Imagen del volcán Cotopaxi en nuestra visita realizada el 07 de junio de 2025.
Latacunga – Machachi, agosto 2025
Desde la madrugada de ayer, los pobladores de Cotopaxi y de Machachi, en la provincia de Pichincha, han sentido repetidos sismos que han causado alarma, miedo y una profunda reflexión espiritual. Aunque los especialistas señalan que los movimientos telúricos se deben a la actividad natural de la tierra, no podemos olvidar que la naturaleza misma es creación de Dios, y Él, en su infinita soberanía, utiliza su obra para hablar, corregir y recordar al hombre que nada ocurre sin que Él lo permita.
Estos temblores no deben ser vistos únicamente como fenómenos geológicos, sino como señales del cielo ante los graves pecados que claman justicia. En estas tierras, donde abundan prácticas que ofenden a Dios —libertinaje sexual, borracheras, promiscuidad, mentiras, estafas, violencia doméstica, robos y el uso pagano de fiestas religiosas— la voz del Señor se deja escuchar con fuerza.
Fiestas como el Corpus Christi en Pujilí o la tradicional Mama Negra en Latacunga, que deberían ser expresiones de fe y cultura, han sido tergiversadas y convertidas en pretextos para el desenfreno, la embriaguez y la promiscuidad. Así, lo que debía ser alabanza se ha convertido en burla contra el Creador.
La Palabra de Dios es clara:
- “La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad” (Romanos 1:18).
- “Si mi pueblo, sobre el cual es invocado mi Nombre, se humilla, ora, me busca y se convierte de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14).
Dios es amor y misericordia, pero también es Justo Juez. Y así como el Señor bendice al que obedece, también corrige al que se obstina en la soberbia de negar su nombre. Los temblores que sacuden la tierra son un recordatorio de que la vida humana es frágil y que el arrepentimiento no debe postergarse.
Hoy, más que nunca, los pobladores de Cotopaxi, Pichincha y del Ecuador entero, están llamados a una conversión sincera. No se trata de vivir en miedo, sino de volver los ojos a Cristo con un corazón humilde, reconociendo que el pecado trae destrucción, pero la fe y la obediencia a Dios traen paz y salvación.
Que este estremecimiento de la tierra se transforme en un estremecimiento del alma. Porque Dios, que nos advierte con temblores, quiere al mismo tiempo regalarnos la firmeza de su amor eterno.
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✝️ Crisis Espiritual: El Silencio de Algunos Sacerdotes y la Necesidad de Predicar la Verdad Completa
Quito – agosto de 2025.
En medio de los recientes sismos y crisis sociales, muchos católicos expresan preocupación por la negligencia de algunos sacerdotes al anunciar el Evangelio incompleto: se habla de un Dios de amor y misericordia —verdad indiscutible— pero se calla la otra parte esencial de la fe: que Dios es también Justo Juez y que la salvación eterna exige arrepentimiento y conversión sincera.
La verdad a medias
Fieles denuncian que en diversas homilías superficiales y otras incluso ambiguas, se omite predicar sobre el pecado, el infierno y la necesidad de la confesión sacramental. Se exalta el amor de Dios, pero se silencia su justicia, lo cual puede llevar a muchos creyentes a un falso consuelo, olvidando que la Escritura dice:
“El temor del Señor es el principio de la sabiduría” (Proverbios 9,10).
“No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra” (Gálatas 6,7).
Sacerdotes y política: un riesgo para la fe
Otro motivo de escándalo para los fieles es el involucramiento político de algunos sacerdotes. Ejemplos recientes han generado controversia:
- Celebraciones de misas privadas para el presidente Daniel Noboa, cuya vida personal es cuestionada por vivir en adulterio con su actual pareja, Lavinia Valbonesi.
- Declaraciones públicas de sacerdotes a favor o en contra de figuras políticas, desviando la misión pastoral hacia la arena política y debilitando la confianza del pueblo de Dios.
Muchos católicos sienten que estas actitudes confunden a los feligreses, oscurecen el mensaje del Evangelio y desvían la misión de la Iglesia, que es anunciar a Cristo crucificado y resucitado, no respaldar proyectos de poder humano.
La misión verdadera de la Iglesia
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que la misión esencial de los sacerdotes es anunciar la Palabra de Dios en su totalidad, celebrar los sacramentos y guiar al pueblo hacia la santidad. San Pablo advirtió:
“Predica la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, corrige y exhorta con toda paciencia y doctrina” (2 Timoteo 4,2).
La Iglesia no puede limitarse a un discurso de comodidad. El mensaje de Cristo incluye tanto la ternura del Buen Pastor como la firmeza del Juez que pedirá cuentas de nuestras acciones.
Llamado a la fidelidad
Los fieles católicos piden que los pastores de la Iglesia retomen con valentía la predicación integral:
- Recordar que Dios es amor y misericordia (1 Juan 4,8),
- pero también que “es terrible caer en las manos del Dios vivo” (Hebreos 10,31).
La auténtica caridad pastoral no consiste en ocultar la verdad, sino en anunciarla plenamente, para que todos tengan la oportunidad de arrepentirse, convertirse y alcanzar la salvación eterna en Cristo Jesús.
La Iglesia necesita sacerdotes y seglares valientes que no teman anunciar la verdad completa, aunque incomode, porque solo la verdad nos hará libres (Juan 8,32).
Noticia relacionada: Pujilí, Corpus Christi, Fiesta Sagrada o Evento Profanado
Esperen el especial de la próxima semana: Recorriendo el Parque Nacional Cotopaxi. No se lo pierda solo por Informa-Te Ve LATAM.

1 comentario en “Cotopaxi y Pichincha estremecidos: un llamado de Dios en medio de los sismos – Ambigüedad de sacerdotes para predicar la verdad”
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