Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde la Iglesia de El Santo Rosario, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Jueves de la I Semana de Adviento.
Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura del libro de Isaías 26, 1-6.
Aquel día, se cantará este canto en la tierra de Judá:
«Tenemos una ciudad fuerte,
ha puesto para salvarla murallas y baluartes.
Abrid las puertas para que entre un pueblo justo,
que observa la lealtad;
su ánimo está firme y mantiene la paz,
porque confía en ti.
Confiad siempre en el Señor,
porque el Señor es la Roca perpetua.
Doblegó a los habitantes de la altura,
a la ciudad elevada;
la abatirá, la abatirá
hasta el suelo, hasta tocar el polvo.
La pisarán los pies, los pies del oprimido,
los pasos de los pobres».
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la Primera Lectura
Esta lectura nos presenta las características del pueblo que ha de participar de la alegría del Reino. Debe ser fiel, de ánimo firme para conservar la paz y con una infinita confianza en Dios. Si esto se esperaba del pueblo del Antiguo Testamento, ¿Cuánto más no será para la Iglesia que ha sido revestida con el poder del Espíritu Santo? De esta manera, el Adviento se nos presenta como una oportunidad en nuestro diario caminar para revisar si estos valores están presentes en nuestra vida. Pensemos si vivimos la fidelidad, principalmente a nuestros compromisos bautismales y si éstos se proyectan en una vida de fidelidad a los que debiéramos amar; revisemos si en medio de este mundo turbulento somos capaces de conservar la paz, y si somos un instrumento para que esta paz se desarrolle en nuestros ambientes, de manera principal en nuestras familias. Pensemos si todo esto nos ha llevado a tener una confianza tal en Jesús, que aunque él retrasara su llegada, nosotros la esperamos y la continuamos preparando con la seguridad de que su llegada será un momento glorioso para todos lo que hemos buscado vivir de acuerdo a su Evangelio. Haz de este Adviento un verdadero camino hacia el encuentro con el amor de Dios.
Salmo 117, 1. 8-9. 19-21. 25-27a.
R/. Bendito el que viene en nombre del Señor.
R/. Bendito el que viene en nombre del Señor.
V/. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los hombres,
mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los jefes. R/.
V/. Abridme las puertas de la salvación,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella.
Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mí salvación. R/.
V/. Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, él nos ilumina. R/.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 7, 21. 24-27.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Santo Evangelio
No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre o, dicho de otra forma: “obras son amores y no buenas razones”.
Sí, no basta con decir que creo en Dios y que lo amo mucho, para gozar de la vida plena que Él da en este mundo y de manera todavía más plena y eterna en el otro. ¡No! Es necesario hacer la voluntad del Padre; voluntad que Cristo ha comunicado con claridad y que nosotros hemos conocido por el testimonio de aquellos que lo vieron y escucharon y que fueron vivificados por Él y que incluso dieron su vida para que nosotros la conociéramos hoy.
Por eso te repito, con Cristo, no basta con que tú sientas que estás en comunicación con Dios, ni con que creas o reconozcas su existencia; es necesario poner todos los medios para vivir como Cristo y como Cristo lo estableció.
Por eso es absurdo pensar que tu pecado “es un pecado normal y que no hace falta dejarlo, pues todo mundo lo hace”; a ver: el pecado es pecado. Es absurdo pensar que no tienes que acercarte al Sacramento de la Reconciliación para ser perdonado por Dios: puesto que Cristo ha dicho que los pecados que no perdonen sus ministros no serán perdonados. También es absurdo creer que no tienes que ir a Misa los domingos: puesto que el Señor ha mandado que la celebráramos en conmemoración suya; o que tener intimidad sexual extra o prematrimonial, “si es por amor no es tan malo”: pues los mandamientos son claros: “no cometerás actos impuros”, ni “desearás al hombre o mujer de tu prójimo”.
Por eso te pregunto ¿Tú eres un hombre o una mujer prudente o imprudente? ¿Eres sabio o necio? ¿En tus opciones y decisiones cotidianas, estás construyendo tu vida sobre roca o sobre arenas movedizas? ¿Estás edificando tu existencia para resistir las contrariedades de la vida y las embestidas del mundo? o te estás poniendo “a modo” para ser aplastado por ellas.
¡Enfócate! no pierdas tu tiempo soñando en “conocer no sé qué lugar” o en disfrutar “solo el momento presente” o en “lograr tal o cual meta mundana”. Si tus ojos no están puestos en el Cielo, el peligro de desviarte es grande. Repito: “obras son amores” y para vivir la vida en plenitud y para poder gozar del amor eterno del Padre, Él tiene que reconocer a su Hijo en ti, por eso, tienes que vivir a lo divino.
Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: P. Luis Alberto Tirado Becerril, misionero del Espíritu Santo . En colaboración con Evangelización Activa.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.
Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar.

Conozcamos al santo de hoy, San Juan Damasceno con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México
Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.
Hoy contemplamos los Misterios Luminosos.
Reflexión del Adviento con San José para hoy jueves 4 de diciembre con el P. José Gabriel Ansaldi, de la Orden de San Elías OSE
