Imagen: Nuestra Señora de Perpetuo Socorro. Theios Parrhesía.

Imagen: San Cirilo de Alejandría. Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero Marcos Galvis, desde Venezuela.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de la Mojonera, Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Sábado de la XII Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del libro de las Lamentaciones 2, 2. 10-14. 18-19.
El Señor destruyó sin compasión todas las moradas de Jacob, con su indignación demolió las plazas fuertes de Judá; derribó por tierra, deshonrados, al rey y a los príncipes. Los ancianos de Sión se sientan en el suelo silenciosos, se echan polvo en la cabeza y se visten de sayal; las doncellas de Jerusalén humillan hasta el suelo la cabeza. Se consumen en lágrimas mis ojos, de amargura mis entrañas; se derrama por tierra mi hiel, por la ruina de la capital de mi pueblo; muchachos y niños de pecho desfallecen por las calles de la ciudad. Preguntaban a sus madres: «¿Dónde hay pan y vino?», mientras desfallecían, como los heridos, por las calles de la ciudad, mientras expiraban en brazos de sus madres.
¿Quién se te iguala, quién se te asemeja, ciudad de Jerusalén? ¿A quién te compararé, para consolarte, Sión, la doncella? Inmensa como el mar es tu desgracia: ¿Quién podrá curarte? Tus profetas te ofrecían visiones falsas y engañosas; y no te denunciaban tus culpas para cambiar tu suerte, sino que te anunciaban visiones falsas y seductoras.
Grita con toda el alma al Señor, laméntate, Sión; derrama torrentes de lágrimas, de día y de noche; no te concedas reposo, no descansen tus ojos. Levántate y grita de noche, al relevo de la guardia; derrama como agua tu corazón en presencia del Señor; levanta hacia él las manos por la vida de tus niños, desfallecidos de hambre en las encrucijadas.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Salmo 73
R/. No olvides sin remedio la vida de tus pobres.
¿Por qué, oh Dios, nos tienes siempre abandonados,
y está ardiendo tu cólera contra las ovejas de tu rebaño?
Acuérdate de la comunidad que adquiriste desde antiguo,
de la tribu que rescataste para posesión tuya,
del monte Sión donde pusiste tu morada. R/.
Dirige tus pasos a estas ruinas sin remedio;
el enemigo ha arrasado del todo el santuario.
Rugían los agresores en medio de tu asamblea,
levantaron sus propios estandartes. R/.
En la entrada superior
abatieron a hachazos el entramado;
después, con martillos y mazas,
destrozaron todas las esculturas.
Prendieron fuego a tu santuario,
derribaron y profanaron la morada de tu nombre. R/.
Piensa en tu alianza: que los rincones del país
están llenos de violencias.
Que el humilde no se marche defraudado,
que pobres y afligidos alaben tu nombre. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 8, 5-17.
En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún se le acercó un oficial romano rogándole: «Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama paralítico, y sufre mucho». Él le contestó: «Voy a curarlo».
Pero el oficial le replicó: «Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, con que digas una sola palabra mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, cuando le digo a uno: ¡Ve!, él va; al otro: ¡Ven!, y viene; a mi criado: ¡Haz esto!, y lo hace».
Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían: «Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande. Les aseguro que muchos vendrán de Oriente y de Occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. En cambio, a los herederos del Reino los echarán fuera, a las tinieblas. Ahí será el llanto y la desesperación».
Jesús le dijo al oficial romano: «Vuelve a tu casa y que se te cumpla lo que has creído». Y en aquel momento se curó el criado.
Al llegar Jesús a la casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama con fiebre. Entonces la tomó de la mano y desapareció la fiebre; ella se levantó y se puso a servirles.
Al atardecer le trajeron muchos endemoniados. Él expulsó a los demonios con su palabra y curó a todos los enfermos. Así se cumplió lo dicho por el profeta Isaías: «El hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión
De muchísimas cosas podríamos reflexionar en esta lectura, pero me quiero concentrar en esa frase que estoy seguro que a muchos nos llena de esperanza, “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, con que digas una sola palabra mi criado quedará sano”. Si esa frase viniera de alguno de los discípulos que le acompañaban, diríamos: “ya está empezando a comprender quién es este Jesús al que está siguiendo”; pero viniendo de un pagano, un oficial Romano que debía fidelidad al César, que seguramente había sido adoctrinado para odiar al pueblo judío, esas palabras toman otra dimensión.
Al hablarle así a Jesús, él estaba exponiendo todo, su carrera, su reputación, incluso su vida porque sería visto como un traidor, y sin embargo, lo que había escuchado de Jesús era suficiente para, como se dice coloquialmente, ‘poner toda la leña en el asador’, valía la pena arriesgarlo todo, porque no perdamos de vista que lo está haciendo por un criado suyo, ni siquiera es alguien de su misma sangre.
Pensando en este oficial, vale la pena preguntarme ¿Qué estaría yo dispuesto a hacer para tener ese encuentro con Jesús? Porque le pido muchas cosas, pero más bien las pido como si se las pidiera al genio de la lámpara, ¿Qué estoy dispuesto a ofrecerle a Jesús? Y no porque Jesús necesite que yo le ofrezca algo para que me conceda algo a cambio, sino cuestionarme si realmente he dejado atrás las cosas que me apartan de Él, si estoy dispuesto a poner en la mesa lo que más me importa, si reconozco como lo hizo este centurión que no soy digno de que vaya a mi casa.
San Agustín explica que al decir «no soy digno de que entres en mi casa», el centurión estaba abriendo una puerta mucho más importante que la de su hogar de piedra: la puerta de su corazón.
Hoy abre la puerta de tu corazón a Jesús, reconoce que al lado de Él eres pequeñísimo, que no somos dignos de acercarnos a pedir y sin embargo Él mismo nos enseña que le pidamos. Pídele que te ilumine para dejar atrás las cosas que te impiden seguirlo con más libertad, pídele que te regale el don de la humildad, pídele los dones del cielo y todo lo demás se te dará por añadidura.
Esta reflexión del Evangelio es una producción de Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día y Santo Rosario con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador, el P. José Gabriel Ansaldi, del canal Espiritualidad Católica Orden San Elías (OSE), nos comparte hoy: Consagración al Sagrado Corazón – DÍA 27 | Orden San Elías (OSE).
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.
Conozcamos sobre la Advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y el santo de hoy, san Cirilo de Alejandría, con los canales de youtube Santuario de los Mártires y Movimiento Matrimonial Católico.
Ver también: Liturgia de Las Horas del Sábado – XII Semana del Tiempo Ordinario.
Vea también: Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil para mañana 28-06-2026
Ver también: San Josemaría Escrivá de Balaguer – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Viernes de la XII Semana del Tiempo Ordinario 26062026
