Imagen: Santa Brígida de Suecia y San José Cafasso, Theios Parrhesía.

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el pueblo de Pochauixco, Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.
Santa Misa presidida por el Presbítero José Antonio Román Bahena, desde la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Martes de la XII Semana del Tiempo Ordinario.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del segundo libro de los Reyes 19, 9b-11. 14-21. 31-35a. 36.
En aquellos días, Senaquerib, rey de Asiria, envió mensajeros a Ezequías, para decirle: «Decid a Ezequias, rey de Judá: «Que no te engañe tu Dios en quien confías, pensando que Jerusalén no caerá en manos del rey de Asiria. Tú mismo has oído hablar cómo han tratado los reyes de Asiria a todos los países, exterminándolos, ¿y tú te vas a librar?»»
Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó; después subió al templo, la desplegó ante el Señor y oró: «Señor, Dios de Israel, sentado sobre querubines; tú solo eres el Dios de todos los reinos del mundo. Tú hiciste el cielo y la tierra. Inclina tu oído, Señor, y escucha; abre tus ojos, Señor, y mira. Escucha el mensaje que ha enviado Senaquerib para ultrajar al Dios vivo. Es verdad, Señor: los reyes de Asiria han asolado todos los países y su territorio, han quemado todos sus dioses, porque no son dioses, sino hechura de manos humanas, leño y piedra, y los han destruido. Ahora, Señor, Dios nuestro, sálvanos de su mano, para que sepan todos los reinos del mundo que tú solo, Señor, eres Dios.»
Isaías, hijo de Amós, mandó a decir a Ezequías: «Así dice el Señor, Dios de Israel: «He oído lo que me pides acerca de Senaquerib, rey de Asiria. Ésta es la palabra que el Señor pronuncia contra él: Te desprecia y se burla de ti la doncella, la ciudad de Sión; menea la cabeza a tu espalda la ciudad de Jerusalén. Pues de Jerusalén saldrá un resto, del monte Sión los supervivientes. ¡El celo del Señor lo cumplirá! Por eso, así dice el Señor acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, no disparará contra ella su flecha, no se acercará con escudo ni levantará contra ella un talud; por el camino por donde vino se volverá, pero no entrará en esta ciudad –oráculo del Señor–. Yo escucharé a esta ciudad para salvarla, por mi honor y el de David, mi siervo.»
Aquella misma noche salió el ángel del Señor e hirió en el campamento asirio a ciento ochenta y cinco mil hombres. Senaquerib, rey de Asiria, levantó el campamento, se volvió a Nínive y se quedó allí.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la primera Lectura
En medio de nuestro mundo tecnificado, que pocos son los que, como el rey saben recurrir a Dios para dejarle a él resolver sus problemas; parecería más fácil usar de nuestros propios recursos y de nuestras propias fuerzas para alcanzar las metas que nos hemos propuesto. Sin embargo, el salmo 127 nos dice: «El Señor da de comer a sus amigos mientras duermen». Debemos, pues de tener siempre en mente, que ciertamente es muy importante, hasta pudiéramos decir, vital, el hacer nuestro máximo esfuerzo en todo lo que emprendamos, pero es fundamental darle oportunidad a Dios de completar y perfeccionar lo que nuestras manos van haciendo. No olvidemos que contamos con un Dios que es el creador de todo el universo y que para él NADA es imposible, por lo que las dificultades en nuestros proyectos no tienen mayor complicación. Como el rey Ezequías, reconozcamos que sólo Dios tiene poder y aprendamos a confiar en su infinito amor y poder.
Salmo 47, 2-4. 10-11
R/. Dios ha fundado su ciudad para siempre.
Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios.
Su monte santo, altura hermosa,
alegría de toda la tierra. R/.
El monte Sión, vértice del cielo,
ciudad del gran rey.
Entre sus palacios, Dios
descuella como un alcázar. R/.
Oh Dios, meditamos tu misericordia
en medio de tu templo:
como tu renombre, oh Dios,
tu alabanza llega al confín de la tierra;
tu diestra está llena de justicia. R/.
Lectura del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 7, 6. 12-14.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resume la ley y los profetas.
Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
En la época de Jesús, los perros y los cerdos no eran como hoy mascotas domesticadas o de crianza, sino más bien sinónimo de desprecio o de impureza. ¿Qué debemos entender o qué significa entonces para nosotros lo que hoy nos dice Jesús? Lo que Jesús nos quiere enseñar con esto es que a veces no todo el mundo está listo para valorar la importancia de la vida espiritual. Hay personas que solo buscan criticar o pisotear esas buenas intenciones o burlarse de la fe, de nuestra fe. Debemos aprender a cuidar nuestra fe y saber con quién compartimos esos tesoros espirituales. Hacerlo es un acto de prudencia y de sabiduría cristiana.
Luego nos enseña la regla de oro que resume toda su enseñanza en una sola frase que siempre debemos tener presente: ‘Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes’. Nos recuerda que antes de responder un mensaje con enojo o desagrado, antes de negar una ayuda, de renegar de algo, debemos hacernos la pregunta obligatoria: ‘¿A mí me gustaría que me hicieran esto?’. Si la respuesta es no, ya sabes lo que tienes que hacer. No debemos esperar a que los demás cambien o sean amables para empezar a serlo con ellos. Nuestra tarea siempre será tomar la iniciativa.
Finalmente, Jesús nos habla de dos caminos, la puerta ancha que lleva a la perdición y la puerta estrecha que lleva la vida. La puerta ancha es el camino del menor esfuerzo; hacer lo que todos hacen, dejarse llevar por el egoísmo, el chisme, la comodidad o el ‘así lo hace todo el mundo’. Mientras que la puerta estrecha es la puerta de la coherencia, la de mantener los valores, aunque a veces nos miren raro, la del perdón, la del servicio. Es más difícil, sí, pero es la única que de verdad llena nuestro corazón.
San Juan Bosco solía decir: ‘Hagan el bien a todos y el mal a nadie’. Es más fácil enojarse que aguantar y Don Bosco nos recuerda que la puerta ancha es la de la impaciencia y el orgullo, mientras que la puerta estrecha es la de respirar hondo, ‘contar hasta diez’, tener paciencia y tratar al otro con la misma ternura con la que Dios nos trata a nosotros.
Hay que pedir a Dios la sabiduría necesaria para cuidar las cosas sagradas de nuestra alma, la generosidad para tratar a los demás como nos gustaría ser tratados y la valentía para no seguir a la masa por el camino fácil, sino elegir siempre la puerta de la coherencia y del amor que nos llevan hacia Él.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por:
Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

