Santa Margarita María de Alacoque – Santa Misa y Liturgia de la Palabra de hoy Jueves de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario 16102025

Imagen de Santa Margarita María de Alacoque – ACI Prensa

 

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

 

Liturgia de la Palabra del Jueves de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario.

 

Con el Pbro. Ernesto María Caro. Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 3, 21-30a

 

Ahora, la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los profetas, se ha manifestado independientemente de la Ley. Por la fe en Jesucristo viene la justicia de Dios a todos los que creen, sin distinción alguna. Pues todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús, a quien Dios constituyó sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre. Así quería Dios demostrar que no fue injusto dejando impunes con su tolerancia los pecados del pasado; se proponía mostrar en nuestros días su justicia salvadora, demostrándose a sí mismo justo y justificando al que apela a la fe en Jesús. Y ahora, ¿dónde queda el orgullo? Queda eliminado. ¿En nombre de qué? ¿De las obras? No, en nombre de la fe. Sostenemos, pues, que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley. ¿Acaso es Dios sólo de los judíos? ¿No lo es también de los gentiles? Evidente que también de los gentiles, si es verdad que no hay más que un Dios.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Reflexión de la Primera Lectura

 

Lutero, en 1519, leyendo este texto, llegó a una de las verdades que la Iglesia ha proclamado siempre: «El hombre es justificado por la fe en Cristo Jesús». El problema que tuvo y que ha mantenido a la Iglesia dividida por casi 500 años, es el identificar la justificación con la salvación escatológica (es decir, con la entrada definitiva al cielo). Por ello, el centro de este problema se mueve en dos ejes: por un lado el hecho de que la palabra en griego «Dikaiosin», que en sí misma significa «hacer justo», debe entenderse como lo hacen ahora la mayoría de los teólogos como «Rehabilitar». Es decir, la fe en Cristo hace al hombre hábil para realizar las obras del Evangelio y le da acceso al cielo. Por otro lado, como consecuencia de lo anterior, es necesario reconocer que el hecho de que una persona haya sido rehabilitada por la fe en Cristo, no significa que independientemente de su vida moral (de sus obras) obtendrá aquello que ha sido ganado por Cristo. Sólo de esa manera pueden tener unidad y corregencia toda la Escritura, pues si no es así, ¿cómo entenderíamos las frases de Jesús: «no todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino el que HACE LA VOLUNTAD DEL PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS», o la del apóstol Santiago cuando dice: «Muéstrame tu fe sin obras que yo con mis obras te mostraré mi fe»? Este pasaje nos tiene entonces que llevar a que nuestra fe en Cristo, la cual nos rehabilita y nos abre las puertas del Cielo, debe ser una FE ACTIVA, una fe que se hace patente con nuestro obrar diario. ¿Es así tu fe?

 

Salmo 129, 1-5.

 

R/. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.

 

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica. R/.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿Quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto. R/.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor. R/.

 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 11, 47-54.

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: «¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro. Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.

¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso». Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Evangelio

 

Ay de ustedes doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber. Ustedes no han entrado y a los que iban a entrar, les han cerrado el paso. Cuando el Señor nos corrige y advierte de la consecuencia de no hacer vida el Evangelio, lo hace precisamente porque nos ama. Podríamos pensar que la advertencia que el Señor hace hoy es para los sacerdotes y obispos, que nos dice solo a nosotros que es peligroso no anunciar el verdadero Evangelio, y que estamos en un terrible riesgo para nuestra salvación si no vivimos o si impedimos que los fieles conozcan y practiquen lo que la Palabra de Dios establece. Como cuando predicamos doctrinas humanas, al hablar de paja en las homilías o en conferencias, o en los comunicados oficiales.

Y es cierto, es cierto que este mensaje es para nosotros los pastores, pero la advertencia que el Señor hace el día de hoy no es solo para el clero, sino para todo aquel que ha ido conociendo y aceptando la Palabra de Dios. La advertencia es para ti y para mí. Si callamos o disfrazamos la verdad mientras la mentira se va apoderando del propio entorno, de la familia, los amigos, los colegas y hasta del mundo, porque, como nos dice San Pablo: ‘¿cómo invocarán a Aquél en quien no han creído, cómo creerán en Aquél de quien no han oído y cómo van a oír si no hay quien les anuncie el mensaje?’.

En efecto, también el Señor te habla a ti que vas conociendo la Palabra de Dios. Hoy, el Señor, porque te ama, te invita primero a vivir el Evangelio a pesar de las consecuencias negativas, pues las positivas son y serán siempre mucho más.

Y también hoy el Señor te invita a no callar lo que vas conociendo de Él y de su voluntad, desde lo más mínimo y elemental, hasta aquello referido a los temas más complejos y que hoy causan más controversia o persecución, como son: la defensa a ultranza de la vida humana; la sexualidad ordenada a la santidad y el verdadero amor; la familia unida como fundamental núcleo generador de vida; y el derecho que Dios tiene de ser reconocido, amado, adorado y obedecido.

Hoy el Señor también te invita a ti a vivir el Evangelio y a anunciarlo a tiempo y a destiempo.

Esta reflexión del Evangelio fue escrita por: P. Luis Alberto Tirado Becerril, misionero del Espíritu Santo . En colaboración con Evangelización Activa.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón, como María, todo por Jesús y para Jesús.

Bendiciones para ti y toda tu familia.
Que tengas un excelente día con Jesús, José y María.

 

Hoy Jueves Sacerdotal y Eucarístico, Jesús, te espera en el Santísimo Sacramento del Altar. Explicación sobre la Adoración Eucarística con el P. Javier Olivera Ravasi de Argentina.

 

 

Conozcamos a la santa de hoy, Santa Margarita María de Alacoque, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés y el P. José Arturo López Cornejo desde México.

 

 

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