Conmemoración de los Fieles Difuntos – Santa Misa, Liturgia de la Palabra y Santo Rosario de hoy Domingo de la XXXI Semana del Tiempo Ordinario 02112025

Imagen del P. Juan Francisco Aragón Larrazábal, sacerdote mártir asesinado el 23 de diciembre de 1991 y Beatriz Elizabeth Espinosa Ubilla, fallecida el 27 de junio de 2008 en una operación laparoscópica de vesícula en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo (IESS) de Guayaquil.

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Panteón del Pueblo de Pochauixco, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra de la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos.

 

Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 02-11-2025

 

Primera lectura

 

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 1-5a. 6b-7

 

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe.

Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo.

Y oí una gran voz desde el trono que decía: «He aquí la morada de Dios entre los hombres, y morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y el «Dios con ellos» será su Dios». Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto, ni dolor, porque lo primero ha desaparecido.

Y dijo el que está sentado en el trono: «Mira, hago nuevas todas las cosas. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tenga sed yo le daré de la fuente del agua de la vida gratuitamente. El vencedor heredará esto: yo seré Dios para él, y él será para mí hijo».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 24, 6. 7b. 17-18. 20-21

 

R/. A ti, Señor, levanto mi alma

 

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R/.

Ensancha mi corazón oprimido
y sácame de mis tribulaciones.
Mira mis trabajos y mis penas
y perdona todos mis pecados. R/.

Guarda mi vida y líbrame,
no quede yo defraudado de haber acudido a ti.
La inocencia y la rectitud me protegerán,
porque espero en ti. R/.

 

Segunda lectura

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 3, 20-21

 

Hermanos:

Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo.

Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.

 

Santo Evangelio del día

 

Lectura del Santo Evangelio según San Juan 11, 17-27

 

Cuando Jesús llegó a Betania, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos quince estadios; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por su hermano.

Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús:
«Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».

Jesús le dijo:
«Tu hermano resucitará».

Marta respondió:
«Sé que resucitará en la resurrección en el último día».

Jesús le dijo:
«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».

Ella le contestó:
«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti Señor Jesús. 

 

Liturgia de la Palabra de la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos (Ecuador).

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del libro de Job 19, 1. 23-27a

 

Y Job respondió y dijo: ¡Ojalá se escribieran mis palabras!
Si se grabaran en un libro, con un cincel de hierro y estaño,
¡se tallarían para siempre en la piedra!
Yo sé que mi Redentor vive, y que al final de los días levantará mi piel en descomposición;
y yo, en mi carne, veré a Dios.
Yo mismo lo veré; mis ojos, y no los de otro, lo verán.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 27 (26)

 

R/ Creo que veré la bondad del Señor.

 

V/. El Señor es mi luz y mi salvación: *
¿a quién temeré?
El Señor es la fortaleza de mi vida: *
¿a quién temeré? R/.

V/. Solo una cosa he pedido al Señor, solo eso busco: †
permanecer en la casa del Señor *
todos los días de mi vida,
contemplar la belleza del Señor *
y visitar su templo. R/.

V/. Escucha, Señor, mi voz cuando clamo; *
ten piedad de mí y respóndeme.
Y buscaré tu rostro, Señor.
No me escondas tu rostro. R/.

V/. Pero yo creo que veré la bondad del Señor *
en la tierra de los vivos.
Espera en el Señor, †
sé valiente; y que tu corazón se fortalezca, *
y espera en el Señor. R/.

 

Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Romanos 5, 5-11.

 

Hermanos: La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado. Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, murió en el momento señalado por los impíos. Porque difícilmente alguien moriría por un justo; tal vez alguien se atrevería a morir por un benefactor. Pero Dios demuestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Por lo tanto, ahora, habiendo sido justificados por su sangre, seremos salvos por él de la ira. Porque si, siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no solo eso, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos sido reconciliados.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 25, 31-46.

 

Jesús dijo a sus discípulos:
“Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.
Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,
y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo,
porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron;
desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver’.
Los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?’.
Y el Rey les responderá: ‘Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo’.

Luego dirá a los de su izquierda: ‘Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,
porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;
estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron’.
Estos, a su vez, le preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?’.
Y él les responderá: ‘Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo’.

Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna”.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

En este domingo celebramos la Conmemoración de los fieles difuntos, es decir, de todos los que, siendo discípulos del Señor, mueren, pero siempre queda latente el tema de la purificación necesaria para entrar en la gloria del Cielo. Es en este día que la Iglesia, como lo hace siempre, pide por aquellos que forman parte de su pueblo y que nosotros llamamos Iglesia purgante. Para que nuestra oración, en ese período de purificación, se acorte y todos puedan ya gozar de la plenitud del amor de Dios.

Y esto nos da pie para hacer una pequeña reflexión sobre el tema de la muerte a la que muchos le temen y no es correcto. La muerte es el momento más glorioso de un cristiano, pues es el momento de nacer a la vida nueva, a la vida que no tiene fin; morimos, como dice Jesús, de la misma forma que la semilla muere, pero esta muerte la transforma en una nueva vida, en una nueva vida que es la realidad de la vida cristiana, una realidad que no terminará nunca, pues renaceremos como Jesús para vivir eternamente con Él.

De ahí que debemos de estar preparados y gozosamente esperar este momento; hoy lloramos por los que ya terminaron su estancia entre nosotros, pero que aún no han completado el camino hasta la presencia del Señor.

Recuerda, la Iglesia nos invita, en cada misa, a recordar que hay hermanos nuestros que necesitan de nuestra intercesión para terminar su camino de purificación. Camino que realizan en el purgatorio. Oremos por ellos, pues llegará el tiempo en que también nosotros necesitaremos de su oración.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Pbro. Ernesto María Caro, en colaboración con Evangelización Activa.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

Hoy Domingo, Día del Señor, Jesús te espera en la Santa Eucaristía.

 

 

 

Conozcamos sobre la Conmemoración de los Fieles Difuntos con el P. José de Jesús Aguilar Valdés, P. José Arturo López Cornejo desde México, P. Luis Toro y P. Caín.

 

 

 

 

 

 

 

Lea: ¿Qué nos enseña la Santa Madre Iglesia sobre El PURGATORIO. 2 de noviembre, la conmemoración de los FIELES DIFUNTOS? con el P. Javier Olivera Ravasi, Orden San Elías OSE.

 

Ver y descargar la Hoja dominical de la Arquidiócesis de Guayaquil de hoy 02-11-2025

 

Recemos juntos el Santo Rosario, con el P. Carlos Yépes.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

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