Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Miércoles la IV Semana del Tiempo Ordinario 04022026

Santa Misa presidida por el Presbítero José Arturo López Cornejo, desde el Pueblo de Acatlán, estado de Guerrero, México.

 

 

Santa Misa presidida por el Presbítero Santiago Martín FM, Franciscanos de María – Magnificat TV, desde Madrid, España.

 

 

Liturgia de la Palabra del Miércoles de la IV Semana del Tiempo Ordinario.

 

Cortesía: Dominicos.org – Lectura y Santo Evangelio de hoy 04-02-2026

 

Primera lectura

 

Lectura del segundo libro de Samuel 24, 2. 9-17

 

En aquellos días, el rey David mandó a Joab, jefe del ejército, que estaba a su lado:
«Recorre todas las tribus de Israel, desde Dan a Berseba, y haz el censo del pueblo, para que sepa su número».

Joab entregó al rey el número del censo del pueblo: Israel contaba con ochocientos mil guerreros, que podían empuñar la espada y Judá con quinientos mil hombres.

Pero después, David sintió remordimiento por haber hecho el censo del pueblo. Y dijo al Señor:
«He pecado gravemente por lo que he hecho. Ahora, Señor, perdona la falta de tu siervo, que ha obrado tan neciamente».

Al levantarse David por la mañana, el profeta Gad, vidente de David, recibió esta palabra del Señor:
«Ve y di a David: así dice el Señor. “Tres cosas te propongo. Elige una de ellas y la realizare ».

Gad fue a ver a David y le notificó:
«¿Prefieres que vengan siete años de hambre en tu país, o que tengas que huir durante tres meses ante tus enemigos, los cuales te perseguirán, o que haya tres días de peste en tu país? Ahora, reflexiona y decide qué he de responder al que me ha enviado».

David respondió a Gad:
«¡Estoy en un gran apuro! Pero pongámonos en manos del Señor, cuya misericordia es enorme, y no en manos de los hombres».

Y David escogió la peste. Eran los días de la recolección del trigo. El Señor mandó la peste a Israel desde la mañana hasta el plazo fijado.

Murieron setenta Y siete mil hombres del pueblo desde Dan hasta Berseba.

El ángel del Señor extendió su mano contra Jerusalén para asolarla. Pero el Señor se arrepintió del castigo y ordenó al ángel que asolaba al pueblo:
«¡Basta! Retira ya tu mano».

El ángel del Señor se encontraba junto a la era de Arauná, el jebuseo. Al ver al ángel golpeando al pueblo, David suplicó al Señor:
«Soy yo el que ha pecado y el que ha obrado mal. Pero ellos, las ovejas, ¿qué han hecho? Por favor, carga tu mano contra mí y contra la casa de mi padre».

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

 

Salmo de hoy del Salmo 31, 1b-2. 5. 6. 7

 

R/. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado

 

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
y en cuyo espíritu no hay engaño. R/.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.

Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R/.

Tú eres mi refugio,
me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R/.

 

SANTO EVANGELIO

 

 P. Roberto Rodríguez, Rector del Seminario Mayor de Guayaquil «Francisco Xavier de Garaycoa»

 

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 6, 1-6

 

En aquel tiempo, fue Jesús a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: «¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?» Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: «Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa». Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

Palabra de El Señor.

Gloria y Honor a Ti, Señor Jesús.

 

Reflexión

 

Antes de entrar de lleno a la reflexión, nada más hacer una aclaración. Cuando en el Evangelio se nos habla de los hermanos y las hermanas de Jesús, sabemos que en aquella época todos los parientes eran hermanos, es decir, los primos; todo pariente era llamado hermanos. Entonces nada más para hacer una aclaración.

Y entrando a la reflexión, recuerdo hace un par de años en un pueblito de misiones, estaban haciendo una novena a San Isidro Labrador, patrono de los campesinos, para pedir por la lluvia. Me acuerdo que las misioneras americanas, se extrañaban de la cantidad de gente que iba todos los días al novenario.

Y el último día de la novena, en la misa, el padre, al entrar, mira a todos y les dice: ‘está claro que no va a caer ni una sola gota de agua’. Y les decía: ‘no por culpa del santo sino de todos ustedes que no han pedido con la fe suficiente; si creyeran que iba a llover, ¡habrían traído sus paraguas!’

Gran lección, gran lección. Lo mismo nos dice hoy Jesús en el Evangelio. Jesús no pudo hacer milagros, no porque Jesús no tuviera el poder para ello, sino por la falta de fe, por la incredulidad.

Que eso no nos pase a nosotros. Abramos nuestro corazón para poder ver y descubrir los milagros que nos rodean todos los días. El simple hecho de estar vivos es ya un milagro. Y cuando pidamos algo, hagámoslo con la certeza de que Jesús no nos va a dar lo que queremos, sino que nos va a dar aquello que necesitemos para que nosotros seamos mejores personas.

Quizá la manera de pedir no es: ‘te pido que me des’, sino que: ‘te pido que me ayudes a aceptar aquello que necesito hoy para ser feliz; hoy para responder a tu amor; hoy para ser mejor persona’. Descubrir la mano de Dios en mi día a día.

 

 

Recemos juntos el Santo Rosario con el P. Javier Olivera Ravasi, SE, San Francisco, USA. Canal QNTLC.

 

Hoy contemplamos los Misterios Gloriosos.

 

 

Continuamos compartiendo esta bella serie: La vida espiritual, con los hermanos sacerdotes de la Orden San Elías (OSE)

 

 

Preparémonos para la Cuaresma con el P. José Gabriel Ansaldi, OSE.

 

 

Conozca a los santos de hoy, San Águeda y San Andrés Corsini, con el P. José de Jesús Aguilar Valdés y el canal de youtube el Santo del día.

 

 

Ver también: Santa Misa y Liturgia De La Palabra del Martes la IV Semana del Tiempo Ordinario 03022026

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