la casa común y afectan primero a los pobres.

Gobernar mal:

  • No es solo una falta administrativa

  • Es una falta ética

  • Es una falta espiritual

XI. Pan y circo: Fiestas, distracción social y corrupción institucional

 

Existe una práctica reiterada en muchos municipios y prefecturas del Ecuador —y Pujilí no es la excepción— que merece una denuncia clara y frontal:
el uso sistemático de fiestas, celebraciones y eventos masivos como mecanismo de distracción social, mientras en paralelo se incuban negocios irregulares, contratos opacos y actos de corrupción.

Con cualquier pretexto se organizan festejos:

  • Cantonizaciones

  • Aniversarios institucionales

  • Festividades locales

  • E incluso celebraciones religiosas, instrumentalizando la fe del pueblo

Todo ello financiado con recursos públicos, mientras:

  • Los servicios básicos colapsan

  • La gestión ambiental es inexistente

  • La ley se incumple

  • Y la ciudadanía es mantenida entretenida, no informada

Esta práctica no es nueva. Es el viejo método del “pan y circo”, condenado desde la ética pública y también desde la doctrina cristiana.

Vea: “Profanación disfrazada de cultura”: Indignación en Pujilí por distorsión de Corpus Christi con actos inmorales financiados con dinero público

 

 

El caso Pujilí: un ejemplo dolorosamente concreto

 

 

En Pujilí, esta estrategia de distracción social convivió durante años con actos de corrupción hoy judicializados. El alcalde José Arroyo, actualmente privado de libertad en el Centro de Rehabilitación Social Femenino de Ambato, se encuentra procesado dentro del conocido caso Ornato, hecho que demuestra que las advertencias ciudadanas no eran exageraciones ni persecuciones políticas, sino denuncias legítimas.

Mientras se organizaban fiestas y actos públicos:

  • Se negociaban contratos

  • Se debilitaba el control institucional

  • Se colocaban funcionarios a dedo

  • Se deterioraba el cantón

La corrupción no ocurre de la noche a la mañana: se gesta cuando el pueblo es distraído y la fiscalización se apaga.

Vea también: Pujilí: Moscas, enfermedades y abandono municipal: el drama urbano que nadie quiere enfrentar

 


Visión Cristiana: La fe no es entretenimiento político

 

Desde la doctrina social de la Iglesia, usar fiestas religiosas para encubrir malas prácticas de gobierno constituye una grave falta moral.

El Evangelio es claro:

“¡Ay de ustedes, que limpian por fuera el vaso y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña!” (Lucas 11,39)

La fe cristiana:

  • No adormece conciencias

  • No justifica la corrupción

  • No bendice el engaño

  • No sirve para tapar negocios sucios

Quien utiliza celebraciones religiosas para distraer al pueblo traiciona no solo la ley, sino también la fe que dice representar.


Llamado final a la ciudadanía

 

El pueblo de Pujilí —y del Ecuador entero— debe preguntarse con madurez:

  • ¿Queremos fiestas o instituciones que funcionen?

  • ¿Eventos o servicios públicos dignos?

  • ¿Distracción o verdad?

Porque cuando la música se apaga y los fuegos artificiales terminan, el desastre ambiental, la corrupción y la mala gestión permanecen.


Conclusión

 

Pujilí no es un desastre por casualidad.
Es el resultado de años de designaciones a dedo, incompetencia tolerada y desprecio por la ley.

La ciudadanía no pide milagros
Exige concursos, profesionalismo y responsabilidad

Y como enseña el Evangelio:

“La verdad los hará libres” (Juan 8,32)

Hoy, decir la verdad es un acto de amor por Pujilí, por su gente y por la creación.

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