Imagen: Santo Tomás Moro. Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Topiltepec, Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín, Franciscanos de María FM desde Madrid, España.
Liturgia de la Palabra del Lunes de la XII Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del segundo libro de los Reyes 17, 5-8. 13-15a. 18.
En aquellos días, Salmanasar, rey de Asiria, invadió el país y asedió a Samaria durante tres años. El año noveno de Oseas, el rey de Asiria conquistó Samaria, deportó a los israelitas a Asiria y los instaló en Jalaj, junto al Jabor, río de Gozán, y en las poblaciones de Media. Eso sucedió porque, sirviendo a otros dioses, los israelitas habían pecado contra el Señor, su Dios, que los había sacado de Egipto, del poder del Faraón, rey de Egipto; procedieron según las costumbres de las naciones que el Señor había expulsado ante ellos y que introdujeron los reyes nombrados por ellos mismos.
El Señor había advertido a Israel y Judá por medio de los profetas y videntes: «Volveos de vuestro mal camino, guardad mis mandatos y preceptos, siguiendo la ley que di a vuestros padres, que les comuniqué por medio de mis siervos, los profetas.»
Pero no hicieron caso, sino que se pusieron tercos, como sus padres, que no confiaron en el Señor, su Dios. Rechazaron sus mandatos y el pacto que había hecho el Señor con sus padres, y las advertencias que les hizo. El Señor se irritó tanto contra Israel que los arrojó de su presencia. Sólo quedó la tribu de Judá.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera lectura
A veces podría dar la impresión de que Dios es tan, pero tan bueno, que no cumplirá cuanto nos fue advertido por el mismo Cristo, cuando refiriéndose al fin del mundo, decía: «Apártense de mi malditos y vayan al fuego eterno, pues tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber, era peregrino y no me hospedaron, enfermo o encarcelado y no vinieron a visitarme». Dios, por medio de Cristo nos ha ofrecido la vida eterna, la felicidad sin limite y su amor, pidiéndonos a cambio, que lo amemos por sobre todas las cosas y que vivamos de acuerdo al Evangelio. No nos aferremos a una vida alejada de Dios, una vida vivida en el pecado, la cual ignora a los más pobres y necesitados, una vida al margen del Evangelio. Las tribus de Israel pudieron constatar que Dios, en su santidad, es justo y no acepta la mediocridad: no nos podemos decir cristianos y vivir al margen del Evangelio. Tomemos las medidas necesarias para que nuestra vida cada día sea más conforme a la palabra de Dios.
Salmo 59, 3-5. 12-13
R/. Que tu mano salvadora, Señor, nos responda
Oh Dios, nos rechazaste
y rompiste nuestras filas;
estabas airado,
pero restáuranos. R/.
Has sacudido y agrietado el país:
repara sus grietas, que se desmorona.
Hiciste sufrir un desastre a tu pueblo,
dándole a beber un vino de vértigo. R/.
Tú, oh Dios, nos has rechazado
y no sales ya con nuestras tropas.
Auxílianos contra el enemigo,
que la ayuda del hombre es inútil.
Con Dios haremos proezas,
él pisoteará a nuestros enemigos. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 7, 1-5.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No juzguen, y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgarán y con la medida que midan los medirán.
¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con qué cara le dices a tu hermano ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, cuando tú llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
Familia, el Evangelio de hoy nos muestra una tentación del corazón humano, el juzgar. No se trata solo de emitir un juicio, sino de colocarnos, casi sin darnos cuenta, en el lugar de Dios. Jesús comienza con una frase contundente: ‘No juzguéis’.
Pero sería un error pensar que nos pide renunciar al discernimiento, lo que Cristo denuncia es algo mucho más sutil y peligroso: el juicio que nace del orgullo, de la autosuficiencia, de una falsa superioridad moral; por eso utiliza una imagen casi exagerada, una astilla en el ojo del hermano y una viga en el propio.
No es simplemente una comparación, es un diagnóstico; muchas veces de nuestra propia vida. El problema del hombre no es solo que peque, sino que pierde la capacidad de verse a sí mismo con verdad y con justicia. Aquí está el núcleo del mensaje: el pecado de fondo no es juzgar al otro, sino hacerlo sin haberse juzgado primero a uno mismo. Porque cuando uno se juzga a sí mismo y si puede lograr verse con la misericordia de Dios, es cuando podrá juzgar con misericordia y con verdad al hermano.
En este sentido, Santo Tomás de Aquino afirma que: ‘juzgar es legítimo cuando se hace conforme a la recta razón, pero se vuelve pecado cuando procede de la sospecha temeraria o de la soberbia del corazón’. Es decir, no todo juicio es malo, pero sí lo es aquel que usurpa el lugar de Dios o ignora la propia miseria.
Y el Catecismo de la Iglesia Católica lo expresa con gran claridad: ‘El respeto de la reputación de las personas prohíbe toda actitud y palabra susceptibles de causar un daño injusto’. Muchas veces nuestros juicios no construyen, sino que destruyen.
Jesús no nos pide cerrar los ojos ante el mal, nos pide algo más exigente: comenzar por nosotros mismos, porque solo quien ha reconocido su propia fragilidad y se ha visto con misericordia, puede mirar la fragilidad con misericordia del otro.
Y entonces ocurre algo bello, algo hermoso: se cambia la mirada, ya no vemos enemigos, sino hermanos que están creciendo; ya no vemos defectos, sino heridas que sanar. Este Evangelio no es una invitación a la pasividad, sino a la conversión primero personal; antes de corregir, hay que purificar el propio corazón; antes de señalar, hay que examinarse primero; antes de hablar, hay que mirarse, porque solo el que ha quitado la viga de su ojo puede realmente ayudar al otro. Y esa es la gran diferencia entre juzgar y amar.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Pbro. Miguel Ortiz, de la Arquidiócesis de Monterrey. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día y Santo Rosario con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador, el P. José Gabriel Ansaldi, del canal Espiritualidad Católica Orden San Elías (OSE), nos comparte hoy: Consagración al Sagrado Corazón – DÍA 22 | Orden San Elías (OSE).
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.
Conozcamos al santo de hoy, santo Tomás Moro, con los canales de youtube, P. Carlos Yepes y Santuario de los mártires.
Ver también: Liturgia de Las Horas del Lunes – XII Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: San Luis Gonzaga – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Domingo de la XII Semana del Tiempo Ordinario 21062026
