Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Martes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario 09092025

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Mazatepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Martes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 2, 6-15.

 

Hermanos:
Ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded según

Arraigados en él, dejaos construir y afianzar en la fe que os enseñaron, y rebosad agradecimiento.

Cuidado con que haya alguno que os capture con esa teoría que es una insulsa patraña forjada y transmitida por hombres, fundada en los elementos del mundo y no en Cristo.

Porque es en Cristo en quien habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad, y por él, que es cabeza de todo principado y autoridad, habéis obtenido vuestra plenitud.

Por él fuisteis también circuncidados con una circuncisión no hecha por hombres, cuando os despojaron de los bajos instintos de la carne, por la circuncisión de Cristo.

Por el bautismo fuisteis sepultados con él, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz, y, destituyendo por medio de Cristo a los principados y autoridades, los ofreció en espectáculo público y los llevó cautivos en su cortejo.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

De nuevo san Pablo nos recuerda que el cristianismo, dado que está basado en una elección y decisión personal (¡Quiero ser Cristiano!), esta decisión se debe transformar en un estilo de vida. En otras palabras, ser cristiano, implica vivir de acuerdo al Evangelio. Esto, humanamente no es posible, pues nuestra debilidad no permite que muchos de los elementos de la vida cristiana se desarrollen (por ejemplo el perdón, la renuncia, la caridad). Por ello, es necesario continuamente abrirse a la gracia de Dios y reafirmar nuestra opción por Cristo y por su evangelio. Dios no niega sus gracias a quien se las pide y, sobre todo, cuando éstas son el fundamento para que el hombre construya su felicidad y tenga paz en el corazón. Pide insistentemente esta gracia y pon todo lo que está de tu parte, tanto para que ésta se desarrolle en ti, como para hacer vida el mensaje de Jesús en todas las áreas de tu vida.

 

Salmo 144, 1-2. 8-11.

 

R/. El Señor es bueno con todos.

 

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; bendeciré tu nombre por siempre jamás. Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás.. R/.

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas R/.

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 6, 12-19.

 

Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

Aunque a veces no nos demos cuenta, todas las decisiones que tomamos tienen un impacto en nuestra vida y en la de los demás. La elección de un nuevo trabajo, qué responder cuando me piden ser líder en mi grupo parroquial; si estamos casados, ¿Cuántos hijos deberíamos de tener?, si debemos hacer un determinado gasto o una inversión, ¿A qué universidad deberían ir nuestros hijos a estudiar?

En el Evangelio de hoy, Jesús toma una decisión muy importante; de entre todos sus discípulos, debe elegir a sus apóstoles, quienes serían sus compañeros de misión; es decir, su equipo de trabajo.
Antes de ver cómo lo resolvió Jesús, imagínate esta situación: el dueño de la empresa te asigna un proyecto muy importante para sacar adelante una crisis. Te da todos los recursos y la libertad de formar un equipo para cumplir el objetivo. Empiezas por revisar el perfil de la gente que necesitas, publicas la vacante para cada uno de ellos, eliges a los candidatos y empiezas con las entrevistas. Seleccionas a los que sirven y a los que no te sirven los desechas y ya que los tienes, ahora hay que ver si la elección es buena y si te da resultado.

Ahora regresemos al Evangelio. Dice la Escritura: Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios. Yo calculo que, cuando menos, Jesús debió haber estado orando unas ocho horas; tiempo suficiente para haber pensado en cada uno, analizarlos, evaluar las virtudes y los defectos de cada uno. Y ya por la mañana llegaría con la lista de los elegidos.

Pero quizá no fue exactamente así. Más bien, creo que Jesús debió haber estado una gran parte de ese tiempo escuchando con mucha atención y tomando nota de lo que el Padre le estaba recomendando hacer con cada uno de ellos. Que los conociera, los escuchara, los enseñara, que les tuviera paciencia, que los amara y aceptara a pesar de su falta de experiencia, de los miedos y de su carácter. Esto debió haber sido la clave del éxito para la elección y debió haber tenido un gran impacto también en la vida de los apóstoles. Así, gracias a la oración, Jesús se daría cuenta de lo que Él necesitaba hacer para que sus apóstoles le ayudaran a cumplir con la misión. ¡Qué diferente!, ¿Verdad?

A veces creemos que la oración va a hacer que las cosas sucedan como nosotros queremos, pero no nos acordamos que la oración es, en primer lugar, una forma para comunicarnos con Dios en la búsqueda de su voluntad y que nos ayude a entenderla.

La oración es un medio para alinearnos con la voluntad de Dios, escuchar lo que Él quiere de nosotros, que nos haga ver las cosas que nosotros no vemos y que debemos cambiar para aceptar lo que se nos presenta en la vida. Antes de tomar decisiones importantes, grandes o pequeñas, ora, pero no te apresures, tómate tu tiempo, utiliza un buen proceso de discernimiento. La oración es la mejor herramienta para conocer íntimamente a Dios y que conozcamos también lo que Él quiere de nosotros.

Cuando ores deja a un lado todo lo que te distrae, apaga tu celular. Hazlo, de ser posible, siempre a la misma hora, agéndalo en tu calendario, busca un lugar especial: en tu casa o en el Santísimo, en silencio. Llévate tu Biblia, disponte a escuchar atentamente lo que el Señor te quiere decir. Y toma nota: que la oración sea la base de todas tus decisiones.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: Juan Lara, miembro de Vivir en Cristo. En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Conozcamos al santo de hoy, San Pedro Claver, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

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