San Antonio María Claret – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Viernes de la XXIX Semana del Tiempo Ordinario 24102025

Imagen de San Antonio María Claret – ACI Prensa

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Viramontes, estado de Guerrero, México.

 

 

Liturgia de la Palabra del Viernes de la XXIX Semana del Tiempo Ordinario.

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 7, 18-25a.

 

Sé muy bien que no es bueno eso que habita en mí, es decir, en mi carne; porque el querer lo bueno lo tengo a mano, pero el hacerlo, no. El bien que quiero hacer no lo hago; el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago. Entonces, si hago precisamente lo que no quiero, señal que no soy yo el que actúa, sino el pecado que habita en mí. Cuando quiero hacer lo bueno, me encuentro inevitablemente con lo malo en las manos. En mi interior me complazco en la ley de Dios, pero percibo en mi cuerpo un principio diferente que guerrea contra la ley que aprueba mi razón, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mi cuerpo. ¡Desgraciado de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo presa de la muerte? Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, y le doy gracias.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo 118, 66. 68. 76-77. 93-94

 

R/. Instrúyeme, Señor, en tus leyes

 

Enséñame a gustar y a comprender,
porque me fío de tus mandatos. R/.

Tú eres bueno y haces el bien;
instrúyeme en tus leyes. R/.

Que tu bondad me consuele,
según la promesa hecha a tu siervo. R/.

Cuando me alcance tu compasión, viviré,
y mis delicias serán tu voluntad. R/.

Jamás olvidaré tus decretos,
pues con ellos me diste vida. R/.

Soy tuyo, sálvame,
que yo consulto tus leyes. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 12, 54-59.

 

En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
«Cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: “Va a caer un aguacero”, y así sucede. Cuando sopla el sur decís: “Va a hacer bochorno”, y sucede.

Hipócritas: sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, pues ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que es justo?

Por ello, mientras vas con tu adversario al magistrado, haz lo posible en el camino por llegar a un acuerdo con él, no sea que te lleve a la fuerza ante el juez y el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel.

Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues la última monedilla».

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio de hoy

 

«¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?»
Escribiendo san Pablo a los Romanos transmite doctrina evangélica que tenía muy arraigada y, desde luego sin perder de consideración a sus destinatarios, con los que se sentía deudor por su misión. En el capítulo 7 se abre de buena gana para darles a entender que el hombre en su conjunto está llamado a la salvación.

Es verdad que una consideración teórica puede hacerse desde el «hombre interior», es decir, depositario de la parte racional y, otra, a partir del «hombre exterior», o la parte sensitiva con capacidad para percibir por los sentidos. Aunque la persona forma un todo y existe una unidad en el obrar y, claro está, en la responsabilidad subsiguiente a las obras.

Escribía san Pablo a los fieles de Roma que experimentaba en sí mismo dos fuerzas antagónicas o rivales: sentía la fuerza hacia mal que anidaba en su parte sensitiva y, por el contrario, su parte racional tiraba en dirección al bien. Su lucha consistía en no dar cabida al pecado que habitaba en él y, a vez, dar rienda suelta a sus aspiraciones anímicas que tendían en dirección a Dios. Obraba lo malo que no deseaba, pero su inteligencia y voluntad estaban en el bien.

Es este un punto a aclarar. Aún después del bautismo, que nos perdona el pecado y otorga la gracia, la vida de Dios, permanece el «fomes peccati», en otras palabras, la inclinación al mal que, ciertamente, no es pecado. La lucha consiguiente procurando en nosotros el vencimiento del bien es fuente de mérito. El mensaje paulino es el siguiente: del pecado nos ha liberado Cristo y de la inclinación al mal seremos igualmente liberados por él, pero cuando termine la lucha de esta vida en la que nos toca poner una parte.

«¿Cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?»
Jesús quiere a sus seguidores con madurez para desenvolverse por la vida. Esto supone atención y requiere un cuidado de lo fundamental. A la luz del presente Evangelio se dirige a la conducta justa para con los demás.

Puede recordarse que en la Biblia y, más concretamente en el Nuevo Testamento, a la palabra se le da un sentido muy amplio, desde luego a la conexión con Dios que llamamos «religión». Pero vayamos a la justicia para con los demás que consiste en dar a cada uno lo suyo.

No cometió injusticia el dueño de la viña que pagó a todos los que trabajaron a lo largo del día el jornal ajustado (Mt 20, 13); sí eran injustos los fariseos que descuidaban obrar justamente, aunque pagaban el diezmo del comino (Mt 23, 23); recibirán castigo los agentes de la injusticia (Lc 13, 28).

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

 

Conozcamos a los santos de hoy, san Rafael Guízar y Valencia y San Antonio María Claret, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México.

 

 

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