Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Lunes de la V Semana del Tiempo Ordinario 09022026

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Templo del Dulce Nombre de María, Pueblo de Topiltepec, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Javier Martín FM, Franciscanos de María – Magnificat TV, desde Madrid, España.

 

 

Liturgia de la Palabra del Lunes de la V Semana del Tiempo Ordinario.

 

Tomado de: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 09-02-2026

 

Primera lectura

 

Lectura del primer libro de los Reyes 8, 1-7. 9-13

 

En aquellos días, congregó Salomón a los ancianos de Israel en Jerusalén —todos los jefes de las tribus y los cabezas de familia de los hijos de Israel ante el rey—, para hacer subir el Arca de la Alianza del Señor desde la ciudad de David, Sion. En torno al rey Salomón se congregaron todos los varones de Israel. En el mes de Etanín, el mes séptimo, por la fiesta, vinieron todos los ancianos de Israel y los sacerdotes condujeron el Arca e hicieron subir el Arca del Señor y la Tienda del Encuentro, con todos los objetos sagrados que había en ella.

El rey Salomón y todo Israel, la comunidad de Israel reunida en torno a él ante el Arca, sacrificaron ovejas y bueyes en número no calculable ni contable.

Los sacerdotes acarrearon el Arca de la Alianza del Señor al santuario del templo, el Santo de los Santos, a su lugar propio bajo las alas de los querubines. Estos extendían sus alas sobre el lugar del Asca, cubriendo el Asca y sus varales.

No había en el Asca más que las dos tablas de piedra que Moisés depositó allí en el Horeb: las tablas de la alianza que estableció el Señor con los hijos de Israel cuando salieron de la tierra de Egipto.

Cuando salieron los sacerdotes del santuario —pues ya la nube había llenado el templo del Señor—, no pudieron permanecer ante la nube para completar el servicio, ya que la gloria del Señor llenaba el templo del Señor.

Dijo entonces Salomón:
«El Señor puso el sol en los cielos,
mas ha decidido habitar en densa nube.
He querido erigirte una casa para morada tuya,
un lugar donde habites para siempre».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo de hoy del Salmo 131

 

R/. ¡Levántate, Señor, ven a tu mansión!

 

Oímos que estaba en Efratá,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies. R/.

Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de justicia,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

Compartido por el P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 6, 53-56

 

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en Genesaret.

Apenas bajaron de la barca, la gente los reconoció y de toda aquella región acudían a él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba y le llevaban en camillas a los enfermos.

A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseríos, la gente le ponía a sus enfermos en la calle y le rogaban que por lo menos los dejara tocar la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

A quienes tocaba quedaban curados. Ése es mi Señor, ése es nuestro Dios: no puede ver a gente sufrir, no a quien llega con el corazón herido, con el alma atribulada y necesitada de consuelo. Leemos que los enfermos salían a la calle y los ponían en la orilla para que Jesús pasara y aunque sea tocaran la orla del manto para ser curados.

Es decir, hay que acercarnos a Jesús, al final del día o al inicio del mismo, llegar con el corazón a los pies de Jesús, como ese enfermo; llegar a los pies de Jesús con el corazón cansado, atribulado, enfermo, herido, golpeado, sangrado, triste y solo; llegar a los pies de Jesús, a ese sagrario, donde está Él preso de amor y dejar que Él nos toque, que nos toque en la oración, en la Eucaristía, en la Reconciliación, para que nuestro corazón vuelva a palpitar con toda la fuerza, recupere el amor, la ilusión, la esperanza, el ánimo.

Mi Jesús, aquí estoy, a tus pies, vengo enferma, vengo cansada, vengo débil, vengo atribulada; quizá algo herida, pero vengo con la certeza que Tú, mi Señor, regresarás el aliento a mi corazón y vida a mi alma; y si es lo mejor para mí, también salud a mi cuerpo.

Postrarme ante Jesús para que Él pueda tocarme y sanarme. Recuerden, a quienes tocaba quedaban curados. Dejémonos tocar por el amor misericordioso de nuestro Señor.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gozosos.

 

 

Preparémonos para la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, OSE.

 

 

Conozca a la santa de hoy, Santa Apolonia de Alejandría, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés desde México y Un minuto junto a la Virgen del Pilar, España.

 

 

Ver también: Santa Misa Dominical y Liturgia De La Palabra de la V Semana del Tiempo Ordinario 08022026

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