Natividad de la Santísima Virgen María – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Lunes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario 08092025

Imagen de la Natividad de la Santísima Virgen María – ACI Prensa

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Templo de Nuestra Señora del Rosario, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Lunes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Lectura y Santo Evangelio de hoy 08-09-2025 – Dominicos.org

 

Primera lectura

 

Lectura del libro de Miqueas 5, 1-4a

 

Esto dice el Señor:
«Y tú, Belén de Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, de ti voy a sacar al que ha de gobernar Israel; sus orígenes son de antaño, de tiempos inmemoriales.

Por eso los entregará hasta que dé a luz la que debe dar a luz, el resto de sus hermanos volverá junto con los hijos de Israel.

Se mantendrá firme, pastoreará con la fuerza del Señor, con el dominio del nombre del Señor, su Dios; se instalarán, ya que el Señor se hará grande hasta el confín de la tierra.

Él mismo será la paz».

 

Salmo de hoy

 

Salmo 12, 6ab. 6cd

 

R/. Desbordo de gozo con el Señor.

 

Porque yo confío en tu misericordia:
mi alma gozará con tu salvación. R/.

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R/.

 

Evangelio del día

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 1-16.18-23

 

La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, que era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».

 

Santo Evangelio según San Mateo 1, 1-16. 18-23

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón; Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David. David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf; Asaf a Josafat; Josafat a Joram; Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: «José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

 

Reflexión

 

Hoy celebramos el cumpleaños de la Santísima Virgen. Nos podríamos preguntar ¿Por qué un día dedicado a celebrar el nacimiento de María? ¡Es válido hacerlo! Y es que, con el nacimiento de María, nace una esperanza, ella es quien nos «trae la salvación». Podríamos decir que María, desde su nacimiento, fue predestinada a una misión. María fue llamada, santificada, enviada.

Ella se sabía amada con un amor de predilección de Dios. Nos los dice en su cántico años más tarde: «Mi alma glorifica a Dios, mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva». Ella se sabía portadora del Amor.

Volvamos nuestro corazón a nuestra Madre del Cielo y pidámosle con mucho fervor: “Oh Virgen naciente, esperanza de salvación para todo el mundo, vuelve tu mirada materna hacia mí y llena mi corazón de esa esperanza. Oh Virgen fiel, que siempre estuviste dispuesta y fuiste solícita para acoger, conservar y poner en práctica la Palabra de Dios, haz también que yo, sepa abrir mi corazón para escuchar, para acoger lo que Dios me dice y así mantener intacta mi fe.

Oh Virgen poderosa, que con tu pie aplastaste la cabeza de la serpiente tentadora, haz que cumpla, día tras día, con mis promesas bautismales, con las cuales he renunciado a Satanás, a sus obras y a sus seducciones, y que sepa dar en el mundo un testimonio alegre de la esperanza cristiana.

Oh Virgen clemente, que abriste siempre tu corazón materno a las invocaciones de la humanidad, a veces tan dividida por el desamor y también, desgraciadamente, por el odio y por la guerra, haz que sepa crecer, según la enseñanza de tu Hijo, y que sepa creer también en la unidad y en la paz, para ser hijos dignos del único Padre celestial.

Hoy te invito a decir ¡sí!, como María. María, Madre mía, ayúdame a decir sí.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Abrele tu corazón. Cómo Maria, todo por Jesús y para Jesús.

 

 

Conozcamos sobre la festividad de hoy, la Natividad de Nuestra Mamita María, Madre del Cielo, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

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