Homilía de hoy con Monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, España.
Evangelio del día y Santo Rosario con el Presbítero Marcos Galvis, Sacerdote del Dios Altísimo desde Venezuela.
Evangelio del día con el Presbítero Javier Carralón, Sacerdote del Instituto Secular Stabat Mater, Guadalajara, Jalisco, México.
Evangelio del día con el Presbítero Santiago Martín, Franciscanos de María, Magnificat.TV desde Madrid, España.
Desde Paján, Arquidiócesis de Portoviejo, Ecuador, el P. José Gabriel Ansaldi, del canal Espiritualidad Católica Orden San Elías (OSE), nos comparte hoy: Consagración al Sagrado Corazón – DÍA 23 | Orden San Elías (OSE).
Durante el Tiempo Ordinario rezamos la oración del Ángelus a las 06h00, 12h00, 18h00 y 00h00.

Imagen: Ángelus, Theios Parrhesía.
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María…
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.
Oremos
Oh Padre, Infunde en nuestra alma tu gracia. Tú, que en la anunciación del Ángel nos has revelado la encarnación de tu Hijo, por su pasión y su cruz condúcenos a la gloria de la resurrección. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Recemos juntos el Santo Rosario en latín con el Proyecto Dominus Tecum
Hoy contemplamos los Misterios Dolorosos.
Conozcamos a los santos de hoy, Santa Brígida de Suecia y San José Caffaso con los canales de youtube EWTN en español y Heraldos del Evangelio.
Ver también: Liturgia de Las Horas del Martes – XII Semana del Tiempo Ordinario.
Ver también: Santo Tomás Moro – Santa Misa y Liturgia de La Palabra – Lunes de la XII Semana del Tiempo Ordinario 22062026
