Imagen del Papa León XIV (primer Pontífice Agustino) y San Agustín, tomado de El cronista.com
Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Templo del Dulce Nombre, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.
Liturgia de la Palabra del Jueves de la XXI Semana del Tiempo Ordinario.
Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3,7-13.
En medio de todos nuestros aprietos y luchas, vosotros, con vuestra fe, nos animáis; ahora nos sentimos vivir, sabiendo que os mantenéis fieles al Señor. ¿Cómo podremos agradecérselo bastante a Dios? ¡Tanta alegría como gozamos delante de Dios por causa vuestra, cuando pedimos día y noche veros cara a cara y remediar las deficiencias de vuestra fe! Que Dios, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesús nos allanen el camino para ir a veros. Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos. Y que así os fortalezca internamente, para que, cuando Jesús, nuestro Señor, vuelva acompañado de todos sus santos, os presentéis santos e irreprensibles ante Dios, nuestro Padre.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Reflexión de la Primera Lectura
Es tanta la alegría del apóstol al saber que a pesar del poco tiempo que estuvo entre ellos, la fe en la comunidad no solo se ha mantenido sino que ha crecido, que inspira al apóstol a hacer una pequeña, pero bellísima oración. Y es que no hay premio y satisfacción más grande para quien anuncia la Buena Noticia de Cristo que el ver que ésta da fruto. Es como el sembrador, que al ver que todo su esfuerzo rinde fruto, ya ni se acuerda de las largas horas que tuvo que pasar bajo el sol para sembrar y cultivar. Así también cuando un padre de familia ve que todo su esfuerzo, sus desvelos y problemas por educar al hijo, maduran en una vida honrada y productiva (y ni qué decir cuando además es una vida santa), con cuánta alegría no se elevará una oración para agradecer al buen Dios que ha hecho, con nuestras humildes fuerzas, florecer el campo. Todos, de una manera o de otra, disfrutamos de esta cosecha, por ello te invito hoy a elevar una oración de agradecimiento por todos aquellos a los que les has compartido el Evangelio y, sobre todo, por aquellos a quienes el Señor te dio el gran compromiso de educarlos y de formarlos como hijos de Dios para que, como dice el apóstol: «Dios conserve sus corazones irreprochables en la santidad».
Salmo 89, 3-4. 12-14. 17
R/. Sácianos de tu misericordia, Señor, y estaremos alegres
Tú reduces al hombre a polvo, diciendo:
«Retornad, hijos de Adán.»
Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó;
una vela nocturna. R/.
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R/.
Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos. R/.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 24, 42-51.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso es el servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación».
Palabra de El Señor.
Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.
Reflexión del Evangelio
“Estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre”. Una certeza contundente de la Iglesia es la segunda venida de Cristo, porque así lo afirmó su Señor. Pero esta venida tiene, al menos, cuatro modalidades de manifestarse y cada una de manera más plena y evidente que las anteriores.
Las primeras dos son cuando Cristo viene, primero, a través de cada uno del resto de los seres humanos, particularmente a través del que sufre hambre, injusticia, dolor, prisión, soledad o desamparo. Y segundo, cuando Cristo viene a nosotros a través de su Palabra y los Sacramentos, particularmente a través de la Eucaristía.
A través de estas primeras dos formas de venir a nuestro encuentro, Cristo nos va nombrando encargados suyos, como en la parábola, son las formas en las que se nos revela y nos va dando una misión particular.
Hoy te invito a dar nombre a esa gran misión que Dios te ha dado, a reconocerla y ponerla frente a ti para que tomes las decisiones necesarias para cumplir fielmente tu misión, para administrar santamente los dones, talentos y gracias que te ha dado.
Y si no identificas todavía tu gran misión, pregúntale al Señor, ¿Para qué me has creado? Pregúntale ¿A quién o a quiénes, y de qué modo, quieres que le dé vida o les dé mi vida? Por lo demás, siempre hay encargos menores, pero igualmente importantes, que Jesús confirma y actualiza cada vez que viene a tu encuentro en una de estas dos primeras modalidades, por lo que tienes que estar siempre atento.
Pero en el Evangelio del día de hoy, Jesús nos dice a todos nosotros, los discípulos, “Velen y estén preparados porque no saben qué día va a venir su Señor” y más adelante dice: “Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber». Y es aquí donde conviene recordar las otras dos modalidades en las que el Hijo del hombre vendrá.
La tercera es el día de tu muerte, día en que serás llamado a la eternidad a través de un juicio personal, donde presentarás al Señor tus obras y tu fe para evidenciar si en tu vida has aceptado o rechazado a Jesucristo, sus enseñanzas y sus gracias divinas.
Y la cuarta y última forma en la que Cristo vendrá, es el día en que lo hará glorioso entre las nubes del cielo, acompañado de todos sus ángeles para instaurar su Reino definitivo y darnos a conocer en plenitud, el sentido último de toda la obra de la creación y de la historia de la salvación. En aquel día, el Señor dará la resurrección de la carne a todos los hombres de todos los tiempos, buenos y malos.
Pondrá de manifiesto que la justicia de Dios triunfa por encima de todas las injusticias de los hombres y que su amor es más fuerte que la muerte. Por eso nos dice hoy: “Vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces, todos será llanto y desesperación”.
Pero ojo, que esta revelación no la hace el Señor para que vivas en el temor, sino para que vivas en el amor. No te esperes al mañana, no desperdicies el hoy para alabar a Dios como Él lo ha pedido. Reconcíliate si estás viviendo en pecado, no sabes si vendrá por ti mañana, y lo que podrás presentarle es la manera en la que has amado como Él y el esfuerzo para vivir conforme a su querer el día de hoy. Trabaja por tu santidad hoy. Este es el día favorable, este es el día de la salvación.
Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.
Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.
Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar.

Conozcamos al santo de hoy, San Agustín de Hipona, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.
Compartimos la película sobre San Agustín de Hipona.
Compartimos con ustedes este maravilloso documental del primer Papa agustino, el Santo Padre León XIV: León de Perú, documental, de Vatican. News
